Las mujeres son mayoría en el profesorado de la Universidad de Zaragoza, pero solo ocupan un tercio de las cátedras
La presencia femenina en el personal docente e investigador de la Universidad de Zaragoza ha aumentado de un 46% a un 52% desde 2016

Fachada del campus de San Francisco de la Universidad deZaragoza. / Laura Trives
Saltar y tocar techo. De un tiempo a esta parte, las mujeres han ganado presencia en lo académico y, en la Universidad de Zaragoza, cada vez representan una mayor parte de la plantilla. En los últimos nueve años han pasado de ser un 46% del personal docente e investigador (PDI) a cerca de un 52%. En concreto, en este tiempo las cifras se han incrementado en seis puntos. Desde 2016, la presencia femenina ha crecido en 1.214 personas, hasta un total de 3.510 en 2025, superando así el incremento masculino, que ha sumado 566 efectivos, hasta llegar a 3.252. Fue en 2023 cuando, por primera vez, se invirtieron las tornas y ellas pasaron a representar el 51%. Aunque positivos, los datos de la institución también reflejan que entre los grandes retos está alcanzar la igualdad en los puestos de mayor escala.
La vicerrectora de Comunidad Universitaria y Compromiso Social de la Universidad de Zaragoza, Marian Franco Sierra, explica que el mayor sesgo de género existe entre los catedráticos y catedráticas, que explica que son los cuerpos de escala superior dentro del ámbito docente y a ellos se llega por «una serie de méritos desarrollados a lo largo de la carrera docente». De hecho, según los datos de la institución, en 2025 las mujeres representaban un 32% del cuerpo de catedráticos (154 mujeres frente a 318 hombres), un porcentaje que se ha incrementado hasta alcanzar el 33% en 2026.
La representación de mujeres dentro del cuerpo de catedráticos de la Universidad de Zaragoza se ha mantenido prácticamente estable en la última década. En 2016, cuando la institución puso en marcha su primer plan de igualdad, ellas representaban un 21% de este cuerpo, que es el de mayor escala dentro del campus público. El porcentaje se mantuvo en 2017 y, en 2018, ascendió al 23%. Los dos años siguientes se fijó en un 24% y desde entonces ha escalado hasta alcanzar un 33% en la actualidad.
«Ha habido un trabajo para disminuir brecha de género y la infrarrepresentación en el cuerpo de catedráticos, pero es cierto que es donde más se nota ese sesgo de género», confirma Marian.
Dificultades en el acceso
La vicerrectora de Comunidad Universitaria y Compromiso Social señala que, por norma general, todo el profesorado joven que se incorpora al campus público aragonés tiene una «gran participación» en el inicio de la carrera académica, pero cuando se avanza en la misma la presencia femenina se reduce. «Cuando avanza esa trayectoria se ve que nosotras hemos tenido condicionantes que van relacionados con la edad, como es el cuidado de los hijos. Ese rol tan manido de cuidadoras se deja ver, donde más, en el cuerpo de catedráticos», desgrana.
Por eso, la institución trabaja ahora en «analizar todos los aspectos que puedan dificultar el acceso de las mujeres a los puestos de catedrático», señala Marian. El objetivo es romper ese techo para que aumente la presencia femenina en los cuerpos de mayor escala dentro de la institución. En marzo de 2025, y por primera vez en sus 550 años de historia, una mujer, Rosa Bolea, se alzó como rectora de la Universidad de Zaragoza.
La vicerrectora explica que en las escalas «inferiores» dentro del acceso a la Universidad de Zaragoza la representación es más igualitaria. Y así lo reflejan también las cifras. En concreto, en 2025 las mujeres representaban un 55% del profesorado ayudante doctor. El 45% restante eran hombres. Estos porcentajes han variado ligeramente y en 2026 son un 54% y 46% respectivamente.
A pesar de esta mínima reducción del año pasado a este, las cifras revelan una mayor presencia femenina en este cuerpo desde 2016, cuando las mujeres representaban el 47% de la plantilla. En 2017 alcanzaron el 50% y desde entonces el porcentaje no ha bajado de la mitad. «Son datos adecuados y que se alcanzan garantizando la igualdad de oportunidades en el proceso de selección», valora Marian.
En el caso del profesorado contratado doctor o permanente laboral, que según explica la vicerrectora, es una categoría de contratación «intermedia», ellas suponen la mitad de la plantilla tanto en 2025 como en 2026. En 2016, las mujeres representaban un 49% de este cuerpo docente, y desde entonces hasta la actualidad los porcentajes han fluctuado entre el 46% y el 52%.
Marian indica que donde sí se ha alcanzado el «equilibrio» es en los puestos de gestión, y matiza que entienden por igualdad que ninguno de los dos géneros esté representado por debajo del 40% ni por encima del 60%. La vicerrectora desgrana que, en Consejo de Gobierno, las mujeres representan el 44%, y el mismo porcentaje lo mantienen en el claustro. En los órganos de decisión de las facultades, como decanatos, vicedecanatos o secretaría docentes, son el 51%.
Distinción por áreas
La distinción por géneros también se refleja en función de las áreas. Marian afirma que «hay mayor brecha de género en las titulaciones STEM», del inglés Science, Technology, Engineering y Mathematics (Ciencias, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas). En estas áreas, la presencia masculina es mayoritaria. Lo mismo sucede en la macroárea de Ingeniería y Arquitectura.
Sin embargo, en las tareas docentes relacionadas con las tutorías o la orientación, las mujeres ganan peso. Según los datos, del total de profesores que participan en el Plan de Orientación Universitaria de la Universidad de Zaragoza, que son 392, casi un 60% son mujeres (234) y, el 40% restante (158), hombres.
Por eso, la Universidad de Zaragoza trabaja ahora en elaborar su tercer plan de igualdad. El primero se puso en marcha en 2016 con objetivos como garantizar la igualdad de oportunidades en el ámbito universitario, más en concreto en los procesos de selección y de promoción de personal o garantizar la presencia equilibrada de mujeres y hombres de forma que ninguno de los sexos estuviera representado por debajo del 40% o por encima del 60%.
El segundo plan de igualdad de la Universidad de Zaragoza llegó en 2022 con fines como avanzar en igualdad en todos los ámbitos universitarios (docencia, investigación y estudio), garantizar que todas las convocatorias de selección y promoción se formularan en términos de igualdad, analizar aspectos, de forma indirecta, dificultan el acceso de las mujeres a las plazas docentes, impulsar la investigación en estudios de género e incentivar la presencia de las mujeres en el liderazgo de grupos y proyectos de investigación.
Marian informa de que este segundo plan finaliza en 2026 y la institución trabaja ahora en realizar el «diagnóstico y evaluar en qué medida las acciones que se han implantado en el campus han tenido repercusión» para aplicarlas de una u otra manera a ese nuevo proyecto de igualdad para los próximos años.
La Universidad de Zaragoza también trabaja en potenciar la presencia de mujeres y su liderazgo en grupos de investigación para aumentar la presencia de mujeres referentes. «Vamos por buen camino, pero todavía tenemos distancias», resume Marian.
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