Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Aragón bate récord de calor en abril con una anomalía de cuatro grados: "Es una barbaridad"

El delegado de la Aemet advierte que los últimos años confirman la tendencia hacia escenarios cada vez más calurosos y extremos en la comunidad

Una mujer pasea por Zaragoza protegiendo su cabeza del sol.

Una mujer pasea por Zaragoza protegiendo su cabeza del sol. / MIGUEL ANGEL GRACIA

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Zaragoza

Aragón ha registrado el mes más cálido de la serie histórica desde que la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) comenzó a recopilar datos fiables en 1961. Este dato confirma cómo las temperaturas en la comunidad siguen en ascenso. Esa fue la tónica general del año pasado, que parece consolidarse en lo que va de 2026. Con una anomalía de cuatro grados positivos, el cuarto mes del año fue extremadamente cálido y muy seco.

De hecho, abril se ha situado como el más caluroso que ha registrado la comunidad en décadas, además de ser también en general muy seco. “En los últimos años se están produciendo este tipo de fenómenos. Por ejemplo, junio de 2025 también fue el más cálido de la serie histórica. Los últimos años, en conjunto, están siendo los más cálidos registrados en Aragón. Se está confirmando el cambio climático, al menos en lo que respecta a las temperaturas. Vamos hacia escenarios cada vez más cálidos”, explica Arcadio Blasco, delegado territorial de Aemet.

En cuanto a las temperaturas, en abril las anomalías observadas oscilaron entre valores de dos grados más en Ballobar y cuatro y medio más en Albarracín y Sabiñánigo, con un promedio regional de cuatro grados respecto a las normales de referencia, que para este mes son de 10,8 grados. “Una anomalía de cuatro grados es una barbaridad”, resume con claridad Blasco, quien matiza además que “no se han batido récords absolutos de temperatura”.

En Zaragoza, el récord de un día en abril se produjo en 2011. Este año se alcanzaron 31 grados, quedando la temperatura más elevada en 32. “En Teruel ocurrió algo parecido. El récord fue en 2023 y nos hemos quedado muy cerca”, añade.

Por capitales de provincia, en Teruel y Huesca se registró una anomalía de 3,9 grados positivos, con una temperatura media, respectivamente, de 14,7 y 16,6 grados, frente a los 10,8 y 12,7 grados de media habituales. En Zaragoza se alcanzó una temperatura media de 18,4 grados, 3,7 grados más.

Seco, pero con matices

El carácter pluviométrico fue en general muy seco y el porcentaje de precipitación promedió un 50% menos de lluvia respecto a las normales de referencia, con un rango que osciló entre valores del 90 % menos recogido en Benabarre o el 95 % más que cayó en Oliete-Cueva Foradada.

En la ciudad de Teruel se recogieron 25,2 litros por metro cuadrado, un 37% menos, si bien, la Aemet le otorga un carácter normal; Huesca, con 29,2 litros, un 49% menos, tuvo un mes de abril seco; mientras que en la capital aragonesa fue extremadamente seco, ya que se recogieron apenas 17 litros por metro cuadrado, un 57% por debajo de la media.

“Abril también ha sido seco, pero venimos de un invierno muy húmedo. De hecho, como curiosidad, en lo que llevamos de mayo ya ha llovido más que en todo abril. Enero, febrero y marzo fueron meses húmedos y solo abril ha sido seco. Mayo, de momento, está siendo normal”, apunta Blasco.

En este sentido, reconoce que Aragón no va necesariamente hacia escenarios más secos, pero sí hacia episodios meteorológicos más extremos y peligrosos: “A veces causan más daños que beneficios, como ocurre con las tormentas de granizo. También es un efecto constatado del cambio climático porque cada vez se producen fenómenos más extremos”, termina.

Altas temperaturas en 2025

Cuando la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) hizo su balance climático anual una conclusión sobresalió por encima del resto: el año pasado hizo mucho calor. Las altas temperaturas no dieron tregua y 2025 fue el cuarto año más cálido desde que hay datos.

La temperatura media de 2025 se situó por encima de lo habitual, con una anomalía superior al grado respecto a los valores normales. Un registro que confirma que el calentamiento no es una percepción, sino una realidad que ya se refleja en las estadísticas oficiales: “El año pasado fue extremadamente cálido, con 1,1 ºC más que en 2024”, confirman desde Aemet.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents