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Isabel Paúles Cuesta, médica de familia en Aragón: "No tiene sentido pautar medicación para el insomnio si no se modifican los hábitos"

La también vicepresidenta de la Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia de Aragón aborda el trastorno del sueño en las XXVII Jornadas que la entidad científica celebra este martes y miércoles en la Universidad de Zaragoza

Isabel Paúles, médica de familia y vicepresidenta de SEMG Aragón, ayer en las XXVII Jornadas SEMG Aragón.

Isabel Paúles, médica de familia y vicepresidenta de SEMG Aragón, ayer en las XXVII Jornadas SEMG Aragón. / Jaime Galindo

Zaragoza

El insomnio como eje central. Porque "es muy frecuente a nivel mundial y, el crónico, es global". Y porque tiene solución. Isabel Paúles Cuesta es médica de familia en el municipio aragonés de Gallur y afirma que "a nivel mundial, muchas personas descansan mal". Por eso, la también vicepresidenta de la Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia (SEMG) de Aragón, ahondó en los detalles de este trastorno en la ponencia "Duermes o descansas: importancia de la arquitectura del sueño", enmarcada en la mesa "Cuando duele el cuerpo y no descansa la mente" dentro de las XXVII Jornadas SEMG Aragón que se celebran en el Paraninfo de la Universidad de Zaragoza este martes y miércoles.

En concreto, y según la información aportada por Isabel Paúles, un 70% de la población mundial no cumple con las horas mínimas de sueño que recomienda la Organización Mundial de la Salud (OMS), que son entre 7 y 8. De hecho, basándose en los datos de la Sociedad Española de Neurología, detalla que 4 millones de personas padecen algún tipo de trastorno del sueño crónico y grave y 12 millones no descansan de forma adecuada. Apunta además que un 48% de la población adulta y un 25% de la infantil no tiene un sueño de calidad.

La doctora Paúles indica que, de un tiempo a esta parte, "ha aumentado el insomnio" entre la población por, entre otras causas, el "incremento de las patologías a nivel mental desde la pandemia del covid, que ha supuesto un grado de nerviosismo, angustia y ansiedad más elevado". A este suma más motivos que pueden provocar este trastorno, como el uso abusivo de las pantallas o el consumo de cafeína y teína hasta seis horas antes de dormir, entre otros muchos. "Influyen desde problemas físicos hasta otros como angustia, ansiedad... Son muchos factores", remarca.

La doctora Paúles explica que existe tanto el insomnio de conciliación, que es el que se da cuando hay dificultades para iniciar el sueño, como de mantenimiento, que son "despertares durante la noche y esa escasa sensación de descanso por la mañana al despertarse". Ambos se dan tanto en población joven como adulta. Según los datos del Ministerio de Sanidad aportados por la vicepresidenta de la Sociedad Española de SEMG Aragón, un 50,6% de las personas que sufren trastornos del sueño son hombres y un 58,1% son mujeres.

"En mayores no llama tanto la atención porque no tienen tanto sobrecansancio o tienen un metabolismo más lento", apunta Paúles. Por eso, en ellos es más frecuente el insomnio de mantenimiento, los "despertares nocturnos". Asimismo, desliza que está algo "infradiagnosticada" en la población adulta, sobre todo en aquella que trabaja a turnos y que está acostumbrada a cambios de ritmo. "Esas personas asumen que es su actividad normal y muchas veces no consultan con los profesionales sanitarios lo que les sucede porque tienen asumido que es lo que les ha tocado", sostiene.

La atención en consulta

La doctora Paúles desarrolla que, cuando un paciente acude a consulta con problemas de sueño, el primer paso es identificar qué tipo es, si es de conciliación o de mantenimiento. El siguiente punto es "ver si hay un problema físico que esté impidiendo ese descanso", y pone como ejemplo el hipertiroidismo, que provoca un exceso de hormonas tiroideas que acelera el metabolismo. "Cuando el paciente dice que desde hace más de un mes descansa peor, ya es crónico", añade la profesional.

Pero, asegura, hay solución. La médica explica que desde hace un tiempo se cuenta con un nuevo fármaco, el Daridorexant, que interviene en las rutas metabólicas y regula el ciclo sueño-vigilia para tratar el insomnio. Paúles informa de que este tratamiento es un antagonista de OX1R y OX2R, que son receptores de orexinas, que son las que mantienen el cerebro despierto. Es decir, que este medicamento hace una función de bloqueo que permite facilitar el sueño.

Paúles destaca que, además, el fármaco se absorbe rápidamente, lo que permite que sus efectos duren toda la noche pero no continúen el día siguiente. De esta forma, "las personas se levantan sin esa sensación de aturdimiento", apunta. Afirma que tampoco provoca la sensación de no haber terminado de hacer su efecto y "no tiene efectos secundarios al uso".

Con todo, la profesional asegura que "no tiene sentido pautar medicación si no se modifican los hábitos". Por eso, remarca que, para evitar y/o paliar el insomnio, es importante llevar a cabo "hábitos de vida saludables" como no consumir cafeína y teína un mínimo de seis horas antes de ir a dormir, no fumar al menos dos horas antes de conciliar el sueño, hacer ejercicio físico como mínimo cuatro horas antes de acostarse o no utilizar las pantallas la hora o dos horas previas a ir a la cama, entre otros. A ello añade otros consejos que pueden conducir al sueño como "tomar un vaso de leche templada".

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