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El colegio El Justicia de Aragón de Alcorisa celebra 50 años de educación rural: "Queremos que los niños sean buenos ciudadanos, con opiniones críticas y con su propia identidad"

Con motivo del aniversario, la directora explica que el proyecto educativo del centro se basa en pilares como la atención a la diversidad y la convivencia y pone en valor las ventajas del medio rural

Zaragoza

El 1 de marzo de 1976 abría sus puertas por primera vez el colegio Justicia de Aragón de Alcorisa (Teruel). Desde entonces han pasado ya 50 años y cientos de alumnos se han educado en este centro rural que ahora cuenta con 310 estudiantes. Todos ellos han aprendido en base a un proyecto educativo que se asienta, entre otros puntos, en la atención a la diversidad y la convivencia. "Queremos que los niños sean buenos ciudadanos, con opiniones críticas y con su propia identidad, sin seguir al rebaño", comparte la directora, Sara Naranjo, que la semana pasada organizó, junto a sus compañeros, distintos eventos para celebrar el aniversario.

Naranjo resalta el trabajo de la Junta de Bienestar, encargada de moderar o apaciguar posibles conflictos entre los alumnos "que hace que estos trabajen mucho mejor y que el clima sea bueno". "Desde 2023 somos centro Unicef e intentamos trabajar los principios y los derechos para que el alumnado sea consciente del privilegio que es vivir en este hemisferio del mundo", indica.

La directora explica que, para trabajar la diversidad, el profesorado concentra los apoyos dentro de clase. "Se intenta que un alumno que viene con cinco años sin conocer el idioma esté en el aula para empaparse del lenguaje oral", incide. En cuanto al escrito, hacen refuerzos puntuales fuera del aula porque los estudiantes que vienen de otros países tienen que "empezar de cero" y requiere más esfuerzo y atención.

Según detalla Naranjo, una gran parte de las nuevas matrículas que no son de 3 años provienen de alumnado inmigrante que llega de todo el mundo. "Hay mucha nueva matrícula, pero no toda es de Infantil. De 3 años tendremos unos 15 niños, pero este curso hemos llegado a los 50 estudiantes nuevos", desgrana.

Otra de las características de El Justicia de Aragón, que acumula 50 años a sus espaldas, es que es un colegio rural, para lo que Naranjo son todo ventajas y un defecto. La directora informa de que en los últimos años el número de alumnos no ha crecido en el colegio, pero tampoco ha disminuido.

"El reto que tenemos no es de alumnado, sino de poder encontrar posibilidades en las que el transporte escolar no sea un hándicap", sostiene. Se refiere con ello a las barreras con las que se encuentra El Justicia de Aragón de Alcorisa a la hora de organizar actividades fuera del centro, ya que la contratación de un autobús y la gestión de la excursión puede oscilar entre los 600 y los 1.000 euros. "Para eso tengo que cobrar 20 euros a las familias, y hay algunas que son vulnerables y que no pueden pagarlo. Hay experiencias que no son llevables", relata.

La fortaleza del entorno rural

Pero este punto débil no pesa más que los fuertes. "La fortaleza es el entorno rural que nos rodea, la cercanía que tenemos para pedir favores a la comunidad educativa y que nos lo puedan hacer...", enumera entre otros Naranjo, que lo ejemplifica: "Si hago un proyecto sobre los olivos, tengo aquí todo lo que necesito". "El balance es muy positivo por el aprendizaje cercano que tenemos, por poder vivir lo que se enseña... Eso en la ciudad no se encuentra", subraya.

El colegio El Justicia de Aragón de Alcorisa trabaja ahora en que los estudiantes puedan trabajar de forma adecuada cualquier tipo de texto, y la lectura es otro de sus pilares. "Ahora buscamos una metodología que nos permita que el alumno sea lo más competencial posible", apunta la directora, que cuenta con un equipo docente formado por 29 profesores. Naranjo indica que el futuro del centro que lidera pasa por "trabajar en la línea que se sigue hasta ahora, que es hacer que los alumnos sean competenciales para que el día de mañana puedan trabajar de forma autónoma y funcional".

Para ello cuentan ya con 50 años de experiencia que la semana pasada celebraron con actos que fueron desde mesas redondas con equipos docentes antiguos y actuales, con encuentros intergeneracionales de familias, jornadas musicales y otras actividades que concluyeron con la exposición del proyecto que El Justicia de Aragón preparó a lo largo del trimestre. "Hemos hecho una exposición dentro del colegio. Hemos hecho del colegio un museo", concluye.

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