Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

El drama de la familia de la aragonesa detenida por Israel de la flotilla por Gaza: "Tengo mucho miedo pero si yo tuviera su edad me habría ido con ella"

Ana Gracia es la madre de María, la mujer de 34 años que reside en Boltaña y que se embarcó en la expedición porque es "una torera de la Humanidad". "Un día antes de que le capturaran nos pidió que estuviésemos tranquilos pasara lo que pasara", afirma

Vídeo | El ministro ultra israelí Ben Gvir se graba humillando a activistas de la flotilla y lo comparte en sus redes

Instagram / @Ben Gvir

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
David López

David López

Zaragoza

El espectáculo dantesco que está ofreciendo el Gobierno de Israel a todo el mundo con la detención y el trato abusivo y vejatorio a los activistas de la Flotilla Global Sumud tiene en España la otra cara de este episodio, la de los familiares que asisten en redes sociales y a través de su comunicación directa con los portavoces de la expedición cómo están tratando a los capturados por el ejército de Benjamin Netanyahu. Una de estas testigos es Ana Gracia, madre de María, la madrileña de 34 años que reside en Boltaña y que se embarcó en esta aventura para "combatir la injusticia y dar visibilidad a lo que está ocurriendo con Gaza".

Esta aragonesa de adopción trabaja en el Pirineo aragonés y ya ha dado a conocer su cautiverio a través de un duro mensaje por redes sociales en el que dice, literalmente, ""hola, mi nombre es María, vengo del Pirineo aragonés y si estás viendo este vídeo es porque las fuerzas de ocupación israelí me han secuestrado junto al resto de compañeros y compañeras". A miles de kilómetros de israel y de las aguas en las que fueron interceptadas las 57 embarcaciones y 430 detenidos, su madre, Ana, reconoce que ahora "tengo mucho miedo pero ella ha elegido ser una persona altruísta y si yo tuviera su edad me habría ido con ella, pero no la tengo", ha explicado a EL PERIÓDICO DE ARAGÓN.

Combina su incertidumbre con la resignación de que cuando ella decidió embarcarse todos en la familia eran conscientes de lo que puede pasar con ella. "Hay que poner el punto de mira en la barbarie que está pasando con Palestina y Gaza. Ante una decisión así, ¿qué le dices a tu hija, que está mal lo que ha hecho? Pues no. Ella sabe que se está jugando su vida y nosotros solo deseamos que no le pase nada", relata Ana Gracia. "Para mí es un orgullo que mi hija asuma la defensa de una situación que deberían estar haciendo todos los gobiernos del mundo. Hubo manifestaciones y muchos dirigentes condenaron lo que estaba haciendo Israel pero luego se dijo que se abría un periodo de paz que nunca llegó y toda la indignación se desinfló", apostilla.

Ahora la situación es la de tener a su hija incomunicada, retenida en una prisión israelí desde la que no puede ni contactar con los abogados que van a asistirla. Y se aferra a la conversación que tuvo con ella horas antes de su detención: "Desde que se embarcó nos mensajeábamos con ella y vimos por Youtube cómo interceptaban la embarcación y le detenían. Pero antes de eso nos mandó un mensaje pidiéndonos que estuviéramos tranquilos pasara lo que pasara. Estamos bien, apoyándola y sabiendo que hay gente que va a defenderla para sacarla de allí, pero están tratando con locos y asesinos, nunca sabes lo que puede pasar cuando tratas con gente así", relata Ana Gracia a este diario.

Aunque asumen el riesgo y también comparten la causa pese al miedo latente a lo que pueda ocurrir. "Hay gente que tiene hijos toreros y saben lo que puede pasar pero salen todos los días a torear. Pues mi hija es como una torera de la humanidad que ha elegido lidiar con este gobierno", añade la madre de María. Esta madrileña afincada en Boltaña eligió el Pirineo aragonés para empezar una "vida tranquila".

María estudió Pedagogía y se formó para afrontar esta nueva etapa en la que trabaja ofreciendo recorridos por la zona a grupos de escolares y "buscándose la vida como puede" en otros negocios de la zona para llegar a fin de mes. Eligió este destino aragonés porque conocía a muchas amistades que viven en pueblos del entorno y porque le encanta el Pirineo aragonés. Un lugar al que volver cuando este episodio pase y pueda regresar a casa.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents