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Los alumnos de 2º de Bachillerato de Aragón, ante la PAU 2026: "No sé cómo lo hacían antes para estudiar sin la IA"

Zahira Caballero y María Gallán son dos alumnas de 2º de Bachillerato que esta semana se examinarán de la PAU. Ambas coinciden en que ha sido un curso de «presión»

Alumnas repasando apuntes antes del primer examen de la PAU 2025, en una imagen de archivo.

Alumnas repasando apuntes antes del primer examen de la PAU 2025, en una imagen de archivo. / Miguel Ángel Gracia

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Zaragoza

Coinciden en que es un curso de «presión». Más bien, una etapa educativa de «presión». Zahira Caballero y María Gallán son dos alumnas aragonesas de 2º de Bachillerato que mañana se enfrentarán a los primeros exámenes de la PAU (Prueba de Acceso a la Universidad) después de todo un curso de estudio en el que han combinado los esquemas a mano con las nuevas herramientas de Inteligencia Artificial (IA).

«Los profesores te mentalizan desde el primer momento», dice sobre la PAU Zahira, estudiante del IES Miguel de Molinos de Zaragoza y miembro de la federación estudiantil FADEA. Ella la ha estudiado en casa y, algún día puntual, en la biblioteca. Su método ha sido repasar exámenes de convocatorias anteriores y hacer resúmenes. «Me viene genial hacerlos a mano porque al final es un repaso, y luego los subrayo. Lo que es más teórico lo estudio de memoria, repitiendo muchas veces y contándoselo a mis padres, y lo que es más práctico haciendo muchos ejercicios», detalla.

A lo largo del curso, ha recurrido a la IA para consultarle dudas o agilizar trabajo. «Hablé el otro día con mi hermana de que no sé cómo lo hacían antes para estudiar sin la IA, porque prácticamente todos mis amigos la usan tanto para estudiar como para hacer trabajos o para cualquier pregunta que te surja en el día a día», dice. Ella, también. «Vivo lejos del instituto y cualquier duda que me surge y que no puedo esperar dos horas a que me respondan por correo se la pregunto», indica.

Como ese ha sido el uso que ha realizado de la IA, no le preocupa que en la PAU vaya a haber detectores de frecuencia para identificar si se usa para plagiar. «He estado todo Bachillerato haciendo exámenes sin ella. De todas formas, yo tampoco me la jugaría a usarla… me entraría más ansiedad que si me he estudiado el examen y no me acuerdo», expresa.

A Zahira le ha resultado algo estresante el proceso de preparar la PAU. «Me hice un calendario que, al final, con la vida de adolescente en la que necesitas tener un poco de sociabilidad, no he podido cumplir mucho. Eso me da un poco de ansiedad, alguna cosa se me ha ido acumulando», comparte.

La joven expone que ella, como la gran mayoría de aspirantes, nunca se han sometido a una prueba así. Su suerte ha estado en los profesores. «En mi instituto han sido generosos, me han intentado ayudar en todo lo que han podido», afirma.

El futuro y la nota de corte

A la presión de la preparación se suma la de decidir carrera. Todo depende de la nota. «Es otro tema… siento que no me queda nada para decidir y muchos de mis amigos tampoco lo tienen claro. Creo que eso es lo que más me ha preocupado durante el año», señala Zahira, que quiere cursar una ingeniería.

Zahira mira al mañana y dice: «Estos días siento que nada de lo que he hecho me ha merecido la pena, que todo se me olvida. Creo que es la situación». Sus sensaciones son similares a la de María Gallán, alumna de 2º de Bachillerato del IES Pirámide de Huesa. «Iba muy tranquila y creía que lo llevaba todo bien, pero por presión se me olvidan más las cosas que estudio y no lo asimilo tan bien. Pero hasta que no haga el examen no puedo decir nada. Hace una semana pensaba que bien y ahora que mal», expresa.

María, que también pertenece a FADEA, quiere estudiar Periodismo en Zaragoza. Reconoce que la organización no es su punto fuerte y comparte que 2º de Bachillerato ha sido para ella un curso de «trabajar bajo presión». «Este último trimestre el que más, porque hemos tenido casi un examen al día», detalla. En las últimas semanas, el ritmo se ha reducido y le han dejado sus tiempos. «Antes iba al día a día, pero ahora noto que he tenido que estudiarme un curso en dos semanas y no sé muy bien cómo organizarlo porque nunca me había visto en esta situación», expone.

Su forma de estudiar ha sido «rescatar» los exámenes del curso y hacerse esquemas, lo que le ayuda «bastante». «Estoy en contra del uso de la IA porque es perjudicial para el medioambiente y tampoco es buen recurso», comparte María. Reconoce que la ha utilizado, pero siempre de forma «muy puntual». «Intento que sea lo mínimo posible y que no me de el trabajo hecho. Siento que si me lo hacen no aprendo», aclara.

Nunca ha utilizado ChatGPT, solo NotebookLM, una herramienta de IA que le recomendaron sus profesores y que ayuda a, entre otras tareas, resumir apuntes. Con todo, sabe que son muchos quienes la usan y considera que, aunque se vayan a instalar detectores de frecuencia para detectar posibles plagios en la PAU, «muchos exámenes van a estar marcados por la IA». «Si la has usado para estudiar, eso se va a ver plasmado», apunta.

Con y sin IA, lo que han hecho ambas alumnas es preparar una prueba que les genera nervios. «Toda esa presión y responsabilidad de que vas a decidir los próximos cuatro años de tu futuro... bueno, siempre hay más opciones», apunta María. Las hay.

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