Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

El pequeño pueblo de Aragón donde vivió el cantante de Celtas Cortos y que inspiró ‘20 de abril’: “Me sentía tan a gusto allí”

Esta pequeña localidad fronteriza fue durante siglos lugar de acogida de viajeros y peregrinos

Jesús Cifuentes, cantante de Celtas Cortos, vivió durante tres años en un pequeño pueblo del Pirineo aragonés.

Jesús Cifuentes, cantante de Celtas Cortos, vivió durante tres años en un pequeño pueblo del Pirineo aragonés. / TURISMO DE ARAGÓN / EL PERIÓDICO

Zaragoza

Cada 20 de abril, de manera inevitable, vuelve a la memoria aquella vieja canción que Celtas Cortos publicó en 1991 —aunque la letra haga referencia a un año antes— dentro de su disco ‘Cuéntame un cuento’. En ella, el grupo vallisoletano hizo popularmente conocida la Cabaña del Turmo, un pequeño rincón del Pirineo aragonés frecuentado por senderistas que inspiró una de las letras más coreadas del panorama musical nacional. Un tema que marcó a toda una generación y se convirtió en un clásico del rock folk español.

La relación de Celtas Cortos con Aragón

Pero la relación de la banda castellana con Aragón va mucho más allá de aquel tema y de las risas compartidas con amigos en aquel refugio de pastores del valle de Estós, en el entorno de Benasque. En una entrevista concedida a este diario en febrero de este año, con motivo del concierto en Zaragoza de su gira por el 40 aniversario, el cantante de Celtas Cortos, Jesús Cifuentes, recordó que llegó a vivir durante tres años en un pequeño pueblo de Huesca, concretamente, entre finales de los 90 y principios de los 2000.

Se trata de Canfranc, una pequeña localidad de apenas 600 habitantes situada en la comarca de La Jacetania, en el valle del Aragón, en la parte más oriental del Pirineo aragonés. Este municipio es conocido mundialmente por su antigua Estación Internacional, recientemente rehabilitada como hotel de lujo, un tesoro arquitectónico que desempeñó un importante papel durante la Segunda Guerra Mundial. De hecho, fue elegida como uno de los mejores destinos del mundo para visitar en 2025 por The New York Times.

Vista panorámica de la Estación de Canfranc reconvertida en hotel de lujo

Vista panorámica de la Estación de Canfranc reconvertida en hotel de lujo / EL PERIÓDICO

El vínculo de Jesús Cifuentes con Canfranc

“Ahora ya no tanto como me gustaría, pero antes era muy montañero e iba bastante al Pirineo. Poco a poco fui forjando una gran amistad con unos monitores de tiempo libre que tenían una cooperativa en Canfranc. Me sentía tan a gusto allí que decidí quedarme a vivir una larga temporada”, recordaba Jesús Cifuentes en sus declaraciones a este periódico.

El cantante de la banda se refería a los integrantes de la empresa de desarrollo rural sostenible Sargantana, que gestionan el refugio de Canfranc Pueblo, donde los Celtas llegaron a preparar algunos de sus discos. “En esos años fuimos como una gran familia. Logramos crear un gran ambiente y aún guardamos una gran amistad con muchos de ellos”, explicaba.

Concierto de Celtas Cortos en Zaragoza

Concierto de Celtas Cortos en Zaragoza el pasado febrero, dentro de la gira de su 40 aniversario. / Pablo Ibáñez

Durante aquella etapa, Cifuentes llegó a desarrollar un fuerte sentimiento de pertenencia con Aragón y a conocer de cerca la realidad social de la comunidad. Todo ello quedó reflejado tanto en los conciertos que el grupo ofrecía por el territorio, con discursos muy reivindicativos a favor, por ejemplo, de la reapertura de la línea ferroviaria de Canfranc, como en canciones como ‘20 de abril’, en la que el cantante rememora una de las noches vividas junto a sus amigos en la ya famosa cabaña.

Qué ver en Canfranc, un pueblo en la frontera con Francia

En el periodo que el cantante de los Celtas pasó en Canfranc, tuvo la oportunidad de conocer uno de los pueblos que más ha marcado la historia del Pirineo aragonés, un territorio fronterizo que durante siglos fue lugar de paso, acogida y encuentro para viajeros y peregrinos. Situado junto a la frontera con Francia, el municipio sirve de puente entre los valles del Aragón, en la parte española de la cordillera, y del Aspe, en su vertiente francesa.

Los orígenes del pueblo de Canfranc, en la provincia de Huesca, se remontan al siglo XI.

Los orígenes del pueblo de Canfranc, en la provincia de Huesca, se remontan al siglo XI. / TURISMO DE ARAGÓN

Ubicado en pleno Camino de Santiago, el pueblo de Canfranc se fundó en el siglo XI, en un valle de escasos recursos agrícolas. Esa circunstancia llevó a sus habitantes a dedicarse durante siglos a la acogida de viajeros y peregrinos. Entre sus principales lugares de interés destacan los restos de la iglesia de la Trinidad, la torre de Aznar Palacín, la actual iglesia de la Asunción, el castillo y el puente de los peregrinos.

Sin duda, la Estación Internacional de Canfranc es el edificio insignia de este pueblo pirenaico. Inaugurada en 1928 y declarada Bien de Interés Cultural (BIC), es un bellísimo ejemplo de la arquitectura industrial de la época, dotada de una elegancia sorprendente. En la actualidad se realizan visitas guiadas que muestran al visitante el esplendor que todavía conserva.

Paseos imprescindibles entre patrimonio e historia

También son numerosos los peregrinos que pasan cada año por la villa siguiendo el tramo aragonés del Camino de Santiago Francés. Esta ruta vivió su esplendor en la Edad Media, cinco siglos de peregrinaje que dejaron maravillosas historias y leyendas, además de un legado artístico y cultural de extraordinaria riqueza.

Con una longitud de 3,5 kilómetros, el tramo del Camino de Santiago francés que une Canfranc Estación y Canfranc Pueblo es un paseo ideal para hacer en familia. Junto al río Aragón, este bello recorrido permite de disfrutar de los bellos paisajes de la zona, cuya importancia estratégica como tierra fronteriza se deja notar en construcciones militares defensivas como la Torreta de Fusileros o el Fuerte de Coll de Ladrones.

La Torreta de Fusileros en Canfranc, otra construcción militar de la zona.

La Torreta de Fusileros en Canfranc, otra construcción militar de la zona. / TURISMO DE ESPAÑA

Otro paseo indispensable es la ruta de los búnkeres de la Línea P, levantados entre 1944 y 1959. En aquellos años se construyeron por todo el Pirineo cientos de posiciones de hormigón armado, tipo búnkeres, ante el temor a una posible invasión desde el sur de Francia que, finalmente, nunca llegó a producirse.

Todo ello se puede completar con otras visitas de interés cultural y científico, como la del Laboratorio Subterráneo de Canfranc, un centro de referencia internacional en la investigación de la física de partículas y astropartículas, o del Centro A Lurte, especializado en el estudio de la nieve y de los aludes.

Canfranc Express galardonado como Restaurante del Año 2025 por la Academia Aragonesa de Gastronomía

Canfranc Express galardonado como Restaurante del Año 2025 por la Academia Aragonesa de Gastronomía / Manolo Yllera

Gastronomía con estrella Michelin

Además de su rico patrimonio histórico y natural, el valle de Canfranc presume de una exquisita gastronomía. Uno de sus grandes referentes es el restaurante Canfranc Express, ubicado en el Royal Hideaway Hotel, el hotel de lujo que se ubica en la antigua estación internacional.

Con una estrella Michelin, este establecimiento ofrece una propuesta que conecta con la esencia de la cocina local en un singular vagón de tren rehabilitado, convertido hoy en uno de los espacios gastronómicos más exclusivos de Aragón.

Tracking Pixel Contents