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El pequeño pueblo de Huesca que vigila una impresionante iglesia románica: más de 1.000 años de historia documentada y declarada Bien de Interés Cultural

Iglesia de Majones.

Iglesia de Majones. / Wikicommons

Aragón tiene la suerte de poder contar con numerosos municipios que destacan por su belleza arquitectónica, natural y cultural. Cualquiera de las tres provincias aragonesas reciben cada semana a curiosos que deciden poner rumbo a nuestra comunidad para disfrutar del turismo. El Pirineo aragonés suele ser uno de los sitios más transitados en cualquier época del año.

Cada fin de semana se llena de senderistas, amantes de la nieve y curiosos que quieren disfrutar de unos paisajes únicos en toda España. Todo el mundo ha oído hablar del Parque Nacional de Ordesa y Monteperdido, muchos se han dado una vuelta por la Ciudadela de Jaca y otros tantos han recorrido la difícil carretera hasta Benasque. Sin embargo, hay poca gente que conozca de verdad todos los rincones de la provincia oscense.

Pegado a la frontera con Navarra y a escasos kilómetros de Fago, Majones ofrece unos espectaculares paisajes gracias a una ubicación privilegiada. El río que lleva el mismo nombre que el citado municipio ha labrado el cañón, catalogado como paisaje protegido, de la Foz de Fago. Este pequeño pueblo de Huesca tiene una de esas historias que te reconcilian con el patrimonio.

Un municipio con muchas singularidades

Esta localidad oscense de tan solo catorce vecinos cuenta con una iglesia románica que todavía sigue en pie. Un edificio de más de mil años documentados. Y una declaración de Bien de Interés Cultural que, por sí sola, no conservaría ni una teja si no hubiese gente detrás. El latido de Majones es la iglesia de San Martín de Tours. Se trata de un templo románico de los de verdad, del que se levantaba para durar y cumplir, sin el adorno como objetivo y sin una estética "para turistas" en la cabeza.

También se puede visitar el Canal de Berdún, un corredor pirenaico que no necesita exagerar, pues en su simpleza está su belleza. Volviendo a la iglesia románica, este monumento responde al típico románico rural aragonés, con una única nave, ábside semicircular, muros robustos y vanos estrechos. Este tipo de arquitectura explica su época sin pedirte esfuerzo: inviernos duros, materiales locales y una idea clara de permanencia.

Vista de la Canal de Berdún desde el Monte Cuculo.

Vista de la Canal de Berdún desde el Monte Cuculo. / Wikicommons

Un paisaje imponente

Majones se encuentra enclavado en una zona que pasa por alto para muchos amantes de la naturaleza. Un lugar con una belleza natural basada en la calma y amplitud. El Canal de Berdún combina pequeños pueblos, campos y unas vistas inmejorables al Pirineo. Para los desconocidos, este canal es una amplia franja natural del noroeste de Aragón que se extiende entre Jaca y Sangüesa, siguiendo el curso alto del río Aragón.

A diferencia de otras zonas colindantes del Pirineo aragonés, que destacan por ser mucho más abruptas, el terreno que rodea a Majones se suaviza. Esto permite una ocupación humana continua desde época romana, algo poco habitual en áreas de montaña.

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