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Amine y su ansiado deseo de legalizar su situación: "Me da miedo que la regularización de migrantes de Sánchez se quede en nada"

De Argelia, dejó atrás su negocio y su familia para atravesar el mar en patera en busca de una vida mejor. Ahora, tras el anuncio del Gobierno, confía en poder regularizar su situación

Imagen de archivo de un testimonio que no se corresponde con el de este reportaje.

Imagen de archivo de un testimonio que no se corresponde con el de este reportaje. / MIGUEL ANGEL GRACIA / EPA

Carlota Gomar

Carlota Gomar

ZARAGOZA

El día que Amine viajó en patera durante más 30 horas hasta llegar a la isla de Cabrera varias personas fallecieron el mar. Era 30 de diciembre de 2024, tenía 32 años y hacía dos días que había dejado atrás su Argelia natal en busca de un futuro mejor. Suena a frase típica, sí, pero en Argelia tenía una vida con sus discretas comodidades. Estudios. Familia. Amigos. Y su propio negocio, un bar, en Setif, su ciudad. "Sabía que en mi país no podía progresar. Allí, el que estudia no suele tener mejor vida que el que no lo hace. Yo estudié, pero sabía que no me iba a servir de nada y la situación política de mi país no es la mejor", explica.

Ahora vive en Zaragoza y no tiene papeles. Ha estado en situación de calle, viviendo aquí y allá, compartiendo primero una nave en San José, y, después, un piso piloto prefabricado en el Picarral sin agua y sin luz y a "50 grados" en pleno verano. Su obsesión ahora es que Pedro Sánchez cumpla su promesa de regularizar a más de 500.000 personas que como Amine persiguen ese futuro mejor.

Cuando llegó a la isla de Cabrera tenía pensado emprender camino y llegar hasta Francia, donde es más fácil trabajar sin papeles, pero optó Zaragoza, donde tenía un conocido de su país. "He pensado en volver a mi casa muchas veces. Mi familia me dice que lo haga, pero creo que aquí puedo tener más oportunidades", explica. Gracias a las entidades de San Blas, El Carmen o el Centro Social San Antonio - Sercade, que le ha garantizado un piso donde vivir, ha podido salir adelante, aunque con muchos 'peros'.

"Si consigo los papeles me gustaría recuperar el boxeo, enseñar a niños como hacía en Argelia", explica. Eso, y ser cocinero, por qué no. En su país lo era y bromea que se le dan bien los fogones. Pero todo depende de los papeles, de ser legal en el país. "Me han dicho moro de mierda más de una vez. Cuando subo al autobús hay gente que me mira porque se cree que no voy a pagar, y me paran con cierta frecuencia por la calle solo por ser árabe", asegura. Pese a ello, Zaragoza le gusta.

Con un español bastante fluido -estudia el idioma en dos centros sociales diferentes-, se muestra un tanto escéptico con la regularización de migrantes del Gobierno. Vox, admite, le genera desconfianza porque criminaliza a las personas como él. Al menos, dice, es lo que siente. Tiene miedo por Vox por que algo se tuerza en el camino del Gobierno central y porque tienen que presentar cierta documentación que nos les resulta nada sencillo conseguir.

"Papelo"

Por ejemplo. Este martes se trasladó hasta el consulado de Madrid, con la ayuda de Sercade, para conseguir un poder notarial para que un familiar suyo vaya al consulado de Argelia a recoger un certificado de penales. El proceso no es sencillo, más para una persona sin hogar y sin una red. "Primero tengo que entender qué me piden, asesorarme, conseguir los documentos que acrediten que llevo más de cinco meses residiendo en España y luego que en mi país me den cita, para lo que tengo que pagar, que me sellen el certificado y mi familiar me lo envíe a tiempo", explica.

Amine que es precavido, ha iniciado todo el papeleo porque quiere tener todo listo para cuando pueda solicitar cita e iniciar la tramitación de su visado como residente. Pero insiste: "me da miedo que sea un rumor, un anuncio que lanzan y luego no se cumple". Su desconfianza se palpa en otras costumbres, como moverse por la ciudad con una fotocopia del pasaporte. "¿Y si me lo roban o lo pierdo? Soy árabe, no es fácil conseguir otro pasaporte", asegura.

¿Y si sus malos presagios se cumple y no se produce la regularización? "Me quedo en Zaragoza porque aquí se que acabaré teniendo más oportunidades. Yo lo que quiero es trabajar, nada más. Si nos dejan trabajar será mejor para todos, habrá menos problemas. Lo que queremos es trabajar y ganarnos la vida, nada más", explica Amine que, añade, también quiere volver a boxear y enseñar a los niños a boxear, como en Argelia.

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