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Empleo

Cuando empleo en Aragón viene de lejos: dos ejemplos de éxito en la contratación internacional de trabajadores

En la misma semana en la que la Cámara de Comercio ha presentado un servicio que ayuda a las compañías a reclutar fuera de España, Litera Meat y Satel explican cómo es un proceso que llevan años explorando

Varios deshuesadores, durante su jornada laboral en Litera Meat.

Varios deshuesadores, durante su jornada laboral en Litera Meat. / Servicio Especial

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Zaragoza

En Binéfar, un grupo de 22 trabajadores chinos han llegado esta misma semana para incorporarse a una planta cárnica que necesita seguir creciendo. A unos 150 kilómetros, en Zaragoza, ingenieros latinoamericanos han ido aterrizando para cubrir los puestos que una empresa de ingeniería llevaba tiempo intentando cubrir sin éxito. Son dos escenas diferentes que reflejan un problema común: Aragón no encuentra suficientes trabajadores.

La falta de mano de obra no afecta solo a empleos poco cualificados. Faltan soldadores, electricistas, conductores y mecánicos, pero también ingenieros especializados. Ante esta situación, las empresas aragonesas empiezan a mirar al extranjero para mantener su actividad y seguir creciendo.

Con ese objetivo, Cámara de Comercio de Zaragoza ha lanzado Ready Origen, un nuevo servicio dentro del proyecto Candidat@s Ready pensado para ayudar a las empresas a atraer trabajadores internacionales y acompañarlas en unos trámites burocráticos que muchas veces resultan complejos, especialmente para las pymes.

Aunque no participan directamente en el programa, dos compañías aragonesas colaboran con Cámara para explicar cómo han afrontado ese proceso y servir de ejemplo al resto del tejido empresarial aragonés: Litera Meat y Satel.

En el caso de Litera Meat, la contratación internacional se ha convertido ya en una pieza fundamental para sostener su crecimiento. Ubicada en Binéfar, comenzó a incorporar trabajadores extranjeros en 2019, aunque fue a finales de 2024 cuando decidió acelerar el proceso. «Ahora ya hemos traído 185 personas de Colombia, 35 de Perú, dos pakistaníes y tenemos unas 120 personas de China», explica Carlos Gaspar, director de Calidad, Medio Ambiente y Seguridad Alimentaria de la compañía.

En total, más de 400 trabajadores han llegado del extranjero desde que comenzó esta estrategia. La empresa cuenta actualmente con 1.770 empleados de 51 nacionalidades distintas y su objetivo es superar los 2.100.

La razón es sencilla: no encuentran personal suficiente en Aragón. «Antes de traer a nadie, tienes que demostrar que no has podido cubrir los puestos con el mercado nacional», señala Gaspar.

La falta de mano de obra afecta especialmente a perfiles especializados. «Puedes encontrar gente para etiquetado o pesado, pero para despiece, deshuesado o mantenimiento es mucho más complicado», apunta. La situación, añade, también golpea a las pequeñas empresas: «Hay negocios de 15 o 20 trabajadores que tienen más trabajo del que pueden asumir porque no encuentran personal».

El proceso, además, no es rápido. Litera Meat mantiene abiertos varios procedimientos de extranjería y destaca que una de las claves es la coordinación administrativa. «En Huesca han entendido nuestra urgencia y en unos dos meses han sido capaces de resolver expedientes», explica.

Pero no todo depende del papeleo. En Binéfar hay otro obstáculo igual de importante: la vivienda. «No podemos traer trabajadores si luego no tienen dónde vivir», reconoce Gaspar. La empresa organiza la llegada de cada grupo asegurándose antes de que dispongan de alojamiento.

Ingenieros latinoamericanos

La realidad es distinta en Satel, pero el problema de fondo es el mismo. La ingeniería aragonesa, con presencia en España y Latinoamérica, comenzó a notar durante 2024 un aumento de las dificultades para contratar perfiles técnicos.

«Había más carencia de profesionales y además las expectativas salariales se dispararon», detalla Ana Esteban, directora de Recursos Humanos de la compañía. Según relata, algunos perfiles llegaron a encarecerse entre un 20% y un 25% en apenas unos meses.

La empresa necesita ingenieros especializados y el mercado no genera suficientes profesionales. «En Zaragoza este año terminarán ingeniería eléctrica unas 40 personas cuando necesitaríamos unas 120», resume.

Ante esta situación, Satel decidió recurrir a la contratación internacional, especialmente en Latinoamérica. Desde finales de 2023 ha incorporado 48 trabajadores extranjeros, prácticamente todos ingenieros y en sus oficinas ubicadas en Zaragoza.

La empresa encontró además una vía especialmente eficaz: las recomendaciones internas. Muchos de los nuevos trabajadores llegaron gracias al contacto de empleados latinoamericanos que ya formaban parte de la plantilla. «Nos ha funcionado muy bien apoyarnos en compañeros que tenían contactos en sus antiguos trabajos o universidades», explica Esteban.

Imagen de una oficina de Satel en Zaragoza.

Imagen de una oficina de Satel en Zaragoza. / Servicio Especial

En su caso, los trámites cambian mucho según el salario y la cualificación del puesto. Para perfiles altamente cualificados, con salarios superiores a 40.000 euros, la contratación puede resolverse en apenas tres o cuatro semanas gracias a un permiso especial. Sin embargo, para categorías inferiores el procedimiento puede alargarse medio año. «Primero tienes que hacer una oferta al INAEM, esperar respuesta y luego iniciar toda la tramitación en extranjería», explica.

Sin embargo, para Satel el reto más importante empieza cuando el trabajador ya está en Aragón. «Son personas que han dejado su familia y su entorno. Hay que acompañarlas mucho», señala Esteban. La empresa intenta ayudarles con la vivienda, los colegios o incluso con la futura reagrupación familiar.

Dos sectores completamente distintos, una cárnica y una ingeniería, han acabado recurriendo a la misma solución ante un problema que ya comparten muchas empresas aragonesas: la falta de trabajadores amenaza con frenar su crecimiento. Así, una solución es que el empleo venga de lejos.

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