Alumnos de Bachillerato hablan sobre el machismo en las aulas: “Muchas veces se toma a broma, pero sabes quién lo dice en serio y quién no”
Estudiantes de diversos centros reconocen la presencia de actitudes machistas, aunque minimizan su impacto, atribuyéndolas a la inmadurez o a la dinámica de grupo

Varios alumnos descansan durante la joranda escolar, en una imagen de archivo. / Manuel Bruque
El reciente episodio machista registrado en un centro educativo de Zaragoza ha vuelto a poner el foco en una realidad que, aunque a menudo pasa desapercibida, sigue presente en las aulas. No siempre se manifiesta de forma explícita ni en grandes conflictos. A veces, como relata una alumna de Bachillerato, se cuela en comentarios, actitudes y bromas que, con el tiempo, acaban dibujando un clima preocupante. “En mi instituto no hay mucho machismo, pero sí que me he dado cuenta de que, conforme hemos ido creciendo, se han ido formando más las ideologías de cada uno”, explica. Según su percepción, desde el anonimato dado que aún es menor de edad, lo que en los primeros cursos de la ESO apenas se percibía, ahora aflora de manera más sutil pero constante. “No está muy visible, pero hay comentarios en grupitos que dejan entrever cierto tono machista”.
Otro de los aspectos que señala es la banalización. “Sí, muchas veces se toma a broma, como otros temas sociales. Pero luego se nota la connotación de lo que se dice. Sabes quién lo dice en serio y quién no”, apunta. Una normalización en tono de humor que, según advierten expertos en educación, puede contribuir a reforzar estereotipos sin que haya una conciencia clara de ello.
Aunque asegura que no lo ha sufrido de forma frecuente, reconoce que cuando ocurre “no es nada agradable”. En su centro, destaca, existe una implicación activa para combatir estas actitudes, con iniciativas como asambleas feministas y espacios de concienciación. “En los institutos se trabaja el tema”, subraya, aunque matiza que no siempre es suficiente.
Risas entre amigos
Esa idea se repite en varios testimonios, donde los propios jóvenes tienden a restar importancia a este tipo de gestos. “Sí que hay comentarios entre chicos, pero muchas veces son bromas. Nadie se lo toma como algo machista, es más por reírse entre amigos”, explica otro estudiante. “Yo, la verdad, no percibo comportamientos machistas en mi entorno cercano. Ni ni mis amigos ni yo actuamos así”, añade.
En la misma línea, otra alumna reconoce que en el aula “pasan cosas”, aunque evita vincularlas directamente con el machismo. “No lo relacionaría con eso. En mi círculo no hay casos evidentes”, afirma.

Alumnos de Secundaria atienden durante una clase. / EUROPA PRESS
Otros alumnos insisten en que, cuando se producen este tipo de situaciones, responden más a la falta de madurez que a una intención real de menospreciar. “A veces sí que se dicen cosas que pueden molestar, pero no creo que haya intención de hacer daño. Es más inmadurez que otra cosa”.
También aparece con frecuencia la idea de que existe una diferencia generacional en la forma de interpretar estos comportamientos: “Yo creo que los adultos le dan más importancia que nosotros. Para nosotros son cosas que se dicen sin más”. Algunos reconocen que ciertos comentarios forman parte del día a día, aunque no siempre se cuestionan. “Hay veces que se hacen comentarios sobre chicas o sobre el físico, pero también pasa al revés. No lo vemos como algo grave”.
La fuerza del grupo
Pese a ello, no todos los testimonios apuntan en la misma dirección. “En mi grupo no pasan esas cosas. Si alguien dice algo así, se le para, porque ya no está bien visto”, asegura un alumno, que apunta a una mayor concienciación en determinados entornos. En otros casos, los propios estudiantes admiten que muchas conductas pasan desapercibidas por falta de reflexión: “Lo que pasa es que muchas veces no se piensa lo que se dice. Se sueltan cosas sin darle importancia”.
Más allá de las intenciones individuales, varios jóvenes reconocen que el comportamiento en grupo influye. La necesidad de encajar, de no desentonar o de seguir la dinámica del resto puede llevar a reproducir gestos o mensajes sin cuestionarlos demasiado. “Si lo ves desde fuera, igual sí parece fuerte, pero dentro del grupo no se percibe igual”, resume un estudiante.
Suscríbete para seguir leyendo
- Un bombero de la Diputación de Zaragoza y un trabajador mueren en un aparatoso incendio en un taller mecánico de Calatorao
- La tragedia de Bulbuente golpea a YMCA: los fallecidos regresaban a Zaragoza de un campamento de verano en Soria
- Así ha quedado el monasterio viejo de San Juan de la Peña tras el paso de las llamas
- El pueblo del Pirineo que renació como centro de vacaciones gracias a un grupo de sindicalistas: a solo 20 kilómetros de Ordesa y a los pies del embalse de Mediano
- La quiebra de la empresa de seguridad del Ibercaja Estadio obliga a lanzar un nuevo contrato
- El juez sitúa al joven de 28 años detenido 'en el punto exacto' donde se originó el incendio de Las Peñas de Riglos
- El incendio de Riglos calcina 17.000 hectáreas y avanza descontrolado hacia Jaca
- La Generación Z abre el debate sobre el gasto en pensiones: cree que se destinan demasiados recursos