Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

La marea feminista viste de morado Zaragoza en el 8M: "Que las jóvenes recuerden que la historia retrocede y defiendan lo que tienen"

Miles de mujeres recorren las calles de la capital aragonesa y recuerdan que la igualdad de género "todavía está muy lejos"

La marea feminista viste de morado Zaragoza en el 8M

Miguel Ángel Gracia

Zaragoza

Y Zaragoza se volvió a vestir de morado. Como cada 8M, Día Internacional de la Mujer, la marea feminista ha vuelto a marchar por las calles de la capital aragonesa para reivindicar que aún queda camino por recorrer en materia de igualdad de género, una realidad que "todavía está muy lejana" a juicio de manifestantes como Petra. "En estos tiempos corremos peligro de retroceder a años atrás. Aquí vamos a estar, en la calle, para hacer frente a eso. El 8 de marzo y cada día de la semana, del mes y del año", ha subrayado.

Por ese miedo al "retroceso", momentos antes de la lectura de un manifiesto inicial y miles de mujeres comenzaran su marcha desde la glorieta Sasera de Zaragoza, Petra ha querido lanzar un mensaje a las jóvenes: "No os paréis, no os creáis lo que dicen quienes han invadido las instituciones porque con ellos no vamos a ninguna parte, sino a retroceder en derechos".

"Que se sumen y se movilicen", ha clamado Montse, a la que se han sumado las palabras de su compañera Carmen. "Que (las jóvenes) no se crean que lo conseguido está para siempre, que (recuerden) que la historia avanza y retrocede, que no es un avance lineal y defiendan lo que tienen", ha compartido. Juntas han salido a defender sus derechos y juntas se han acordado de todas las mujeres que sufren la desigualdad en sus países pero no pueden alzar la voz. Más, en un momento de conflicto internacional. "Las guerras afectan sobre todo a las mujeres y a las niñas porque destruyen lo que hemos construido con tanto esfuerzo", ha sostenido Montse. Ambas forman parte de la Liga Internacional de Mujeres por la Paz y la Libertad.

"Las mujeres constructoras de paz han trabajado siempre a favor de nuestros derechos y a favor de un mundo mejor para todos, un mundo sin guerras", ha expuesto Carmen, que ha afirmado que ahora se vive "una situación de destrucción de todo lo que se consiguió, de la gobernanza global, del derecho internacional". "Por eso, este año que había que salir con mayor motivo a manifestarnos", ha subrayado. También Petra se ha acordado de las silenciadas por sus regímenes políticos. "Tenemos que ser la vanguardia de la lucha, no solo de la mujer occidental, sino de las del mundo entero", ha remarcado.

Algunas de las jóvenes que este 8M se han movilizado también se han acordado de aquellas mujeres que "apenas tienen derecho a la libre expresión ni a salir a la calle". Ha sido el caso de Etna, de 18 años, que ha contado con el apoyo de su amiga Astrid. "Hay que seguir luchando por toda la seguridad que nos falta en el día a día", ha expresado después de que Etna compartiera que desea "poder volver sola a casa". "Siempre me tienen que acompañar amigos porque me da muchísimo miedo", ha indicado.

Ambas han marchado a la cabeza de una multitudinaria manifestación que, al ritmo de los tambores, ha reivindicado sororidad, unidad, más y más avance. "Aprende a amarnos, aprende a respetarnos", han clamado al unísono miles de mujeres, que han bailado "feminismo para adelante, machismo para atrás" y que la han integrado desde las más pequeñas hasta las más mayores.

"Aquí estamos tres generaciones", ha explicado Marisa, acompañada de su madre Pilar y su sobrina Sofía. "Es muy importante estar hoy aquí. Nunca hay que dar un paso atrás. Hemos logrado lo que hemos logrado con mucha lucha. Hay que decir 'no' y hay que salir a la calle para que la gente lo vea", ha indicado para, luego, mirar a sus familiares. "Si hoy estoy aquí es para que ella tenga un futuro mejor al que ha tenido ella", ha expresado mientas sonreía a la pequeña y tendía un brazo a la más mayor. Porque considera que "todavía queda lucha". "A los jóvenes, que respeten y sean respetados. Que sean igual tanto el hombre como la mujer, que el feminismo no va de feminazis ni nada por el estilo. Es algo totalmente diferente", ha apuntado.

En la capital aragonesa se han vivido dos movilizaciones que han realizado un mismo recorrido. "Reivindicamos no perder derechos, seguir luchando porque, el derecho que no se lucha, se pierde, y hay que hacerlo para que la gente joven que venga después sea capaz de coger el testigo de las que han venido antes, y el nuestro", han remarcado desde la Coordinadora de Organizaciones Feministas, una de las entidades impulsoras, desde la que han recordado que "el feminismo quiere la igualdad".

Desde la otra asociación convocante, Paraguas Feminista, han reivindicado una reducción de la brecha salarial entre hombres y mujeres, una distribución más equitativa de los cuidados y el derecho a vivir libres de violencia machista, a lo que han sumado una defensa de los servicios públicos y de unas condiciones de vida dignas.

"Los hombres y las mujeres tenemos los mismos derechos, los mismos deseos, los mismos gustos, las mismas ganas de enamorarnos de todo el mundo", ha defendido Elena, que asegura que "aunque se ha mejorado un poco, hay mucha desigualdad". "Nuestras madres, nuestras abuelas, han luchado toda la vida para que podamos hacer esto", ha expuesto la manifestante para recordar que "antes las mujeres no tenían derecho a nada". "Tenemos que seguir aquí luchando", ha afirmado.

Elena no vestía de morado, pero lo defendía. Por eso, este 8M se ha sumado a la marea feminista que ha marchado por las calles de Zaragoza para recordar que aún queda camino por andar. Y hasta la borrasca Regina, protagonista estos últimos días en la capital aragonesa, ha parado su actividad en la mañana del Día Internacional de la Mujer para vestir la ciudad de morado. Hoy el sol brilla para ellas.

Tracking Pixel Contents