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Siguen las filas en el Ayuntamiento de Zaragoza por la regularización de inmigrantes: "Llevo aquí desde las 4 de la mañana"

Más de 300 personas esperan en una fila que rodea el edificio del consistorio de Zaragoza a la espera de conseguir la documentación que les falta para poder presentar la solicitud de regularización

Mauricio, de Nicaragua, ha hecho fila desde las 4 de la mañana y esperaba a ser atendido a mediodía.

Mauricio, de Nicaragua, ha hecho fila desde las 4 de la mañana y esperaba a ser atendido a mediodía. / JAIME GALINDO

Laura Carnicero

Laura Carnicero

Zaragoza

Cientos de personas han vuelto a hacer fila en el tercer día para solicitar la documentación necesaria para reclamar la regularización de su situación administrativa en el proceso extraordinario abierto por el Gobierno de España. Algunas personas han tenido que esperar más de siete horas a las puertas del Ayuntamiento de Zaragoza, donde el gobierno de la ciudad ha concentrado las demandas específicas para este proceso, que no puede iniciarse en ninguna otra junta de distrito de la ciudad.

Es el caso de Mauricio Telle, natural de Nicaragua, que lleva ya un año residiendo en Zaragoza y que ha llegado esta madrugada a las puertas del Ayuntamiento de Zaragoza. Para su sorpresa, ya había una treintena de personas esperando antes que él. "Llevo haciendo fila desde las 4 de la mañana, había mucha gente, y por fin, casi ocho horas después, estoy esperando a que me atiendan en ventanilla", ha explicado este joven.

En su caso, hace la fila para recopilar la documentación que se requiere para iniciar el proceso. "Llevo un año completo residiendo en España, siempre en Zaragoza, y ahora vengo a por la documentación del empadronamiento y otros trámites que me hacen falta, principalmente, el certificado de vulnerabilidad", ha explicado.

Reconoce que, en esta situación irregular administrativa, "cuesta mucho" encontrar trabajo y trabajar, pero ha asegurado que él "se la juega en busca de trabajo" para salir de una situación "muy dura". El momento "muy complicado" que vive su país, "como otros países de América Latina", es uno de los motivos que le llevó a salir de allí y llegar a Zaragoza, donde no tiene familia actualmente. Si consigue regularizar su situación, espera "sacar provecho para mí y para el Estado de España y salir adelante".

Cientos de personas han vuelto a hacer fila en el Ayuntamiento de Zaragoza, donde el gobierno de Chueca ha concentrado los trámites de la regularización.

Cientos de personas han vuelto a hacer fila en el Ayuntamiento de Zaragoza, donde el gobierno de Chueca ha concentrado los trámites de la regularización. / JAIME GALINDO

La situación de incertidumbre que se vive en las filas del Ayuntamiento de Zaragoza, donde cientos de migrantes esperan a poder reunir la documentación necesaria para iniciar su proceso de regularización a tiempo en este proceso extraordinario, choca con la tranquilidad que se respira, por ejemplo, en la sede de Correos de Zaragoza y otras de la Seguridad Social, donde se han habilitado ventanillas para realizar las solicitudes presencialmente, una vez que ya se ha recopilado toda la documentación.

De un lado, hay filas eternas de más de ocho horas, sin la certeza de poder ser atendidos; y del otro, la tranquilidad de tener en su haber ya toda la documentación y encontrarse en la recta final del proceso, con la ansiada regularización más cerca.

Ventanillas habilitadas en el Registro del Ayuntamiento de Zaragoza para la regularización de migrantes.

Ventanillas habilitadas en el Registro del Ayuntamiento de Zaragoza para la regularización de migrantes. / JAIME GALINDO

Haciendo fila, todavía en la parte trasera del edificio del ayuntamiento, estaba Lidia, natural de Colombia, con su hija. Ambas se han puesto a la cola a las 9 de la mañana, y pasadas las 12 ya les han avisado de que no les daría tiempo a ser atendidas en el turno de la mañana, que cerraba a las 13.30 horas. Pero quizá, si seguían haciendo la fila, podían llegar a ser atendidas en el turno de tarde. Lidia explica que lleva "casi seis meses" viviendo en España, y espera poder regularizar su situación, recogiendo la documentación necesaria del padrón y el informe de vulnerabilidad.

En esta gran fila coinciden grupos de jóvenes, familias, gente mayor. Todos provistos con carpetas, algunos, previsores, con sillas para hacer la espera más llevadera. Otros cuentan con la ayuda de algunos asesores, pero la mayoría no quiere comentar cuál es su situación.

Una parte de quienes hacen la fila no hablan un español fluido, y otros prefieren expresarse en francés. Es el caso de dos jóvenes argelinos que prefieren no decir su nombre, pero que explican en francés que llevan dos años residiendo en Zaragoza. Originarios de Argelia, regresan a la fila después de una breve pausa para comprar bebida y un almuerzo, porque pasan las horas y no es su turno todavía. "Yo trabajo de peluquero, dos o tres días a la semana, cortándole el pelo a familiares y amigos, pero lo que ansiamos, ojalá, es poder regularizar nuestra situación", explica, al tiempo que dice que él vino a España con su hermano menor.

Estos son los primeros compases de un proceso de regularización extraordinario que se prolongará hasta el 30 de junio, cuando se abrirá otro plazo de un máximo de tres meses para la resolución de los expedientes.

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