Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Los conductores aragoneses, ante la rebaja del IVA en el combustible: “La medida se queda corta porque el ahorro es limitado”

La decisión del Gobierno, centrada en la reducción impositiva, genera opiniones diversas entre quien lo considera un alivio y quien la califica de insuficiente ante los altos precios

Los conductores analizan el precio del combustible en Aragón

Jaime Galindo

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Zaragoza

Las medidas del Gobierno para abaratar el precio del combustible empiezan a notarse en el bolsillo de los conductores, aunque no de manera uniforme ni tan evidente como podría parecer. Esta es al menos la sensación de varios particulares y profesionales del transporte. La clave está en la reducción de impuestos: al bajar el IVA al 10% y modificar también el impuesto de hidrocarburos, el precio en las gasolineras debería descender.

Se habla de hasta 30 céntimos menos por litro, lo que puede suponer unos 20 euros de ahorro al llenar el depósito. La medida ha sido bien recibida, aunque varios conductores coinciden: “La medida se queda corta porque el ahorro es limitado”.

La teoría no siempre coincide con la práctica diaria en el surtidor. El trabajador de una gasolinera ubicada en Zaragoza lo explica así: “El domingo por la mañana ya se aplicó el precio nuevo y sí, se bajó por el IVA, pero luego depende de cómo venga el carburante”. Y pone un ejemplo reciente: “Hoy el gasoil ha subido tres céntimos porque ha llegado más caro, y, sin embargo, la gasolina ha bajado dos porque venía más barata”. Aun así, matiza que “está más barato que el sábado, claro”.

Esta variación tiene una explicación sencilla y poco conocida para muchos: los precios no se fijan semanalmente, sino prácticamente sobre la marcha en función de la cotización internacional del petróleo, de los impuestos y de los márgenes comerciales: “Va según compras el barril. Tú adquieres el producto y, dependiendo de cómo lo compras, así lo pones”, resume. Es decir, aunque exista una rebaja fiscal, el precio final sigue muy condicionado por el mercado.

Por eso, la bajada no siempre se percibe de forma clara ni uniforme. Habrá estaciones donde se note más y otras donde apenas se vea, al menos a corto plazo. Y eso genera cierta frustración entre los clientes.

Algunos conductores destacan matices distintos. “Ha bajado en un día. Me he quedado sorprendida. He notado que ha bajado algo, pero en esta estación de servicio concretamente no. En la que suelo repostar sí que he visto diferencia. Lo que sí creo que es una alegría, porque, por trabajo, reposto muy a menudo”, comenta Clara, quien está de paso en Zaragoza camino de vuelta a Barcelona.

Nicolae, por su parte, trabaja con transportes especiales: “Algo he notado. La semana pasada estaba mucho más cara. Se nota bastante diferencia. Es una buena medida porque a la larga es mucho dinero. Yo trabajo con transportes especiales y el consumo se dispara a los 50 litros a los 100 kilómetros. Esto va a ayudar bastante”, añade.

Imagen de archivo de una gasolinera de Zaragoza.

Imagen de archivo de una gasolinera de Zaragoza. / Jaime Galindo

En cambio, Rodrigo, desde su camión, se muestra más escéptico: “Sigue igual. Así pasa lo que pasa. Los precios del combustible asfixian la economía de los trabajadores. Te supone llenar un depósito 600 euros más que antes. Ya se verá si ayuda a la larga”.

Medida corta

¿Qué opinan otros conductores? La conclusión generalizada sigue siendo que “la medida se queda corta”, generalizan. “No es suficiente con ese 10%. Es un tanto populista, porque han pasado más de tres semanas para que el Gobierno reaccionara. Es cierto que ayuda un poco, pero desde que estalló la crisis en Oriente Medio, se ha dejado que el combustible subiera a niveles exagerados. Con eso, lo que han conseguido es una mayor recaudación”, comenta David, un conductor particular.

En las gasolineras hay opiniones diversas. Otro conductor, también de nombre David, asegura que se mueve en moto: “A mí, a nivel particular, me afecta poco porque uso la moto todos los días. Si antes gastaba unos 20 euros a la semana, ahora son unos 24. Pero para quien tiene que ir a trabajar en coche todos los días, sí supone un gasto importante”, señala.

Además, esta vez no hay un descuento directo para todos los conductores, como ocurrió hace unos años. Esto limita el alivio, y muchos siguen mirando el precio casi céntimo a céntimo antes de repostar. "Al final, quien más lo notará será quien use el coche todos los días. Para quien lo coge de manera ocasional, el ahorro será menor", termina.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents