Las aulas y la IA impulsan el nuevo Silicon Valley del Ebro
La Universidad de Zaragoza y la Universidad San Jorge generan talento de calidad y actúan como el verdadero motor de tracción tecnológica de la comunidad

Imagen de archivo del inicio de las clases / ANDREEA VORNICU
En el tablero de ajedrez de la innovación europea, Aragón ha dejado de ser un espectador para convertirse en una pieza clave. Lo que antes era una economía sostenida por la logística y el sector primario, hoy se transforma a golpe de código y semiconductores. En el epicentro de esta revolución no solo están las grandes inversiones multinacionales, sino el engranaje constante de sus dos principales instituciones académicas: la Universidad de Zaragoza (Unizar) y la Universidad San Jorge (USJ). Ambas instituciones generan talento de calidad y han asumido un rol que trasciende lo académico para actuar como el verdadero motor de tracción tecnológica de la región.
El actual equipo directivo de Unizar tenía claro desde el inicio de su mandato en 2025 que había llegado el momento de la Inteligencia Artificial. Con más de cinco siglos de historia, la institución académica ha buscado rejuvenecerse con la creación de un todo poderoso Vicerrectorado de Estrategia Digital e Inteligencia Artificial para liderar la transformación digital y la integración de la inteligencia artificial en la institución. Javier Fabra, responsable del nuevo vicerrectorado, asegura que Aragón se encuentra “en un momento muy dulce, sobre todo, por el tema de los centros de datos, que nos han colocado en el mapa a nivel europeo y mundial”. A su juicio, la eclosión tecnológica por la que atraviesa la comunidad “no solo va a hacer que nos conozcan fuera, sino que nos van a traer un montón de empresas, talento y oportunidades”. Se muestra convencido de que la Universidad va a jugar “un papel central” en todo este proceso, no sólo como fábrica de talento, sino como nodo de transferencia tecnológica masiva.
En forma paralela, todo el proceso de cambio de mentalidad que genera la llegada de la IA y las tecnologías ha acelerado lo que se denomina la alfabetización digital. “Cualquier estudiante tiene que tener competencias digitales que no podemos obviar. En la alfabetización, la universidad avanza lenta y segura, pero tenemos que acelerar el ritmo. Estamos en un momento en el que la parte tecnológica está avanzando a muchísima velocidad, pero nos cuesta avanzar debido a los criterios previos de calidad a los que están sometidos los cursos. Eso hace que seamos más lentos. No vamos a la velocidad deseada, pero también es verdad que ese proceso es muy complicado”, asegura.
En los últimos años, ha irrumpido la IA en el campus aragonés y se ha acelerado todo, no solo en lo que respecta a su aplicación sino también a la docencia. Los alumnos de los diferentes grados ya no estudian como antes. Tienen otras metodologías. Se ayudan de las herramientas tecnológicas. La IA ha llegado a las aulas definitivamente. “El desafío que tenemos ahora es cómo educar a nuestros estudiantes y a nuestra comunidad universitaria a que utilicen la IA con una visión crítica. Queremos que sepan cuándo es correcto utilizar la IA y cuándo no. Es una herramienta espectacular, pero si se utiliza mal causa un sedentarismo cognitivo al alumno que puede llevar a que sea incapaz de realizar un resumen porque se lo hace la IA”.
La IA ha abierto también una brecha entre el profesorado y los alumnos. Muchos de los estudiantes son auténticos expertos, incluso más que sus profesores. “Nos encontramos con que nuestros docentes no tienen esos niveles de conocimiento y por eso tenemos varios planes formativos en marcha”.
Centros como el I3A (Instituto de Investigación en Ingeniería de Aragón), al que pertenece Fabra, o el BIFI sitúan a Zaragoza en el mapa mundial de la computación avanzada. La colaboración con empresas como Amazon Web Services (AWS) o Microsoft ha permitido que el campus público sea el campo de entrenamiento para la próxima generación de ingenieros cloud que operarán los centros de datos de la región. Unizar lidera los rankings nacionales en creación de empresas de base tecnológica, permitiendo que las ideas nacidas en un laboratorio de la Escuela de Ingeniería y Arquitectura (EINA) se conviertan en soluciones de mercado. “Estamos cada vez más en contacto con las empresas. Hay cátedras, cursos, proyectos conjuntos con los institutos. Hace dos años en formación se iniciaron las microcredenciales, que son formaciones cortas, muy especializadas que están adaptadas a las empresas. Son una forma que tienen las empresas en recualificar a sus empleados utilizando a la universidad como instrumento de conocimiento. Eso nos ha generado muchas colaboraciones conjuntas que están dando muy buenos resultados”
Universidad San Jorge: Agilidad y Conexión con el Tejido Empresarial
Por su parte, la Universidad San Jorge ha sabido explotar su ADN privado para ofrecer una respuesta rápida a las demandas de una industria que cambia cada seis meses. La USJ ha destacado por su capacidad de pivotar currículos académicos hacia la ciberseguridad, el desarrollo de videojuegos y la salud digital, áreas críticas para la diversificación del PIB aragonés. A través de programas de incubación y su estrecha relación con el clúster tecnológico local (Tecnara), la USJ actúa como un puente directo entre el aula y el despacho, reduciendo la brecha entre la teoría académica y la necesidad operativa de las empresas. Jorge Echeverría, Doctor en Informática. Vicerrector de Política Académica y Calidad en Universidad San Jorge, señala que cuando el campus de Villanueva de Gállego diseña los diferentes grados tecnológicos, “lo hacemos de la mano de empresas aragonesas. Además, muchos de estos profesionales imparten clase con nosotros. Y, por supuesto, como universidad investigamos en las nuevas tecnologías. No solo nos dedicamos a dar clase sino también a investigar”. “El hecho de estar en contacto permanente con las empresas nos ha permitido ver sus necesidades”
Un ecosistema de cooperación, no de competencia
Lo que hace único el caso de Aragón es la simbiosis. Mientras la Unizar aporta el músculo de la investigación básica y de gran escala, la USJ inyecta dinamismo y perfiles especializados en sectores emergentes. Esta "pinza" académica es la que ha convencido a grandes corporaciones tecnológicas para instalarse en el valle del Ebro. Saben que hay cantera, pero, sobre todo, saben que hay instituciones dispuestas a colaborar para que el conocimiento no se quede estancado en las bibliotecas, sino que fluya hacia las naves industriales y los parques tecnológicos. El reto actual para ambas instituciones es mantener el ritmo de una Inteligencia Artificial que amenaza con dejar obsoletos los temarios tradicionales.
Nuevo Grado de Ingeniería Aeroespacial en el Campus de Teruel
La Universidad de Zaragoza ha avanzado este año con la futura implantación del Grado de Ingeniería Aeroespacial en el Campus de Teruel. Para ello, ya se ha constituido oficialmente la comisión encargada de elaborar la memoria de verificación de la titulación, presidida por Raúl Igual, actual coordinador del Grado en Ingeniería Electrónica y Automática. Este grupo de trabajo, integrado por 13 miembros de la Universidad de Zaragoza y cinco especialistas externos, tiene la misión de diseñar, describir y justificar la nueva titulación. Su labor se plasmará en un documento que detallará el plan de estudios y los recursos humanos y materiales necesarios. Este paso es un requisito indispensable para obtener la evaluación positiva de las agencias de calidad, trámite previo a la implantación oficial del título. El objetivo principal de esta nueva titulación es formar a profesionales altamente cualificados para trabajar en empresas dedicadas al diseño, fabricación y certificación de productos y sistemas aeronáuticos y espaciales, abarcando desde lanzaderas y satélites hasta helicópteros y aviones. La elección de la Escuela Politécnica de Teruel como sede no es casual. La profesión de ingeniero aeroespacial presenta en la actualidad datos de pleno empleo, según el Instituto Nacional de Estadística (INE). A esto se suma el ecosistema único que ofrece la provincia, consolidada como un referente del sector gracias al crecimiento exponencial del Aeropuerto de Teruel -referente mundial en mantenimiento, reparación de aeronaves y atracción de inversiones- y al impulso del Clúster Aeronáutico, Aeroespacial y Defensa de Aragón (AERA).
- La aparición de restos medievales afecta a una promoción de lujo en el centro de Zaragoza
- Reabre una mítica discoteca de la Costa Dorada: era una de las favoritas de muchos zaragozanos
- Diamond Foundry acelera la contratación para su fábrica de Zaragoza con empleos técnicos y salarios de hasta 65.000 euros
- Del Parque de Atracciones al Acuario de Zaragoza: las tres empresas de Jesús Morte arrastran una deuda de siete millones de euros
- Un denunciante del caso Forestalia se incorpora al Gobierno de Aragón como director general de Medio Natural
- El colegio de Fernando Simón en Zaragoza: un centro privado bilingüe exclusivo para hombres
- Tolosana abrirá su cuarta pastelería en Zaragoza en el local de una de las cafeterías Mi Marrano que cerró en enero
- El pequeño pueblo de Zaragoza al abrigo del Moncayo que fue una ciudad-estado con su propia moneda
