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Radiografía del empleo en Aragón: sube la ocupación y la formación, pero no los salarios

A pesar de la mejora en la cualificación y el empleo, los salarios medios se sitúan en torno a los 28.000 euros anuales, notablemente inferiores a los 35.000 del País Vasco

Imagen de archivo de dos trabajadores en una fábrica aragonesa.

Imagen de archivo de dos trabajadores en una fábrica aragonesa. / Laura Trives

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Zaragoza

Aragón ha logrado aumentar el empleo y elevar el nivel formativo de sus trabajadores en los últimos 25 años, pero sigue arrastrando un problema de fondo: la productividad y los salarios continúan lejos de los territorios más avanzados. Esa es una de las principales conclusiones del estudio presentado por el profesor emérito de la Universidad de Zaragoza Vicente Salas, quien ha dibujado una amplia radiografía del mercado laboral aragonés desde comienzos de siglo: ha crecido la ocupación y la cualificación media, pero los salarios siguen siendo bajos.

Los trabajadores de cualificación media son aquellos que desempeñan empleos técnicos o especializados, aunque no formen parte del grupo de profesionales superiores. Según la clasificación internacional ISCO-08, en este grupo entrarían perfiles como electricistas, mecánicos, técnicos de mantenimiento o supervisores de almacén, ya que requieren experiencia, autonomía y conocimientos técnicos. Por encima se sitúan profesiones como ingenieros, abogados, médicos o arquitectos, con funciones de mayor especialización y capacidad de decisión.

El informe refleja que ha crecido la ocupación y también la cualificación media de los trabajadores, aunque los salarios siguen siendo relativamente bajos, con una media cercana a los 28.000 euros anuales en Aragón, lejos de los 35.000 del País Vasco.

El estudio destaca que Aragón ha conseguido incorporar a más población al mercado laboral. La tasa de actividad ha pasado de alrededor del 67% en 2002 a situarse hoy cerca del 80%, mientras que el empleo total ha aumentado en torno a un 23%.

Además, la comunidad ha mantenido históricamente niveles de paro similares a los de las autonomías con mejores datos del país. El empleo asalariado ha crecido un 36%, mientras que el trabajo por cuenta propia se ha reducido un 21%.

“Buena parte del aumento del empleo ha dependido de la inmigración, que actualmente representa el 17,2% de la población. Muchos de esos trabajadores se concentran en empleos de menor cualificación”, ha explicado Salas.

El informe concluye que la estructura laboral aragonesa apenas ha cambiado en estas dos décadas y media. Aunque ha aumentado el peso de los perfiles más cualificados, el grueso del mercado laboral sigue teniendo una composición muy similar a la de principios de siglo.

En la actualidad, los profesionales y directivos representan cerca del 24% de los ocupados en Aragón, mientras que en el País Vasco alcanzan ya el 31%. También ha mejorado el nivel educativo medio de los trabajadores, aunque Aragón continúa lejos de los países nórdicos en formación avanzada y empleo vinculado a sectores tecnológicos y STEM.

El estudio también señala varios desequilibrios estructurales que siguen presentes en el mercado laboral aragonés. Las mujeres continúan infrarrepresentadas en empleos industriales y técnicos, los trabajadores extranjeros se concentran mayoritariamente en ocupaciones de baja cualificación y el nivel educativo medio sigue por debajo del de las regiones europeas más avanzadas.

Uno de los mensajes más repetidos por Salas durante la presentación ha sido que Aragón “trabaja más, pero no necesariamente mejor”. La comunidad ha mejorado posiciones en renta por habitante y ha pasado del séptimo al quinto puesto nacional desde principios de siglo, aunque no gracias a un aumento de la productividad.

La explicación, según el informe, es que en Aragón trabaja más gente y se acumulan más horas trabajadas sobre el total de población. Sin embargo, la productividad por hora trabajada sigue siendo prácticamente idéntica a la media española.

Ahí aparece otra de las grandes diferencias con territorios punteros como el País Vasco: los salarios. Aunque Aragón mantiene niveles de competitividad similares, lo hace con sueldos y productividad inferiores. “El País Vasco logra competir con salarios más altos y mayor productividad, mientras que Aragón lo hace con costes laborales más bajos”, ha resumido Salas.

Para Salas, el principal reto de la economía aragonesa pasa por ganar capacidad innovadora y aprovechar mejor el conocimiento que generan las universidades y los centros de investigación. “No debemos compararnos con la media española, sino con las regiones europeas más avanzadas”, ha expuesto.

El estudio, titulado “Quién trabaja en qué en Aragón y sus resultados”, ha sido elaborado por la Fundación Basilio Paraíso y patrocinado por Grupo Montaner Aragón. El informe ofrece una amplia radiografía sobre la evolución del empleo en Aragón en las últimas décadas.

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