Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Stellantis estudia fabricar en Zaragoza un Opel eléctrico con la tecnología china de Leapmotor

El grupo negocia con la marca asiática la producción de un SUV eléctrico en en la planta de Figueruelas a partir de 2028, en plena revisión de su estrategia hacia el híbrido

Una planta de producción de Leapmotor en China.

Una planta de producción de Leapmotor en China. / Leapmotor

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Zaragoza

La planta de Stellantis en Figueruelas vuelve a situarse en el centro del tablero industrial europeo del automóvil. El grupo franco-italiano mantiene conversaciones avanzadas con el fabricante chino Leapmotor para desarrollar un nuevo SUV eléctrico bajo la marca Opel que se produciría en Zaragoza, según ha adelantado Reuters citando fuentes conocedoras del proceso.

La operación, todavía pendiente de cerrarse, encaja en el viraje estratégico que Stellantis ha emprendido en los últimos meses. Tras reconocer que sobreestimó el ritmo de la transición hacia el vehículo eléctrico y anotar un ajuste contable de 25.000 millones de dólares, la compañía busca ahora equilibrar su apuesta reforzando los modelos híbridos y, al mismo tiempo, reduciendo los costes de desarrollo de los eléctricos.

Ahí entra en juego Leapmotor. El fabricante chino aportaría tecnología y componentes clave –especialmente en los sistemas eléctricos y electrónicos-, mientras que Opel asumiría el diseño exterior del vehículo. Parte relevante del desarrollo, según las fuentes citadas por Reuters, se realizaría en China.

Zaragoza, base industrial para Europa

El proyecto prevé una producción anual de unas 50.000 unidades y un calendario que apunta a 2028 como fecha de arranque. No sería, en todo caso, el primer paso conjunto en Figueruelas. La planta aragonesa ensamblará ya este mismo año -a partir del mes de octubre- el SUV compacto B10 de Leapmotor para el mercado europeo, modelo con el que el futuro Opel compartiría arquitectura.

La alianza entre Stellantis y Leapmotor no es nueva. El grupo europeo adquirió en 2023 cerca del 20% de la compañía china y creó junto a ella la sociedad Leapmotor International, encargada de la comercialización y producción fuera de China. Desde entonces, el entendimiento ha ido ganando profundidad, hasta el punto de abrir la puerta a proyectos industriales de mayor calado en Europa.

El trasfondo es doble. Por un lado, la necesidad de Stellantis de mejorar la utilización de sus plantas europeas -incluida Zaragoza-. Por otro, la creciente presión competitiva de marcas chinas como BYD, que están acelerando su desembarco en el continente con vehículos eléctricos más asequibles.

Más proyectos sobre la mesa

El SUV de Opel no es la única iniciativa en estudio. Según Reuters, Stellantis analiza también aplicar la tecnología de Leapmotor a la próxima generación del Opel Mokka, cuya producción podría trasladarse a España desde Francia. Además, ambas compañías han iniciado conversaciones preliminares para desarrollar un modelo de Alfa Romeo en Zaragoza utilizando la misma arquitectura.

Incluso se han explorado proyectos para vehículos más pequeños del segmento A, aunque estos requerirían adaptar o crear nuevas líneas de producción, lo que introduce una mayor complejidad industrial.

En conjunto, se dibuja una hoja de ruta en la que Figueruelas aspira a consolidarse como un polo de electrificación en el sur de Europa, apoyado en tecnología china pero con fabricación local.

Pese al avance de las conversaciones, Stellantis se limita oficialmente a señalar que mantiene un “contacto regular” con Leapmotor para ampliar la colaboración, sin entrar en detalles. La compañía china, por su parte, reconoce los contactos pero los circunscribe al suministro de componentes, evitando confirmar un acuerdo de mayor alcance.

Según las fuentes citadas por Reuters, las negociaciones sobre el proyecto —bautizado internamente como O3U— comenzaron a finales de 2025 y podrían cerrarse en cuestión de semanas. A la espera de ese desenlace, el foco vuelve a ponerse en Zaragoza, que se coloca como una pieza ya imprescindible en la reorganización industrial de Stellantis en Europa. La planza aragonesa se vislumbra asimismo como uno de los primeros puentes visibles entre la automoción europea y la tecnología eléctrica china.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents