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Familias y alumnos se encierran en dos centros de Zaragoza en las horas previas a la huelga por la escuela pública: "Es una noche en la que los niños aprenden a luchar por lo que es justo"

La comunidad educativa de Miralbueno, Valdefierro, Hispanidad y Oliver se manifiesta contra la concertación del Bachillerato para después pasar la noche en el CEIP Hispanidad

Manifestación en Zaragoza en defensa de la escuela pública

Jaime Galindo

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Zaragoza

Noche de escuela pública. A un día de que comience la huelga en Aragón contra la concertación del Bachillerato, la comunidad educativa de las zonas Miralbueno, Valdefierro, Hispanidad y Oliver de Zaragoza se han manifestado para reivindicar más recursos y un servicio de calidad. Docentes, familias y alumnos han partido del CEIP Hispanidad y han recorrido la avenida Rodríguez Ayuso para después regresar de nuevo al colegio, en el que pasarán la noche cerca de cuarenta personas como antesala a los paros. También así lo harán en el CPI Soledad Puértolas y, este miércoles, en el IES Domingo Miral de Jaca.

Entre los manifestantes, Sergio Gimeno, que es padre de una alumna de 2º de Primaria del CEIP Hispanidad y de un alumno de 1º de ESO del IES Ramón Pignatelli. "Dormiremos con las colchonetas en el gimnasio", ha explicado el docente, que ha añadido: "Los niños son los que más ganas tienen. Para ellos es una noche divertida en la que también aprenden a luchar por lo que es justo", ha explicado.

Y eso que para Gimeno "es justo" es dotar de los recursos suficientes a la escuela pública. Por eso, se ha sumado a las movilizaciones junto a sus hijos: este lunes a la manifestación y el encierro, y el martes y el miércoles a la huelga y sus respectivas protestas. "Considero injusto que la administración desvía dinero a los colegios concertados cuando no es necesario porque sobran plazas en la pública y, además, los edificios están mal dotados", ha asegurado, y ha añadido: "A ver si nos hacen un poco de caso".

De fondo, alumnos del CPI Hispanidad, del CEIP Jerónimo Blancas y Tomás, el CEIP Río Sena y del IES Ramón Pignatelli han marchado por la avenida Rodríguez Ayuso al grito de "Azcón, escucha, la pública está en lucha". La manifestación ha dado paso al encierro, que ha comenzado con talleres de las pancartas que este martes y miércoles llevarán a la huelga y sus protestas.

"Nos hemos organizado para cenar de manera colectiva y dormir en el colegio", ha compartido Héctor Martínez, presidente de la AMPA Rubén Darío, que ha llevado seis kilos de albaricoques para que los alumnos tengan postre. Dormirán en el hall del edificio, una ubicación que no han elegido de forma aleatoria. "En noviembre solicitamos al Ayuntamiento de Zaragoza que adecuara la cubierta del polideportivo, porque el calor que hay dentro es insoportable. Además, últimamente hay goteras y, con lo que está lloviendo, no podemos usarlo hace ya unas semanas", ha desarrollado. Martínez ha deslizado que, con la subida de temperaturas que se prevé para esta semana y las próximas, estarán sin poder usar esta instalación en lo que queda de curso.

Además de reclamar una mejora de sus instalaciones, que es una reivindicación que se llevará a la huelga, la comunidad educativa de estas cuatro zonas reclama una adecuación del entorno escolar, que se hizo evidente cuando en febrero un coche atropelló a una alumna del CPI Hispanidad. Según ha trasladado Martínez, lo pusieron en conocimiento del ayuntamiento pero no han obtenido ninguna respuesta.

Noche en el Soledad Puértolas

El CPI Hispanidad no es el único centro de Zaragoza que esta noche servirá de alojamiento para familias, alumnos y docentes. También en el CPI Soledad Puértolas se ha organizado un encierro para reclamar una enseñanza pública de calidad. Según ha indicado Kike García, docente del CPI Rosales del Canal, la tarde ha comenzado a las 17.30 horas con la preparación de pancartas y otros juegos para niños enfocados en la huelga por la escuela pública.

Porque su encierro también responde a la concertación del Bachillerato. "Como zona Sur, ver que se desvía dinero público cuando hay tantas vacantes nos parece una barbaridad", ha subrayado. El profesor ha expuesto que en todos los centros del área "no hay ni una sola trabajadora social", a lo que ha añadido que también sufren déficits de infraestructuras. "Todos los equipamientos educativos y culturales están vacíos, y que se destine tanto dinero a esta acción cuando los dos Bachilleratos que hay en la zona tienen vacantes...", ha deslizado.

"Creemos que es indigna la actuación de la administración pública, desviando dinero público a financiar empresas privadas cuando hay plazas de sobra en el Bachillerato", ha compartido Martínez, que opina que esta medida es "absolutamente innecesaria" y que con ella "se somete a la educación pública a un abandono deliberado".

"Este país tiene dos joyas. Una es la sanidad pública, otra la educación pública, y las dos, como ha mostrado el tribunal de cuentas de forma reciente, se están abandonado deliberadamente para fomentar negocios privados", ha sentenciado. De ahí, una noche de encierro de familias, docentes y alumnos. Y una huelga de familias, docentes y alumnos.

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