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El pequeño pueblo de Zaragoza de menos de 100 habitantes que es un referente mundial: tiene dos ermitas y un precioso mirador

El pueblo zaragozano de Murero, en la Comarca de Daroca, destaca por su yacimiento cámbrico de la Rambla de Valdemiedes, un enclave clave para el estudio de fósiles del Paleozoico.

Murero, un atractivo pueblo de la provincia de Zaragoza

Murero, un atractivo pueblo de la provincia de Zaragoza / TURISMO DE ARAGÓN

Aragón no sería lo mismo sin sus pueblos. Zaragoza, Huesca y Teruel están plagadas de localidades que bien merecen una escapada de un día. Algunos pueblos están considerados por muchos entre los más bonitos de España como Albarracín, Álquezar, Aínsa, Valderrobres o Cantavieja. Además, los creadores de contenido en redes sociales han contribuido para dar a conocer el preciado patrimonio aragonés por todo el mundo.

La comunidad ha sufrido durante las últimas dos décadas el fenómeno de la despoblación, que ha dejado a muchos pueblos luchando por la supervivencia. Zaragoza y Teruel son las provincias aragonesas que más han notado la pérdida de población y hay decenas de localidades donde no se alcanza desde hace al menos una década la centena de vecinos.

A pesar de todo, hay pequeños municipios de la España Vaciada que han logrado despertar el interés internacional y no es por el eclipse del próximo verano. Murero es un pueblo situado en el corazón de la provincia de Zaragoza en la Comarca de Daroca que se ha convertido con el paso de los años en uno de los grandes nombres de la paleontología en Aragón, España y Europa.

En este rincón de la comunidad encajonado por el río Jiloca se encuentra el yacimiento cámbrico de la Rambla de Valdemiedes, considerado por fuentes oficiales como uno de los enclaves más importantes para estudiar fósiles del Paleozoico y, en especial, trilobites, unos artrópodos marinos que poblaron la Tierra hace cientos de millones de años. Más concretamente, los estratos de Murero registran un lapso de tiempo continuo de aproximadamente ocho millones de años y muestra el evento de Valdemiedes, el episodio de extinción masiva de finales del Cámbrico inferior.

La relevancia de Murero va mucho más allá del interés local. El IGME señala que este enclave aporta un registro paleontológico muy continuo durante unos 10 millones de años, con más de 100 especies de invertebrados documentadas. Entre ellas sobresalen los trilobites, con alrededor de 30 géneros y 70 especies, una riqueza fósil que ha convertido a Murero en una localidad de referencia para la investigación científica internacional.

Esa importancia científica también tuvo reflejo institucional hace décadas. El yacimiento fue declarado Bien de Interés Cultural en 1997, una protección que subraya su enorme valor patrimonial. De hecho, trabajos académicos y de divulgación lo presentan como el primer yacimiento paleontológico declarado BIC en España, un dato que refuerza todavía más el peso de Murero dentro del mapa geológico nacional.

Cartel hacia Murero

Cartel hacia Murero / WIKIPEDIA

Qué ver en el pueblo

Además del indidudable interés paleontológico, el casco urbano de Murero presenta varios atractivos para el visitante como su iglesia de Santa María La Mayor, la gran ermita de San Mamés o la ermita de la Virgen de los Mártires. El gran emblema religioso de la localidad es la ermita de San Mamés, de estilo barroco, que forma conjunto con una antigua hospedería y conserva elementos artísticos de notable interés con frescos del siglo XVIII.

Este templo, que conserva pinturas sobre tabla del siglo XVI, recibe cada 17 de agosto coincidiendo con la festividad de San Mamés y la Virgen del Rosario a todos los vecinos para una celebración tradicional marcada por los cantos y el popular bolero de San Mamés. Se trata de una romería única de Aragón que fue declarada de Interés Turístico. Desde la ermita podrás contemplar como el río Jiloca se encajona en su camino hacia Villafeliche y en el otro lado hacia Manchones. Es una zona con unas localidades con tipología curiosa tal como Atea.

Rambla de Valdemiedes

Rambla de Valdemiedes / WIKIPEDIA

Por otro lado, la ermita de la Virgen de los Mártires se encuentra en el término municipal de Murero, pero su advocación está especialmente vinculada a la localidad de Atea, que tiene una fuerte devoción hacia esa imagen. A este patrimonio se suma una estampa muy característica del paisaje aragonés: los peirones. En Murero se conservan seis que ayudan a completar la ruta patrimonial del municipio: el de San Cristóbal, el de San Gregorio, el de San Mamés, el de la Virgen del Carmen, el de la Virgen del Rosario y el de las Almas.

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