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El nuevo rumbo de Levitec: quién es y cómo ha crecido la empresa al calor de la energía y los centros de datos

El relevo accionarial abre una nueva etapa para una de las compañías aragonesas que mejor ha capitalizado el auge de la logística, las renovables y las infraestructuras digitales

Levitec se ha afianzado en el sector de las renovables.

Levitec se ha afianzado en el sector de las renovables. / LEVITEC

Zaragoza

Pocas empresas resumen tan bien la transformación reciente de la economía aragonesa como Levitec, que ha reconfigurado recientemente su estructura accionarial tras años de fuerte crecimiento. Los movimientos en la propiedad de la compañía invitan a mirar su trayectoria para entender cómo una firma nacida en Huesca hace 24 años, ligada en sus orígenes a las instalaciones eléctricas, ha terminado convirtiéndose en un grupo de ingeniería con un peso creciente en logística, renovables y centros de datos.

Levitec no nació como un gran grupo de infraestructuras, sino como una pequeña empresa de instalaciones eléctricas en Huesca. Pablo Lera y Lorenzo Villacampa fueron sus fundadores. La propia compañía sitúa su origen en 2002, cuando comenzó su actividad impulsada por dos autónomos electricistas y centrada en proyectos eléctricos de media y baja tensión ligados al sector logístico e industrial. Aquellos primeros años le sirvieron para consolidarse con obras emblemáticas en Aragón, como la Estación Intermodal de Delicias o trabajos de electrificación y automatización en el canal de Cinco Villas.

Diversificación y expansión

El primer gran salto llegó con la profesionalización. En 2009 se incorporaron los primeros ingenieros y Levitec abrió sede en Zaragoza; en 2010 entró como socio Jaime Galindo, una figura clave en el desarrollo del área técnica y comercial. Poco después, en 2012, la empresa inició su diversificación con la creación del departamento de instalaciones mecánicas y firmó un proyecto relevante para H&M en Torrejón. Entre 2013 y 2015 dio sus primeros pasos en el exterior, con actividad en Francia, Italia, Alemania y Portugal, y en 2016 abrió sede en Madrid, un movimiento que marcó su salto definitivo al mercado nacional.

La segunda transformación llegó de la mano de la energía. Entre 2019 y 2021, Levitec incorporó el área de renovables, reforzó líneas como mantenimiento y autoconsumo y sumó a José Agustín Lalaguna a la dirección ejecutiva. En ese periodo, además, formalizó un acuerdo corporativo con Forestalia, un hito que ayudó a empujar su crecimiento en el negocio energético y que explica buena parte de su expansión posterior. Desde entonces, la empresa ha ido alejándose del perfil clásico de instaladora para presentarse como una firma de ingeniería con capacidad de ejecución en proyectos cada vez más complejos.

Un actor clave del sector energético

Ese cambio de escala se aprecia también en cómo se define hoy la propia compañía. En su web corporativa, Levitec se presenta como especialista en instalaciones eléctricas y mecánicas, energías renovables, autoconsumo, centros de datos y mantenimiento integral. Su memoria de sostenibilidad de 2024 subraya que el grupo se ha convertido en un “actor clave” del sector energético y de infraestructuras y destaca, entre sus hitos recientes, siete proyectos fotovoltaicos con 143 MW, más de cien instalaciones de autoconsumo y cuatro data centers hyperscale con más de 80 MW de potencia instalada.

Los números ayudan a medir ese salto. La memoria corporativa de 2024 situaba la cifra de negocio consolidada del grupo en 195 millones de euros, frente a 144 millones en 2023, y la plantilla directa alcanzaba los 418 trabajadores. La cifra de negocio escaló hasta los 300 millones en 2025 y el número de trabajadores hasta los 550. Su red de oficinas sigue mostrando su arraigo aragonés, con presencia en Zaragoza, Huesca y Binéfar, pero también su crecimiento nacional e internacional, con sedes en Madrid, Barcelona, Navarra y Lisboa.

Tras este fuerte crecimiento, la compañía se ha reorganizado internamente, con la salida de dos socios históricos de la compañía (Jaime Galindo y Pablo Lera) y la asunción del 100% de propiedad por parte de los hermanos Fernando y Ricardo Samper García, hijos del empresario Fernando Samper Rivas, fundador y dueño de Forestalia, quien se desvincula del proyecto en un contexto marcado por las investigaciones judiciales que afectan al grupo energético. 

Al frente de esta nueva etapa se sitúa Fernando Samper García, que asume la presidencia ejecutiva de la compañía. Lidera así el rumbo de una firma que ha experimentado un fuerte crecimiento en los últimos años y que mantiene una gestión profesionalizada con Agustín Lalaguna. Logística, energía y centros de datos son sus tres grandes vectores de crecimiento, en los que confía en seguir prosperando.

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