15 años del 15M... Y la indignación cambió de bando: "Vox es el último hijo vivo del 15M"
La revolución de las plazas duró apenas un mes, pero marcó un antes y un después en la política. Los expertos señalan que la rabia de la ciudadanía se canaliza ahora en la extrema derecha

15 años del 15M, con una imagen de archivo de la acampada de los indignados en la plaza del Pilar de Zaragoza. / JAIME GALINDO
Han pasado quince años desde que aquel 15 de mayo de 2011 las plazas de toda España se llenaran de indignados. El mayor estallido de participación ciudadana de la democracia se instaló en las calles principales de las capitales clamando por una"democracia real ya", contra una "estafa" que asfixiaba a varias generaciones en la crisis económica más profunda desde el crac de 1929. Lo que empezó sin liderazgos, como un movimiento transversal, un experimento de participación novedoso y espontáneo, duró semanas y transformó el sistema político español. Una década y media después, apenas quedan las cenizas de aquellas llamas. Pero los expertos que entonces analizaron el movimiento reconocen que "la rabia, la indignación y el odio frente a un sistema que no funciona" han cambiado de bando. "Vox es el último hijo vivo del 15M", dice César Calderón, director de la consultora política Red Lines.
"Si uno proyecta una mirada corta, el 15M fue el resultado de la crisis de 2008, donde Zapatero dio una respuesta desalineada con la gente y alineada con el mercado", explica José Ángel Bergua, catedrático de Sociología de la facultad de Economía y Empresa de la Universidad de Zaragoza, autor del libro Tras la indignación. El 15M: miradas desde el presente, publicado en 2021, con motivo del décimo aniversario del movimiento, junto a los expertos Cristina Monge, David Pac y Jaime Minguijón. "Pero el 15M no hablaba solo de economía. Fue la primera vez que un movimiento social no señalaba un problema concreto, sino que ponía en cuestión el propio sistema democrático", añade.

Una manifestante vota en la asamblea de los indignados de Zaragoza, alzando las manos. / JAIME GALINDO
"Por primera vez se denunciaba que el artefacto de la democracia no funcionaba. Que la gente no se reconocía y que las élites no tenían en cuenta a la gente que decían representar", subraya. El catedrático de la Universidad de Zaragoza recuerda también el contexto global en el que se enmarcó el movimiento, con la Primavera árabe atravesando todo el norte de África, la llegada de los indignados a Wall Street o el crecimiento del movimiento en otros países europeos, como Grecia. "En Egipto, Libia o Siria fue un descalabro. Lo que ocurrió aquí, un pequeño terremoto", resume, gráficamente.
"El 15M duró un mes"
Bergua recuerda que las acampadas que ponían en cuestión el sistema, denunciaban la corrupción y criticaban el bipartidismo "duraron un mes". "No se prohibió ninguna manifestación y un mes después ya no había acampadas", señala.
Fue un movimiento que desconcertó a los partidos, a los medios de comunicación y a los propios analistas sociales. "Los únicos que, al cabo de un tiempo, supieron entender lo que se cocía allí, fueron los politólogos de la Complutense, Iglesias y Errejón, que después fundaron Podemos", considera. "Ellos interpretaron que había un conflicto arriba-abajo, que superaba el eje izquierda-derecha, y al principio lo supieron entender, pero no fueron capaces de articularlo", concreta Bergua, que considera que el partido morado "ha dilapidado un enorme capital político" ya que acabaron, "como todos los partidos, jerarquizándose".

Asamblea multitudinaria en la plaza del Pilar, el 20 de mayo de 2011. / EL PERIÓDICO
Más de una década después de los grandes triunfos electorales de Podemos, Bergua subraya, sin embargo, que "la indignación , la rabia y el odio frente al sistema que no funciona, no ha desaparecido". "Esa indignación se está canalizando ahora a través de la extrema derecha, que está ofreciendo la respuesta más simple: buscando enemigos en los débiles. El odio que no se canaliza, acaba asomando en los extremos", defiende.
"Vox es el último hijo vivo del 15M"
El CIS y encuestas como la del Gabinete de Estudios Sociales y Opinión Pública (GESOP) para Prensa Ibérica vuelven a situar a PP y PSOE en porcentajes de intención de voto mayoritarios, como antes del 15M. Del multipartidismo se habría pasado a lo que César Calderón, director de la consultora política Red Lines, llama "tripartidismo asimétrico". Un escenario, señala, con una sola suma viable, la de PP más Vox.
"La izquierda carece de suma propia, y los dos partidos obligados a gobernar juntos se disputan a la vez el mismo electorado. Una sola puerta de salida, una sola llave y dos condenados a pelearse por ella", resume. Su tesis es provocativa: "Vox es el último hijo vivo del 15M".
"El 15M no tenía ideología coherente, de hecho no tenía ideología, simplemente tenía gramática: antielitista, antimedios, antipartidos, horizontal, viral, emocional", continúa este consultor político. Esa gramática habría migrado. "Las plazas se vaciaron, pero el rencor se quedó. El objetivo eran los bancos, hoy es la élite cultural, Bruselas, la agenda 2030. La sintaxis es idéntica: el pueblo real contra ellos. Vox lo ha entendido. El PSOE y el PP no, Sumar menos. Podemos ni hablemos", remata.
El politólogo Pablo Simón refuta esta descendencia de Vox, al entender que "son hijos diferentes en momentos distintos", si bien concede que la formación de ultraderecha sí es refugio hoy en día del malestar. Un malestar pendular, ahora vehiculado por la formación de Santiago Abascal. Un péndulo que 15 años después del movimiento de los indignados ha dejado cambios en la política del país, en su propio sistema de partidos y en los asuntos que copan el debate. De los desahucios, a la inmigración. De la crítica a las élites, al sentimiento antieuropeo.
Suscríbete para seguir leyendo
- Ya es oficial: un tramo de la AP-68 entre Zaragoza y Bilbao seguirá siendo de pago cuando se levante el peaje en noviembre
- Estos son los colegios e institutos de Zaragoza con las mejores notas de la PAU 2026: hasta 13,95 de 14
- Varapalo judicial para la DGA: la escuela pública logra suspender temporalmente la concertación del Bachillerato
- Los vecinos de Torrero volverán a cenar en la calle después de la multa de 600 euros que recibieron la penúltima vez
- Blanca Gaya, la mejor nota de la PAU en Aragón con un 13,954: 'No me lo esperaba, ha sido una gran sorpresa
- Entrada gratuita este fin de semana en tres piscinas de Zaragoza: estas son las instalaciones que celebran jornada de puertas abiertas
- Una fuga sin control en una piscina municipal de Zaragoza vierte miles de litros de agua cada día en el parque contiguo
- El pueblo favorito de Chenoa está a 30 minutos de Zaragoza: tiene un palacio renacentista donde se alojó Cervantes