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Biorig activa en Caspe la tramitación de la cuarta de sus ocho plantas de biometano en Aragón

La división de gases renovables de Solarig invertirá más de 35 millones en una instalación capaz de producir energía para 25.000 hogares y valorizar 260.000 toneladas anuales de residuos agroganaderos

Imagen de archivo de una planta de biometano

Imagen de archivo de una planta de biometano / El Periódico de Aragón

Zaragoza

La empresa Biorig, filial de gases renovables del grupo soriano Solarig, da un nuevo paso administrativo en el despliegue de su ambicioso plan de inversiones energéticas en Aragón. El Ejecutivo autonómico ha iniciado el trámite de información pública de la documentación ambiental presentada por la compañía para la instalación de una planta de biometano en el término municipal de Caspe (Zaragoza), una iniciativa en la que prevé desembolsar 35 millones de euros.

Se trata del cuarto proyecto de Biorig que alcanza esta fase administrativa, tras las plantas impulsadas en Alcolea de Cinca, Zaidín y Peñalba, las tres en la provincia de Huesca. Forma parte de un paquete de ocho proyectos que la compañía desarrolla en distintas fases en la comunidad y que cuentan con la Declaración de Inversión de Interés Autonómico (DIGA).

El Gobierno de Aragón otorgó esa priorización administrativa a estas instalaciones como parte del proyecto Turboleta SAF impulsado por Solarig para la construcción de una planta de producción de combustible sostenible para la aviación en la plataforma logístico de Teruel (Platea). No obstante, las centrales de biometano han sido excluidas finalmente del PIGA (Plan de Interés General de Aragón) de esta iniciativa, que promete invertir 1.464 millones en la capital turolense.

En concreto, el Boletín Oficial de Aragón (BOA) publicó este martes el inicio del trámite de información pública del estudio de impacto ambiental y del proyecto básico para la autorización ambiental integrada de la planta de Caspe. El anuncio, firmado por el Instituto Aragonés de Gestión Ambiental (Inaga), abre un plazo de quince días para que ciudadanos y administraciones presenten alegaciones dentro del procedimiento ambiental.

Con una inversión superior a los 35 millones de euros, la instalación proyecta una producción anual de alrededor de 143 GWh de biometano, equivalente al consumo energético de unos 25.000 hogares, y la captura y almacenamiento de entre 22.000 y 24.000 toneladas de CO₂ biogénico. La planta generará además un fertilizante "orgánico higienizado y estabilizado", certificado conforme al Reglamento (UE) 2019/1009, apto para su aplicación agrícola.

Valorización de residuos del sector primario

La futura planta valorizará hasta 260.000 toneladas anuales de materias primas agrícolas y ganaderas procedentes de explotaciones existentes en un radio medio de 30 kilómetros. Aproximadamente el 80% corresponderá a purines y estiércoles y el 20% a paja. La empresa ha manifestado su compromiso de no emplear lodos de depuradora, residuos de matadero ni fracción orgánica de residuos sólidos urbanos.

Según los datos del censo ganadero del Inaga, dentro de ese radio existen 861 explotaciones de ovino, porcino, bovino o avícola. En la provincia de Zaragoza se generan alrededor de 8,7 millones de toneladas anuales de deyecciones ganaderas, una disponibilidad muy superior a las necesidades previstas por la instalación.

El biometano producido, gas de origen renovable con características similares al natural fósil, podrá inyectarse en red o destinarse a usos industriales y de transporte, contribuyendo a la descarbonización de sectores difícilmente electrificables.

Empleo y plazos

La construcción de la planta requerirá unos 100 profesionales durante un periodo estimado de 18 meses. En fase de operación se prevé la creación de alrededor de 35 empleos directos e indirectos --entre dirección, mantenimiento, operarios y servicios auxiliares-- con el compromiso de priorizar la formación y contratación de personal local siempre que se cumplan los requisitos técnicos.

La entrada en funcionamiento se estima para 2028, una vez completado el proceso de evaluación de impacto ambiental (DIA) y la correspondiente Autorización Ambiental Integrada (AAI), cuya resolución corresponde al Inaga.

Distancia, logística y diálogo social

La instalación se ubicará a 7,8 kilómetros del núcleo urbano de Caspe. El sistema logístico contará con nueve camiones dedicados a la operativa, con accesos principales desde la N-211 y conexiones con la N-232 y la AP-2, tratando de evitar el tránsito por zonas habitadas.

Biorig ha anunciado la habilitación de espacios informativos durante el mes de febrero y la creación de una Mesa de Diálogo Verde en la que participarán el ayuntamiento, el tejido asociativo y la empresa. Además, la compañía prevé una reinversión local cercana a 250.000 euros a lo largo de la vida útil de la planta para financiar iniciativas sociales y medioambientales acordadas con el municipio.

El proyecto se enmarca en el despliegue del biometano en España, todavía lejos de países como Italia o Alemania en número de plantas en operación. En ese contexto, Aragón se posiciona como uno de los territorios con mayor dinamismo en este vector energético, ligado tanto a la transición energética como a la gestión sostenible de los residuos del sector primario.

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