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Mil aragoneses se pasan al intercambio: viajar alojándose en casa ajena es una moda en auge

La comunidad ha alcanzado las 12.475 pernoctaciones a través de este sistema en lo que va de año, lo que supone un incremento del 49% respecto al mismo periodo en 2025

Una de las casas que se comparten en HomeExchange.

Una de las casas que se comparten en HomeExchange. / HOMEEXCHANGE

Zaragoza

El intercambio de viviendas para vacaciones ya no parece una fórmula alternativa ni minoritaria. En Aragón, este modelo turístico ha dado un importante salto en lo que va de año 2026, con cifras que prácticamente duplican las registradas en los primeros meses de 2025. El fenómeno, impulsado por la búsqueda de experiencias más auténticas y un cambio en la forma de viajar tras la pandemia, se consolida como una opción cada vez más habitual. No se trata de un ahorro económico, sino de un nuevo modo de entender este ocio.

Los datos lo reflejan con claridad. En lo que va de año, Aragón ha alcanzado las 12.475 pernoctaciones a través de este sistema, lo que supone un incremento del 49% respecto al mismo periodo del año anterior. El número de intercambios realizados también crece con fuerza: 860 operaciones en 2026, un 46% más que en 2025. A nivel nacional, la tendencia es similar. En España se han contabilizado 806.017 pernoctaciones, un 42% más, y 48.814 intercambios, lo que representa un aumento del 41%.

Detrás de estas cifras hay una comunidad en expansión. España cuenta ya con 44.134 miembros en plataformas de intercambio de viviendas, de los cuales 976 se encuentran en Aragón. Por provincias, Huesca lidera con 621 usuarios, seguida de Zaragoza (257) y Teruel (120). El tirón del Pirineo como destino turístico ayuda a explicar el peso de Huesca, aunque el crecimiento es generalizado en todo el territorio.

Pilar Manrique, responsable de HomeExchange, la mayor comunidad mundial de intercambio de casas, explica que este sistema «conecta a personas interesadas en intercambiar su vivienda durante las vacaciones mediante una plataforma global basada en la confianza».

Para formar parte, los usuarios deben registrarse, verificar su identidad y abonar una suscripción anual de 175 euros. A partir de ahí, pueden organizar sus viajes directamente con otros miembros.

Opciones de intercambio

El modelo ofrece dos fórmulas principales. La más conocida es el intercambio recíproco, en el que dos familias se alojan en las viviendas de la otra, ya sea de forma simultánea o en fechas distintas. La segunda opción es el intercambio por puntos, o 'guest points', que permite alojarse en una casa sin necesidad de que el anfitrión viaje a la propia, utilizando un sistema de créditos acumulables.

En la mayoría de los casos, los usuarios disfrutan de la vivienda completa sin coincidir con los propietarios. No obstante, existe una modalidad menos frecuente, el llamado intercambio de hospitalidad, en el que anfitrión y huéspedes comparten espacio o conviven durante la estancia.

Aunque el intercambio de casas no es un fenómeno nuevo, dado que existe desde hace más de tres décadas, su crecimiento se ha acelerado de forma significativa desde 2020. «El factor económico es clave, porque permite viajar varias veces al año por un coste muy inferior al de los alojamientos tradicionales», señala Manrique. Pero no es el único motivo. Cada vez más viajeros buscan alejarse del turismo masificado y optar por experiencias más auténticas, alojándose en barrios residenciales o entornos rurales.

A ello se suma el componente sostenible. Este modelo no implica nuevas construcciones ni genera una presión turística añadida en determinadas zonas, ya que se basa en el uso de viviendas ya existentes.

Tampoco hay transacción económica entre particulares, lo que lo diferencia del alquiler vacacional convencional. El perfil de usuario es variado, aunque predominan las familias, que representan el 40% del total. Dentro de este grupo, destacan las que viajan con adolescentes (28%) y con niños pequeños (12%). También participan jubilados (8%), viajeros en solitario (13%), parejas jóvenes (13%) y parejas o familias cuyos hijos ya no viven en casa (24%).

Destinos de los aragoneses

En cuanto a los destinos, los aragoneses que utilizan este sistema optan principalmente por Cataluña, Andalucía, Comunidad Valenciana, País Vasco y la propia Aragón. En el ámbito internacional, destacan Francia, Italia, Reino Unido, Irlanda y Bélgica.

Por su parte, quienes llegan a Aragón mediante intercambio proceden sobre todo de Cataluña, País Vasco, Comunidad Valenciana, Andalucía y Comunidad de Madrid. Desde el extranjero, los principales emisores son Francia, Canadá, Estados Unidos, Italia y Reino Unido.

El intercambio de viviendas permite, además, una gran flexibilidad. No existen límites en la duración de las estancias, que pueden ir desde un fin de semana hasta varios meses, en función del acuerdo entre los usuarios.

Más allá de los números, el crecimiento de este modelo apunta a un cambio de mentalidad. Viajar ya no es solo desplazarse y alojarse, sino también compartir, confiar y buscar una experiencia diferente. En Aragón, esa tendencia no solo ha llegado, sino que ya empieza a consolidarse.

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