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LA INDUSTRIA DEL AUTOMÓVIL

El Atlético de Madrid 'ficha' en Tarazona: el fondo inversor Apollo se hace con la planta de Forvia

La firma estadounidense compra el negocio mundial de interiores de la antigua Faurecia, del que forma parte la fábrica turiasonense, que emplea a más 400 trabajadores y afronta con expectación el cambio de propiedad

Exterior de la planta de Forvia (antigua Faurecia) de Tarazona, donde trabajan más de 400 personas.

Exterior de la planta de Forvia (antigua Faurecia) de Tarazona, donde trabajan más de 400 personas. / El Periódico de Aragón

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Zaragoza

Una de las mayores operaciones corporativas cerradas este año en el sector del automóvil tiene una importante derivada en Aragón. El grupo automovilístico francés Forvia ha acordado la venta de su división mundial de interiores al fondo estadounidense Apollo Global Management, conocido en España por ser dueño del Atlético de Madrid. Esta transacción global, valorada en 1.820 millones de euros, supone que cambiará de manos la planta de la antigua Faurecia en Tarazona, uno de los principales centros de esta industria en la comunidad con más de 400 trabajadores.

La operación, que se culminará previsiblemente antes de finalizar el año, afecta a todo el negocio de interiores de Forvia, una actividad que factura alrededor de 4.800 millones de euros anuales, cuenta con 59 plantas de producción repartidas por 19 países y emplea a más de 31.000 personas en todo el mundo. Entre ellas se encuentra la fábrica turiasonense, especializada en la fabricación mediante inyección de plástico de salpicaderos, paneles de puertas y otros componentes para el interior de vehículos.

Para Aragón, el movimiento supone la llegada a una de sus plantas más relevantes del sector de automoción de uno de los mayores fondos de inversión alternativa y capital riesgo del mundo. Apollo es además conocido por su presencia en España como accionista mayoritario del Atlético de Madrid, aunque su actividad se extiende a decenas de sectores industriales y financieros a escala global.

La venta forma parte de la estrategia diseñada por Forvia para reducir deuda y concentrarse en actividades de mayor valor tecnológico. La multinacional francesa prevé destinar los ingresos obtenidos con la operación a rebajar su endeudamiento en al menos 1.000 millones de euros y reforzar su balance financiero.

Mientras tanto, en Tarazona la noticia se recibe con sentimientos encontrados. Por un lado, tranquilidad porque la planta atraviesa una situación industrial estable y cuenta con una cartera de proyectos que garantiza actividad para los próximos años. Por otro, incertidumbre porque los trabajadores desconocen todavía cuáles serán los planes concretos del nuevo propietario.

Estabilidad pese a las turbulencias

Fuentes de la sección sindical de CCOO explican que la fábrica “se encuentra en un buen momento”, con proyectos ya consolidados y otros próximos a entrar en producción. “Nos pilla cargados de trabajo y con proyectos que están arrancando, pero la entrada de un grupo inversor genera incertidumbre porque no conocemos su forma de trabajar ni las condiciones concretas de la operación”, señalan.

La planta supera actualmente los 400 empleados entre personal de producción y estructura técnica, una cifra que la sitúa entre los mayores centros industriales de Tarazona y su comarca. Además, según destacan las fuentes sindicales, la factoría ha logrado mantener una notable estabilidad pese a las turbulencias que han atravesado en los últimos años la industria europea del automóvil.

Uno de los aspectos que más valoran los trabajadores es la diversificación de clientes. Desde Tarazona se suministran componentes para distintos fabricantes y modelos, entre ellos el Peugeot 208 que se produce en Stellantis Figueruelas, vehículos de Mercedes, modelos de Volkswagen y Seat, así como futuros contratos ligados a Leapmotor, la marca china que se ensamblará en la citada fábrica zaragozana.

“Eso nos da cierta fortaleza porque no dependemos exclusivamente de un único cliente”, explican desde CCOO, que sigue de cerca la evolución de las negociaciones a través de los órganos de representación sindical españoles y europeos.

Nueva etapa

Por ahora, la compra anunciada por Apollo debe completar todavía los trámites regulatorios y los procesos de información y consulta con los representantes de los trabajadores. Hasta que la operación quede formalmente cerrada, previsiblemente a finales de año, las plantillas de las diferentes fábricas afectadas continúan a la espera de conocer con más detalle cuál será la estrategia industrial del nuevo propietario.

La principal preocupación sindical pasa por garantizar que la nueva etapa mantenga la actividad, la carga de trabajo y las inversiones previstas. De momento, la situación productiva de Tarazona ofrece motivos para la tranquilidad. Sin embargo, la llegada de un fondo de inversión al frente de un negocio históricamente integrado en un gran proveedor automovilístico abre una nueva etapa para una de las plantas más importantes de la industria aragonesa de componentes.

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