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Los agentes de la Guardia Civil de Zaragoza mostraron "malestar e indignación" por el cese de Tejero en 1977

El protagonista del golpe de Estado del 23F, que falleció ayer en Valencia, fue destituido por disolver una manifestación en favor de las organizaciones juveniles y de la mayoría de edad

Antonio Tejero, en 1980, a la salida de una vista del Consejo de Guerra por la Operación Galaxia.

Antonio Tejero, en 1980, a la salida de una vista del Consejo de Guerra por la Operación Galaxia. / EFE

Sergio H. Valgañón

Sergio H. Valgañón

Zaragoza

La figura de Antonio Tejero, teniente coronel de la Guardia Civil que puso rostro al golpe de Estado del 23F y que falleció ayer en Valencia, el mismo día en el que el Gobierno desclasificó todos los documentos vinculados al asalto al Congreso, fue conocida por toda España en el ya lejano 1981. Pistola en mano, tricornio en cabeza y bigote en cara, la imagen de Tejero en el Congreso puso en jaque a la democracia española. Pero antes, unos años antes, sus polémicas dentro de la Guardia Civil y su participación en la Operación Galaxia, otra intentona golpista, ya le presentaban como una figura a tener en cuenta para el desarrollo político de España.

En 1977, Tejero estaba al mando de la Jefatura de la Comandancia de Málaga. Después de haber pasado por Manresa, Pontevedra, Málaga, Vélez-Málaga, Las Palmas o Badajoz, el teniente coronel se puso al frente de la Benemérita en esta ciudad andaluza. Pero hasta octubre de ese año. Entonces, Tejero perdió la jefatura.

A principios de mes, el teniente coronel impidió una manifestación de jóvenes demócratas que reclamaban la legalización de varias organizaciones juveniles y clamaban por adelantar la mayoría de edad hasta los 18 años. Los días 9 y 10 de octubre, los diarios de toda España recogían su cese. Y la Guardia Civil de Zaragoza, como las otras jefaturas de cada territorio, realizó un informe en el que se recogía la reacción del cuerpo ante la destitución de Tejero.

"La publicación en los periódicos Heraldo de Aragón y Aragón Exprés los días 9 y 10 del actual, en los que se edita la noticia del cese del mando de la Comandancia de Málaga, del Teniente Coronel Antonio Tejero Molina a requerimiento del Ministerio del Interior, al disolver una manifestación juvenil que se hallaba autorizada por el Gobernador Civil en la que los manifestantes solicitaban mayoría de edad a los 18 años, ha causado malestar e indignación entre los componentes del Cuerpo", resume el informe firmado en Zaragoza. Este documento es uno de los cientos desclasificados este miércoles por el Ejecutivo central, entre los que se incluyen textos de la Benemérita, pero también de la Policía Nacional, del Ministerio del Interior, de Defensa, de Asuntos Exteriores o del CNI, entre otros.

La Comandancia de Zaragoza muestra también una valoración sobre este anuncio. "Se estima que hechos como este, o análogos que sean objeto de corrección, deberían ser solo conocidos por los componentes del mismo y nunca a través de la prensa", afirma el escrito, que reclama que los movimientos internos de la Guardia Civil se quedaran dentro de la Benemérita.

Según el autor del escrito, confidencial entonces, la publicación de estas acciones organizativas daba lugar a "diferentes interpretaciones entre el personal civil que nada dicen en prestigio del Cuerpo".

Un año después, en noviembre de 1978, Tejero se reunión con otros cuatro miembros de de la Policía y el Ejército en la cafetería Galaxia. En aquel cónclave planeaban un plan golpista. Estuvo siete meses en prisión, tras ser procesado en 19179. Al poco de volver a la libertad, ya estaba preparando el 23F.

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