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El pueblo con el mejor mirador del Valle del Ebro está a 15 minutos de Zaragoza: castillo, ermita y toro de Osborne

Alfajarín esconde varios puntos de interés tanto dentro de su casco urbano como de sus alrededores

Panorámica de Alfajarín

Panorámica de Alfajarín / MBERNAL / TURISMO DE ARAGÓN

Zaragoza

Los zaragozanos están disfrutando del segundo puente festivo del 2026 tras San Valero. El festivo de la Cincomarzada cayó en jueves permitiendo a muchos trabajadores realizar cualquier escapada para pasar el día a algún punto de Aragón que bien merezca una visita. La amenaza de lluvia en Zaragoza obligó incluso a suspender los actos en el Parque Tío Jorge lo que provocó que la gente tuviese que buscarse otro plan de ocio en la ciudad o alrededores.

Cuando solamente tienes un día para visitar algún pueblo no quieres hacer muchos kilómetros con el coche, ahora aún menos con la gasolina en plena subida por la guerra en Irán. A tan solo 15 minutos de Zaragoza se encuentra una localidad con el mejor mirador de todo el Valle del Ebro. Sin salir de su municipio podrás contemplar su ermita, los restos de su castillo, un toro de Osborne y su bonita iglesia de estilo mudéjar. Además, podrás comer en uno de los restaurantes más famosos de toda Europa donde cada día paran cientos de transportistas en su largo viaje.

La vigilancia desde los Montes Blancos

Alfajarín es uno de los tantos pueblos del área metropolitana de Zaragoza que ha ido creciendo a lo largo de los últimos años. La localidad está vigilada desde lo alto por su ermita de la Señora de la Peña de estilo gótico tardío a la que se puede subir por un camino desde el final del pueblo. Este templo se compone de una sola nave cubierta y tiene una torre de planta cuadrada con una vista privilegiada de toda la llanura zaragozana.

Castillo de Alfajarín

Castillo de Alfajarín / MANCOMUNIDAD RIBERA IZQUIERDA DEL EBRO

A muy pocos metros de la ermita se encuentra el castillo de los Cornel, también conocido por el castillo de Alfajarín. Esta fortaleza situada en la cima de los Montes Blancos fue construida por los musulmanes en el siglo XI con uso de vigilancia y está defendida por acantilados naturales. La principal torre fue restaurada hace unos años y se pueden contemplar lo que en un día fueron las ruinas del patio. La fortaleza suele estar en obras de reconstrucción de algunas partes por riesgo a su derrumbe. Tanto la ermita como el castillo están separados del casco urbano del pueblo por la A-2 que une Madrid y Barcelona.

Un casino abandonado y un área de servicio conocida en toda Europa

Sin bajar de los Montes Blancos también puedes desplazarte por una ruta hasta el castillo de Osborne, uno de los tantos que pueden observar los conductores mientras circulan por las carreteras españolas.

En lo alto de la cumbre, pero en dirección ya a la altura de Nuez de Ebro, se encuentran los restos del Casino de Montesblancos, construido en 1978 y que actualmente es un esqueleto de hormigón. Además, la sombra de la crónica negra sigue presente en sus paredes completamente despojadas de cualquier valor.

Volviendo al casco urbano de Alfajarín bien merece un paseo por la imponente iglesia de San Miguel Arcángel de estilo mudéjar con una preciosa torre. Otro elemento muy curioso que recuerda la muralla que un día estuvo en pie es el Arco de la Portaza.

Si antes de volver a casa quieres hacerlo con el estómago lleno puedes comer en el Restaurante Rausán, situado en un área de servicio a la salida del pueblo en dirección Barcelona. Este establecimiento es el punto de parada de miles de transportistas a diario al estar a mitad entre la Ciudad Condal y Madrid.

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