Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Pilar Soto, presidenta de la Asociación de Estaciones de Servicio de Aragón: "Hay que poner precios competitivos, que sean razonables y no excesivamente altos"

Ante la posible escalada de precios, Soto plantea al Gobierno una reducción temporal de impuestos, como bajar el IVA o rebajar el impuesto especial de hidrocarburos, para aliviar la carga sobre conductores y empresas.

Las gasolineras de Aragón reclaman "precios razonables" y rechazan la "doble imposición" fiscal a los carburantes

Las gasolineras de Aragón reclaman "precios razonables" y rechazan la "doble imposición" fiscal a los carburantes / MIGUEL ÁNGEL GRACIA

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google

La presidenta de la Asociación de Estaciones de Servicio de Aragón, Pilar Soto, ha reclamado “precios razonables” para la gasolina y el diésel y ha rechazado la “doble imposición” fiscal que, a su juicio, pesa sobre los carburantes. Soto ha expresado también su preocupación por la guerra en Irán y el efecto que puede tener en el mercado internacional del crudo y, por extensión, en el precio final que pagan los conductores.

Según ha explicado, el sector vive un momento de incertidumbre por lo que está ocurriendo en los mercados energéticos, y el mercado está “muy preocupado” por la evolución de los precios ante la inestabilidad en Oriente Medio. En este escenario, confía en que no se repita el pico de los dos euros por litro, un nivel que se alcanzó al inicio de la guerra de Ucrania.

Soto asegura que desde el comienzo del conflicto en Irán ya se ha notado un incremento considerable: el litro de gasolina habría subido 18 céntimos y el de diésel, 34 céntimos. En el caso del GLP, el precio depende del proveedor, en un contexto en el que las cotizaciones internacionales se han disparado. “Esperemos que se puedan frenar”, ha señalado.

Petroleros cruzan el estrecho de Ormuz, en Omán.

Petroleros cruzan el estrecho de Ormuz, en Omán. / EPC

La presidenta recuerda que el de las gasolineras es un sector “de volumen” y que las subidas no benefician “para nada” a las estaciones, porque terminan desincentivando el consumo. En España hay alrededor de 12.600 gasolineras, unas 400 en Aragón, y la mayoría son pymes que afrontan problemas similares a los de otros sectores. “Lo que nos interesa es poder tener unos precios razonables en surtidores para que esto anime al consumidor”, ha insistido, defendiendo precios competitivos y “no excesivamente altos”.

En caso de que la situación se complique, Soto apunta que podría ser necesario liberar reservas para contener los precios, pero solo si fuera estrictamente imprescindible. En todo caso, subraya que en España existe un sistema de reservas garantizado, por lo que descarta un desabastecimiento: “Está garantizado el suministro del consumo interno”.

Menos impuestos para contener el precio

La asociación ha planteado al Gobierno una reducción temporal de impuestos: bajar el IVA del 21% al 10%, lo que abarataría de forma automática 15 céntimos por litro, y/o rebajar un 50% el impuesto especial de hidrocarburos en gasolinas, con una reducción estimada de 22 céntimos por litro. Soto defiende que ambas opciones serían “razonables” para contener el precio que afecta a particulares y empresas y sostiene que la medida es viable, aunque requeriría el permiso de la UE. A su juicio, existe una doble imposición y, de hecho, “la mitad del coste” en surtidor corresponde a impuestos.

Varios surtidores de combustible

Varios surtidores de combustible / PIXABAY

Soto añade que al principio el sector intenta no trasladar de inmediato las subidas, pero cuando los costes de aprovisionamiento se mantienen altos, “lamentablemente” terminan llegando al surtidor. La media anual de ventas por estación en España ronda un millón de litros, aunque en zonas rurales muchas no alcanzan 500.000.

España compra petróleo sobre todo a Estados Unidos, Brasil y Venezuela, una diversificación que, según Soto, garantiza abastecimiento. Sin embargo, advierte del riesgo global: si se cerrara el Estrecho de Ormuz habría menos producto en el mundo y la tensión afectaría incluso a países que no compran crudo en Oriente Medio. Con el mercado pendiente del Brent, Soto confía en que el conflicto termine y se estabilicen los precios, después de un periodo de fuertes vaivenes.

TEMAS

Tracking Pixel Contents