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Guitarricadelafuente se deshace en elogios sobre su pueblo en Aragón: "Es un sitio donde es muy fácil componer"

Aunque no suma más de 80 habitantes, este pequeño pueblo con una leyenda histórica es protagonista del despegue de este artista musical

Guitarricadelafuente en una imagen de archivo

Guitarricadelafuente en una imagen de archivo / EPA_EXTERNAS

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Lucía Alfonso González

En el año 1982 esta localidad y entidad local menor del municipio de Castellote, en la provincia de Teruel, era declarada Conjunto Histórico-Artístico, un reconocimiento a su riqueza monumental al que, posteriormente, se sumaría la distinción de Bien de Interés Cultural.

Su salto a la cultura pop, sin embargo, llegaría en 2018, con la canción ‘Guantanamera’ de Álvaro Lafuente Calvo, conocido artísticamente como Guitarricadelafuente, un cantautor y guitarrista benicense que, sin embargo, pasó grandes temporadas durante su adolescencia en casa de su abuela, en el Maestrazgo turolense.

Allí, en las Cuevas de Cañart, recibió a sus primeras musas, y en sus letras recuerda la calma a los pies de la Sierra de la Garrocha, en un entorno de pinares, rocas escarpadas, encinares y bosquetes de quejigo, arces y avellanos.

Un paseo por una localidad histórica

“En las Cuevas de Cañart, la vida es tan bonita que parece de verdad... Que parece de verdad”, así la describía el artista en una de las canciones que le catapultaron a la fama.

"Cualquiera que tenga un pueblo tiene un lugar al que acudir para descansar y desconectar", explicaba en conversación con el medio El Duende. "Suena idílico y, quizás, algo cursi, pero creo que lo que tiene de especial el mío es que, al ser tan poca gente y conocernos todos, te sientes muy a gusto en su ambiente". Una afirmación a la que agregaba, "es un sitio donde es muy fácil componer, un pozo de ideas de donde nace mucho imaginario".

Como bien lo definía en sus versos, se trata de una localidad de entre setenta y noventa habitantes en la que la paz es la nota dominante. Sus inicios recuerdan la prehistoria, los íberos, romanos, árabes y, en la Edad Media, el paso de los Caballeros Templarios por esta localidad, a quienes debe los primeros escritos de la región, en 1282.

Calles empregadas del pueblo de Guitarricadelafuente

Calles empregadas del pueblo de Guitarricadelafuente / Istock / Carlos Puertolas

Entre las piezas más importantes que recoge su Conjunto-Histórico destacan la iglesia barroca de San Pedro Apóstol, el Convento de Monjes Servitas, el Convento de las Concepcionistas Franciscanas, o la ermita de la Virgen de los Pueyos, sumada a la ermita de San Blas, el Portal de Marzo, el Horno y los pasos porticados.

Sin embargo, más allá de su historia, el entorno natural de Las Cuevas de Cañart ofrece muchas posibilidades con las que conectar directamente con la naturaleza, ya sea mediante rutas de senderismo y excursiones, como El Chorro y la Ermita de San Juan; una escapada de escalada en el Estrecho, el Canto del Cuchillo, o la Vía Ferrata o, para los amantes del ciclismo, la vía de BTT de la localidad.

Y si vas en verano, combate el calor en la cascada del Salto de San Juan, El Estrecho y El Morrón.

Ruinas del convento de las Cuevas de Cañart, Teruel / Istock / Carlos Puertolas

Ruinas del convento de las Cuevas de Cañart, Teruel / Istock / Carlos Puertolas / VIAJAR

Una región de leyenda

Las Cuevas de Cañart integran la primera Entidad Local Menor de la provincia de Teruel. Desde 1970, estas perdieron su condición como municipio para anexionarse al de Castellote, y en 1998, marcaban este nuevo capítulo de la región.

Sin embargo, este no es el único motivo que marca la historia de la zona, y es que estas registraron, a finales del siglo XV, un episodio de peste que sentenció un antes y un después en sus alrededores.

En 1497, un grupo de creyentes de la Orden de los Siervos de María, asociados al Convento de Monjes Servitas trasladados a las Cuevas de Cañart, se estableció en la zona, pero poco después tuvieron que abandonarlo debido a la propagación de la enfermedad. Una historia de fe, sacrificio y supervivencia que hoy en día aún envuelve la tradición de devoción del imaginario local.

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