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La fábrica de BSH en Montañana, de reformas: comienzan las obras para reubicar algunos servicios

Los trabajos, menores, no guardan relación con la compra de dos parcelas para ampliar las instalaciones en el medio futuro

Edificio de la fábrica de BSH en Montañana (Zaragoza) donde se están acometiendo las reformas, esta semana.

Edificio de la fábrica de BSH en Montañana (Zaragoza) donde se están acometiendo las reformas, esta semana. / Jaime Galindo

Alberto Arilla

Alberto Arilla

Zaragoza

BSH, la antigua Balay, continúa consolidando su producción en la fábrica de Montañana, en el término municipal de Zaragoza, donde se encuentra su mayor volumen productivo del mundo en lo referido a las placas de inducción. En ese sentido, en los últimos días la firma alemana está acometiendo una serie de obras menores para, según fuentes de la compañía, "reubicar algunos servicios" y optimizar el funcionamiento de la planta. Los trabajos, que se ciñen exclusivamente a mejorar los servicios generales de la fábrica, consisten en trasladar algunas funciones a uno de los edificios de Montañana, en el que aún está la insignia de Balay, tales como las salas de servicios de calidad, de mantenimiento o los vestuarios.

En cualquier caso, se trata de una actuación menor e independiente a la compra de dos parcelas colindantes a esta histórica planta, operación que fue adelantada por este periódico. Este terreno suma en torno a una hectárea y BSH lo ha adquirido con vistas a un proyecto de inversión a medio plazo que servirá para garantizar la viabilidad y la continuidad del negocio en esta zona de la capital aragonesa. Aunque, por el momento, la multinacional germana solo autorizó la compra de los terrenos y el desarrollo del proyecto en los mismos todavía deberá esperar.

Una operación que, eso sí, viene a confirmar la apuesta decidida de BSH por Montañana, en un momento en el que la empresa está haciendo un reajuste que ya se ha dejado notar en Esquíroz (Navarra), donde ya han cesado la actividad e incluso algunos de sus trabajadores han sido reubicados en Zaragoza, y que en los próximos años también se cobrará el cierre de otras dos fábricas, en este caso en Alemania, en las ciudades de Bretten y Nauen.

Trabajadores en la fábrica de BSH en Montañana (Zaragoza), esta semana.

Trabajadores en la fábrica de BSH en Montañana (Zaragoza), esta semana. / Jaime Galindo

Es por ello que la multinacional, que en Zaragoza tiene otra fábrica, en La Cartuja Baja (donde producen lavadoras) y su sede operativa y logística, en el polígono Plaza, ya ha comenzado a dar los pasos necesarios para consolidar su línea productiva en Montañana. El objetivo pasa por optimizar el proceso, ampliando sus instalaciones en esa hectárea ya mencionada y permitiendo así la instalación de un equipamiento de "última generación". Los plazos no están todavía definidos, aunque el Ayuntamiento de Zaragoza ya ha dado luz verde al inicio del proceso de recalificación de las pastillas, que son residenciales y se transformarán en industriales.

Votación

Los trabajadores de BSH en Zaragoza (Montañana y La Cartuja Baja) votaron la semana pasada sobre un posible cambio en los turnos. Ahora, su horario determina que el primer turno de noche se hace del lunes al martes (22.00 horas-6.00 horas) y el último de viernes a sábado, y la propuesta de los sindicatos pasaba por modificar el primer día y que el turno de noche comenzase el domingo y fuese el último el jueves.

Con todo, los turnos finalmente se mantendrán. De los 708 trabajadores que votaron, 435 optaron por mantener el horario actual, 253 por cambiarlo, 17 votaron en blanco y hubo tres papeletas nulas. Además de este cambio, la empresa logró introducir en la votación un nuevo turno, que se votaba de forma conjunta, y que hubiese empezado el domingo de 14.00 a 22.00 horas para "arrancar" las máquinas.

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