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La industria alimentaria de Aragón resiste en 2025 con su segundo mejor dato exportador pese al tropiezo del porcino

Las ventas exteriores bajan un 4,3% hasta 3.555 millones por el frenazo cárnico, pero frutas, huevos y dulces amortiguan la caída en un sector clave para el empleo rural y la balanza comercial de la comunidad

Movimiento de contenedores de mercancías en la Terminal Marítima de Zaragoza (TMZ), el pasado martes. | JOSEMA MOLINA

Movimiento de contenedores de mercancías en la Terminal Marítima de Zaragoza (TMZ), el pasado martes. | JOSEMA MOLINA

Zaragoza

La industria alimentaria de Aragón cerró 2025 con 3.555 millones de euros en exportaciones, el segundo mejor registro de su serie histórica, a pesar de suponer un retroceso del 4,3% respecto al año anterior. El descenso no altera el papel estratégico del sector, que sigue siendo uno de los grandes motores económicos de la comunidad y aportó más de 2.670 millones de euros de superávit comercial a Aragón. Francia e Italia se mantuvieron como los principales destinos de las ventas aragonesas al exterior.

El principal lastre volvió a estar en la carne. Las exportaciones cárnicas se redujeron en 220 millones de euros, un 9% menos que en 2024, en un ejercicio marcado por el cierre o endurecimiento de varios mercados internacionales para el porcino español, según el balance anual realizado por la Asociación de Industrias de Alimentación de Aragón (AIAA).

Ese frenazo explica buena parte del cambio de mapa comercial. Europa ganó peso como cliente de la alimentación aragonesa, mientras Italia adelantó a China como primer destino de los productos cárnicos de la comunidad.

El valor del porcino

No se trata de un ajuste menor en un subsector cualquiera. El porcino es uno de los pilares de toda la cadena agroalimentaria de la comunidad. Representó el 42,2% de la producción agraria aragonesa en 2024 y ya suponía más del 60% del valor de la producción ganadera en 2023, lo que da idea de su enorme capacidad de arrastre sobre la industria cárnica, los piensos, la logística y el empleo en el medio rural.

En el conjunto de España, además, el sector porcino mantiene una posición dominante en Europa. El país sigue siendo el primer productor comunitario y el primer exportador de porcino de la UE, con una tasa de autoabastecimiento que hace de la exportación una pieza esencial para equilibrar el mercado.

Ese contexto ayuda a entender por qué la peste porcina africana ha tensionado tanto las perspectivas del sector. España perdió el estatus de país libre de PPA tras la notificación, el 28 de noviembre de 2025, del primer foco en jabalíes silvestres en Barcelona, el primero desde 1994. En la actualización oficial del 9 de marzo de 2026, el Ministerio de Agricultura contabilizaba ya 37 focos y 216 jabalíes positivos en ocho municipios, con el consiguiente bloqueo de certificados sanitarios que exigían la condición de “país libre”.

El impacto comercial ha sido desigual. China mantiene la regionalización y permite seguir exportando desde el resto de España fuera de la zona afectada, al igual que Reino Unido desde las zonas no restringidas, mientras que Japón y Filipinas mantienen fuertes suspensiones a las importaciones de porcino español.

Frutas, huevos y vino

Con ese telón de fondo, el comportamiento del resto de ramas agroalimentarias fue decisivo para evitar un deterioro mayor. Frutas, huevos, confitería y dulces, además de los zumos, tiraron del conjunto y compensaron parcialmente la debilidad cárnica, mientras que aceite, molinería y vino cerraron en negativo. En el caso del vino, el sector acusó además la presión arancelaria en Estados Unidos, en un momento en el que mercados como Canadá ganan peso en la cartera exterior aragonesa.

Aragón mantiene así músculo exportador, pero entra en 2026 con un frente especialmente delicado en el porcino. La industria alimentaria aragonesa no solo vende al exterior. Estructura comarcas enteras, fija actividad en el territorio y sostiene miles de empleos directos e indirectos en una actividad difícilmente deslocalizable.

De ahí que el sector insista en reclamar más apoyo a la internacionalización, refuerzo de la promoción y mejoras logísticas y ferroviarias que faciliten la salida competitiva hacia Europa y hacia los puertos mediterráneos y atlánticos. En el propio medio rural aragonés, el agroalimentario es ya el primer empleador directo en 23 comarcas, según datos de la AIAA.

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