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La brecha salarial se enquista en Aragón: las mujeres cobran 5.600 euros menos que los hombres

La desigualdad retributiva entre géneros se ensancha en la industria, en los contratos indefinidos y a partir de los 45 años, y deja una huella aún mayor en las pensiones

Marta Gracia, técnico de igualdad de CCOO Aragón, y Sonia García,  secretaria de Mujeres, Igualdad y Políticas Sociales del sindicato, este jueves en la presentación del informe.

Marta Gracia, técnico de igualdad de CCOO Aragón, y Sonia García, secretaria de Mujeres, Igualdad y Políticas Sociales del sindicato, este jueves en la presentación del informe. / CCOO /Jesús Martín

Zaragoza

La brecha salarial de género en Aragón no es un dato aislado ni coyuntural. Es una estructura que se reproduce año tras año. Así lo pone de relieve el informe elaborado por CCOO Aragón a partir de la Encuesta Anual de Estructura Salarial (EAES) de 2023, que revela que las mujeres perciben de media 23.925 euros anuales frente a los 29.589 euros de los hombres. La diferencia asciende a 5.664 euros y sitúa la brecha en el 23,67%, cinco puntos por encima de la media estatal (18,68%).

En términos divulgativos, esa distancia equivale a unos 46 días de salario al año. Es decir, casi mes y medio de trabajo que no se retribuye en igualdad de condiciones, según recoge el estudio, que ha sido presentado este jueves por Sonia García, secretaria de Mujeres, Igualdad y Políticas Sociales de CCOO Aragón, y Marta Gracia, técnico de igualdad.

Aragón ocupa la cuarta posición entre las comunidades autónomas con mayor desigualdad salarial, solo por detrás de Navarra, Asturias y Murcia. El dato no es menor: revela que el diferencial no solo existe, sino que se consolida en el tiempo y en comparación con el resto del país.

La brecha crece con la edad

Uno de los elementos más reveladores del informe es la evolución de la brecha a lo largo del ciclo vital. No es homogénea. Se sitúa en el 16,09% entre los 25 y 34 años, pero escala hasta el 27,56% en el tramo de 45 a 54 años, cuando los salarios dependen en mayor medida de la antigüedad, los complementos y los puestos de responsabilidad.

La desigualdad, subraya el estudio, no aparece al inicio de la carrera profesional, sino que se construye progresivamente. Las interrupciones por cuidados, las reducciones de jornada y el menor acceso a promoción terminan consolidando diferencias que se hacen más visibles a partir de los 35 años.

Más brecha en el empleo estable

El análisis por tipo de contrato introduce otra paradoja: la brecha es mayor en los contratos indefinidos. En Aragón alcanza el 27,82% en el empleo estable, mientras que en los temporales el dato aparece con signo negativo (–10,35%), un resultado que debe interpretarse con cautela por efectos de composición y por el peso del empleo público, más feminizado.

El mensaje es claro: la desigualdad no se limita a la precariedad. Se incrusta también en la estabilidad laboral, allí donde influyen con mayor intensidad la clasificación profesional, los complementos salariales y la promoción interna.

Industria y complementos: el multiplicador

Por sectores, la brecha se dispara en la industria aragonesa hasta el 29,76%, frente al 20,92% en servicios. El informe apunta a un factor determinante: los complementos.

Turnicidad, nocturnidad, disponibilidad o penosidad incrementan el salario final y suelen concentrarse en puestos ocupados mayoritariamente por hombres. Aunque el salario base sea similar, el acceso desigual a estos pluses amplifica la distancia. De hecho, el análisis estatal de CCOO atribuye a los complementos el 39,2% de la brecha mensual, pese a tener menor peso que el salario base en la nómina.

En una comunidad con un peso industrial relevante y una importante actividad logística, este efecto multiplicador adquiere especial relevancia.

La parcialidad, factor estructural

El informe sitúa la jornada parcial en el centro del diagnóstico. En Aragón, el 22,10% de las mujeres ocupadas trabaja a tiempo parcial, frente al 5,40% de los hombres (EPA 2025T4).

La parcialidad reduce el salario anual, limita el acceso a complementos y frena la progresión profesional. Además, impacta directamente en la base de cotización y en las futuras pensiones. Según el análisis estatal citado en el documento, si las mujeres trabajaran a jornada completa en la misma proporción que los hombres, podría eliminarse hasta el 55% de la brecha salarial en España.

La explicación no se reduce a decisiones individuales. El informe vincula este fenómeno a la asunción desigual de los cuidados y a la organización del trabajo, que penaliza la falta de disponibilidad plena.

Del salario a la jubilación

La desigualdad no termina en la nómina mensual. Se proyecta en el tiempo. En 2023, la brecha en pensiones en Aragón alcanza el 38,33%, con una diferencia media anual de 6.489 euros entre hombres y mujeres.

La pensión media masculina se sitúa en 23.420 euros frente a 16.931 euros de las mujeres . La desigualdad acumulada durante la vida laboral —salarios más bajos, mayor parcialidad, trayectorias interrumpidas— se traduce en una jubilación más precaria.

Una mejora no consolidada

La serie histórica muestra que la brecha en Aragón ha descendido desde el 36,03% en 2008 hasta el 23,67% en 2023, aunque con oscilaciones notables . El sindicato advierte de que la mejora no está consolidada y que, sin cambios estructurales en la organización del trabajo y en el reparto de los cuidados, el avance puede estancarse o revertirse.

CCOO plantea un paquete de medidas centrado en tres ejes: transparencia retributiva real y revisión de complementos; reducción de la parcialidad involuntaria con horarios previsibles; y refuerzo de la red pública de cuidados y de la corresponsabilidad.

Reducir la brecha salarial, sostiene el informe, no es solo una cuestión de igualdad formal. Es una política económica de primer orden que afecta al consumo, a la cohesión social y a la sostenibilidad del sistema de pensiones.

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