Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Majorel presenta otro ERE un mes después del anterior y dispara las alarmas en la plantilla de Zaragoza con otro ere

La empresa presenta un nuevo despido colectivo por causas organizativas, productivas y económicas que afecta a los trabajadores vinculados a las campañas de Lowi, Vodafone y Bytedance

La protesta de los trabajadores de Majorel en Zaragoza celebrada hace un mes a las puertas del edificio El Trovador.

La protesta de los trabajadores de Majorel en Zaragoza celebrada hace un mes a las puertas del edificio El Trovador. / El Periódico de Aragón

Zaragoza

Apenas un mes después de cerrar sin acuerdo el anterior expediente de regulación de empleo, la empresa de telemárketing Majorel SP Solutions (antigua Qualytel), vuelve a activar la maquinaria de los despidos. La compañía, perteneciente a la multinacional francesa de servicios digitales Teleperformance, ha anunciado este miércoles su intención de iniciar un nuevo ere que afectará a sus centros de Zaragoza y Barcelona, una medida que pone en vilo a la plantilla.

El movimiento ha sorprendido a la plantilla y a los sindicatos, que daban por concluido, al menos a corto plazo, el ciclo de ajustes tras una negociación especialmente tensa que terminó sin pacto el pasado 18 de marzo. El anterior ere supuso un recorte de personal de más de 300 empleos, de los que 30 eran en la oficina de la capital aragonesa y el resto repartidos en otras cuatro plataformas de telemárketing: Salamanca (169), Barcelona (67), Jerez (48), y Madrid (15).

Un nuevo ajuste con incógnitas

Por ahora, la empresa no ha facilitado cifras sobre el número de trabajadores afectados en cada centro. El expediente se justifica por causas organizativas, productivas y económicas y afectará a personal adscrito a las campañas de Lowi, Vodafone Perfect Start y Bytedance, en las que trabajan en torno al 85% de los alrededor de 700 trabajadores que tiene la plataforma telefómica de Majorel en Zaragoza, que tiene su sede en el edificio El Trovador.

El periodo de consultas arrancará el próximo 29 de abril, cuando se constituya la mesa negociadora con la representación de los trabajadores.

La ausencia de datos concretos no ha evitado que se disparen las previsiones internas. En Zaragoza, donde el anterior ERE impactó principalmente sobre personal de estructura -mandos intermedios y departamentos de soporte-, el temor es que este nuevo ajuste tenga un alcance mayor y afecte de lleno a los agentes.

De la estructura a la base

El precedente inmediato pesa. El último expediente, que contemplaba despidos en toda España y que en Zaragoza se tradujo en un recorte limitado en cifras pero significativo en su composición, se cerró sin acuerdo tras ocho reuniones y con un rechazo unánime de los sindicatos. Aquel proceso evidenció la fractura entre empresa y representación laboral, con críticas a la falta de justificación de las causas y a las restricciones en las salidas voluntarias.

Ahora, el foco podría desplazarse. Las campañas incluidas en el nuevo ERE, especialmente Vodafone y Lowi, tienen un peso directo en la operativa diaria del centro zaragozano, lo que hace prever una afectación más amplia entre la plantilla de atención telefónica.

Un patrón que se repite

Este nuevo expediente refuerza la sensación, compartida por los sindicatos, de que el ERE se ha convertido en una herramienta recurrente de gestión dentro de la compañía. Desde la integración en Teleperformance, el grupo ha encadenado múltiples procesos de despido colectivo en distintos centros.

La estrategia empresarial, según denuncian los representantes de los trabajadores, combina ajustes de plantilla con deslocalización de servicios hacia otros países donde los costes laborales son más bajos.

El arranque de este nuevo proceso se produce en un contexto de máxima desconfianza. El fracaso de la negociación anterior, unido a la rapidez con la que se ha planteado un nuevo ERE, anticipa un periodo de consultas especialmente complejo.

Tracking Pixel Contents