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Estas son las graves carencias en las cárceles aragonesas que denuncia Salud y Libertad: falta de médicos, diagnósticos tardíos y opacidad

Un informe revela que en septiembre de 2024 había 14 plazas vacantes de médicos en las prisiones de Zuera, Daroca y Teruel, lo que afecta a la atención diaria de los internos

Imagen de archivo de la cárcel de Zuera.

Imagen de archivo de la cárcel de Zuera. / MIGUEL ANGEL GRACIA

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Zaragoza

La campaña Salud y Libertad, impulsada con el apoyo del colectivo CAMPA (Colectivo de Apoyo a Mujeres Presas en Aragón), ha presentado este miércoles un análisis sobre la situación sanitaria en los centros penitenciarios aragoneses, poniendo el foco en la falta de personal médico, la atención a patologías graves y la opacidad sobre lo que sucede dentro de prisión.

Rebeca Pena y Laura Navarro, portavoces de la iniciativa, han explicado que la acción nació hace algo más de dos años con el objetivo de visibilizar la desatención médica que, según denuncian, existe en las tres cárceles de Aragón, así como de obtener más información sobre la asistencia sanitaria en estos centros.

“Las circunstancias de prisión, por su propia naturaleza, son causa de enfermedad y padecimientos físicos y mentales. Pero, en este momento, la atención deficiente que reciben las personas presas por abandono institucional, además de una vulneración de derechos fundamentales, supone una grave amenaza directa a la salud y la vida”, han detallado durante la presentación.

Uno de los casos que ha impulsado la elaboración del informe fue la muerte de Juan Francisco, fallecido en 2024 en prisión. Según han relatado durante la rueda de prensa, su madre, Ana Álvarez, se puso en contacto con la plataforma para contar lo sucedido.

Según la iniciativa, el interno sufría una hemorragia gastrointestinal derivada de la enfermedad de Crohn, pero no recibió la atención necesaria. Finalmente, falleció en su celda el 24 de diciembre. Desde Salud y Libertad han señalado que este caso “refleja cómo funciona el sistema sanitario dentro de prisión” y la falta de respuesta ante problemas médicos graves. A este caso, como han reflejado, se suman varios testimonios remitidos por personas presas en cárceles aragonesas.

También han lamentado la forma en la que se comunicó el fallecimiento a la familia. Según su relato, a la madre le dijeron únicamente: “Tienes que venir porque tu hijo se ha muerto”. A partir de este caso, la plataforma decidió impulsar un estudio más amplio sobre la atención sanitaria y las muertes en prisión.

El informe incluye un análisis sociológico y legislativo de la asistencia sanitaria penitenciaria en el conjunto del Estado, con especial atención a Aragón. La falta de personal sanitario, la ausencia de atención especializada, los diagnósticos tardíos y la falta de transparencia son algunos de los principales problemas que recoge el informe presentado.

Falta de médicos

Uno de los datos más llamativos hace referencia a la escasez de médicos. Según han expuesto las representantes de la campaña, a fecha de 1 de septiembre de 2024 en Aragón estaban vacantes ocho de las nueve plazas de personal médico en la prisión de Zuera. En Daroca estaban vacantes cinco de siete y en Teruel solo estaba cubierta una de las dos posibles. Desde la iniciativa han asegurado que esta situación repercute directamente en la atención diaria a los internos.

Otra de las carencias denunciadas es la falta de atención a patologías graves, tanto físicas como mentales. El informe alerta de la ausencia de atención especializada en enfermedades psiquiátricas, así como de la alta incidencia de suicidios y enfermedades infecciosas en prisión.

En una situación marcada por la falta de personal y medios, Salud y Libertad denuncia que se producen deficiencias asistenciales:

  • La mayoría de los servicios médicos se prestan por videoconferencia.
  • El personal de enfermería se ve obligado a realizar tareas ajenas a sus competencias para cubrir la falta de personal médico.
  • Alta tasa de enfermedades infecciosas (VIH, hepatitis, tuberculosis), que reciben además una atención insuficiente.
  • Restricciones de acceso a determinados tratamientos.
  • Retraso o ausencia de diagnóstico.
  • Dificultad de acceso a la atención médica adecuada, suficiente y oportuna, así como a la atención especializada.
  • Seguimiento inadecuado o abandono del seguimiento de enfermedades crónicas.
  • Derivado del incumplimiento de la transferencia de competencias: al depender el personal médico del Ministerio del Interior, en ocasiones es difícil que prevalezca el criterio médico que vela por la salud del paciente sobre el de la autoridad penitenciaria.

“Con los medios que hay en prisión la atención es claramente insuficiente, la transferencia de las competencias ofrecería cubrir mejor esas necesidades de los pacientes presos, ya que, tal y como se ha explicado, en estos momentos no se cubren las plazas de personal funcionario de servicios sanitarios. La precariedad de los contratos podría ser una de las causas del elevado índice de plazas sin cubrir (80 %)”, han apuntado.

Además de la falta de medios, la campaña ha denunciado la opacidad sobre lo que sucede dentro de las prisiones y la ausencia de canales de denuncia efectivos y confidenciales.

Entre sus reclamaciones, Salud y Libertad pide la cobertura urgente de las plazas médicas vacantes, la transferencia de las competencias sanitarias penitenciarias, el registro preciso de las muertes en prisión y la garantía de continuidad en los tratamientos médicos.

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