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Sabiñánigo, las dos caras de un embudo a las puertas del Pirineo: entre obras paralizadas y retenciones en carretera los domingos

La paralización de las obras en algunos de los accesos a la localidad marca el presente de unos vecinos que además sufren cada fin de semana congestiones en la carretera por el intenso tráfico de esquiadores

Zaragoza

La carretera a su paso por Sabiñánigo refleja dos realidades distintas. Son las dos caras de una misma infraestructura que afecta de forma desigual a vecinos y visitantes, y ahora también al sector primario. La paralización de las obras de los accesos del tramo Sabiñánigo Este–Sabiñánigo Oeste de la autovía A23 es lo que más preocupa a los residentes.

Este parón se ha convertido en un problema directo para unos vecinos que ven condicionadas sus entradas y salidas diarias por el cierre de conexiones estratégicas con la N330. La infraestructura está ejecutada en más de un 90%, pero el tramo pendiente, el que condiciona los accesos, está generando mayores afecciones.

La alcaldesa, Berta Fernández, ha trasladado la «preocupación y malestar» del municipio por esta situación. "Sabiñánigo necesita una respuesta inmediata. La A23 es una infraestructura esencial para nuestra movilidad diaria y los accesos a nuestro municipio son fundamentales. No podemos permitir que esta paralización siga generando incertidumbre y afecciones que repercuten directamente en nuestros vecinos y en la actividad local", afirma.

Según explica, el origen del problema estaría en la solicitud de financiación adicional planteada por la empresa adjudicataria respecto a la licitación inicial.

Las poblaciones de los alrededores también sufren la congestión vial. "Para la gente de los pueblos, cuyo acceso natural es la N-330, estos fines de semana con tanta afluencia de coches suponen un hándicap. La carretera no puede absorber a todos los esquiadores que suben a las estaciones. Es algo que nos está ocurriendo últimamente, cada fin de semana, debido al volumen de vehículos y a que todos se concentran en una franja horaria muy concreta", termina Fernández.

A esta situación se suma ahora la preocupación institucional y económica. La Diputación Provincial de Huesca (DPH) se dirigirá al Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible para exigir la reanudación inmediata de las obras de la variante y, con carácter prioritario, la adopción de medidas provisionales urgentes que eviten el "caos circulatorio" en la localidad.

El presidente de la DPH, Isaac Claver, y el diputado provincial por Sabiñánigo, José Cebollero, han mantenido una reunión de trabajo con representantes de la Asociación de Vecinos de Núcleos Rurales El Cajicar, de la Cooperativa Santa Orosia y de Grupo AN para analizar el impacto directo de la paralización en la seguridad vial, la movilidad y la actividad agrícola y cooperativa.

Durante el encuentro se trasladó la preocupación por el paso continuado de camiones de gran tonelaje por el casco urbano de Sabiñánigo, una circunstancia que, además de generar problemas de seguridad, puede provocar daños en infraestructuras urbanas y agravar la circulación diaria.

Parte de esos vehículos se estarían desviando por caminos rurales y vías agrícolas no preparados para soportar tráfico pesado. Algunos de estos itinerarios presentan pendientes pronunciadas y características que los hacen especialmente vulnerables, con riesgo de deterioro acelerado y de incidentes.

La situación podría intensificarse en época de cosecha, que coincide cada año con las fiestas patronales. En ese periodo aumenta el movimiento de maquinaria agrícola y muchos tractores podrían verse obligados a circular por calles del núcleo urbano ante la dificultad de utilizar caminos alternativos para evitar el tramo cortado desde la circunvalación.

La carretera

Frente a esta realidad interna, existe otra muy diferente que se repite cada fin de semana. Especialmente los domingos por la tarde, numerosos esquiadores y aficionados a la montaña regresan desde Formigal hacia Huesca y Zaragoza, generando largas retenciones en la principal vía de conexión.

El punto más conflictivo se sitúa en Lanave, donde la autovía finaliza y el tráfico se canaliza por la N330 en un único carril, provocando el embudo que concentra las quejas de los conductores en horas punta.

Precisamente en este tramo se centran las actuaciones llamadas a resolver el problema. El Ministerio licitó las obras de terminación de la A23 entre Lanave y Sabiñánigo Sur, formalizadas por 102,4 millones de euros. Junto al tramo actualmente en construcción entre Sabiñánigo Este y Sabiñánigo Oeste, este sector permitirá completar el itinerario de la autovía entre Sagunto y Jaca, eliminando el actual cuello de botella de la N330.

Más de 11.000 vehículos

El tráfico en las vías que unen Formigal con Huesca y Zaragoza se incrementa considerablemente cada fin de semana. Así, y favorecido además por el buen tiempo, en los últimos domingos han llegado a circular hasta 11.154 vehículos, según datos que maneja la Subdelegación de Huesca del Gobierno de Aragón. El incremento del tráfico es considerable, dado que, de media, los coches que circulan por estas carreteras acumulan una media de 9.500.

El nuevo tramo arrancará en el enlace de Lanave y tendrá una longitud de 8,7 kilómetros hasta Sabiñánigo, donde conectará con los 2,5 kilómetros ya en servicio. El proyecto contempla un nuevo enlace en Hostal de Ipiés, un semienlace en Sabiñánigo Sur y varios viaductos sobre el río Gállego, el canal de Jabarrella y el barranco de Fanlo.

Las obras manejaban un plazo de ejecución hasta 2030, pero se está trabajando para reducir sensiblemente la duración.

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