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El ministerio certifica el tijeretazo a Endesa en Andorra y busca destino para casi 1.000 MW del nudo Mudéjar

Transición Ecológica ha notificado a Enel Green Power la autorización administrativa previa de 406,3 MW de potencia renovable y almacenamiento, apenas una quinta parte del proyecto inicial

Demolición de la histórica chimenea de la central térmica de Andorra, en 2023.

Demolición de la histórica chimenea de la central térmica de Andorra, en 2023. / Jaime Galindo

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Zaragoza

El Ministerio para la Transición Ecológica ha certificado este martes el drástico recorte del proyecto con el que Endesa ganó hace tres años el concurso de transición justa del nudo Mudéjar de Andorra, que ha quedado reducido a una quinta parte del planteamiento inicial, pero al mismo tiempo ha abierto ya la puerta a que otras eléctricas ocupen buena parte del espacio que deja libre la filial española del grupo italiano Enel.

El departamento que dirige Sara Aagesen ha firmado la autorización administrativa previa (AAP) para una potencia de 406,3 megavatios (MW), apenas el 20% de los 1.844 MW que planificó inicialmente Enel Green Power España, la filial de renovables de Endesa, para sustituir la producción de la central térmica de carbón cerrada en junio de 2020. Por ahora, la compañía todavía no dispone formalmente de la resolución, aunque ya ha sido notificada de su firma por parte del ministerio.

La decisión supone enterrar definitivamente la mayor parte del diseño energético que permitió a la compañía adjudicarse el mayor concurso de transición justa celebrado hasta la fecha en España. Tras la severa criba impuesta por la declaración de impacto ambiental, el proyecto pierde en torno al 80% de la potencia prevista y deja sin utilizar 937 MW de capacidad de acceso a la red eléctrica. Se trata de un activo estratégico para una reindustrialización que sigue sin llegar a la zona y que ahora se complica más si cabe.

Para evitar que esos megavatios se pierdan, el ministerio ha anunciado además que modificará la orden que reguló el concurso del nudo Mudéjar con el objetivo de reasignar la capacidad sobrante entre los promotores que participaron en la convocatoria de 2022. El Instituto para la Transición Justa ofrecerá esa potencia a los restantes concurrentes siguiendo el orden de prelación resultante del proceso de adjudicación, un movimiento que podría reactivar las aspiraciones de grupos como Copenhagen Infrastructure Partners (CIP), EDP-Térvalis, Iberdrola-Aurinka, Acciona-Falck Renewables, Naturgy o Ignis-Arcoiris.

En el concurso, el ránking del resto de empresas dejó en segundo lugar el proyecto de Desarrollos Renovables de Teruel SL presentado de forma conjunta por la eléctrica portuguesa EDP y el grupo turolense Térvalis, matriz del fabricante de fertilizantes Fertinagro. Esta alianza solicitaba 260 MW en su propuesta, con la que planteaba impulsar una planta de hidrógeno verde.

En tercera posición quedó Ardemer ITG SL, perteneciente a la división de renovables de Acciona, que pretendía hacerse con 890 MW, seguido de Aragón Transición Justa SL, una empresa conjunta formada por la energética Ignis y la cooperativa turolense Arcoris. Tras estas firmas se situaron el vehículo inversor ligado al fondo danés Copenhagen Infrastructure Partners (CIP, que impulsa el cluster Maestrazgo), Naturgy Renovables, Haddura Magna (Forestalia) y Grupotec, entre otros.

La resolución, en otoño

Para poder dar cabida a esa reasignación de la potencia energética, el ministerio propondrá la modificación de la orden TED/1182/2021, por la que se regula y convoca el citado concurso, para que la capacidad de acceso del nudo de Andorra liberada por ENEL, de 937 MW, se reasigne dentro del propio concurso.

Según han comunicado fuentes ministeriales, la modificación de la normativa se someterá a consulta pública "en las próximas semanas", con la intención de culminar el procedimiento administrativo "el próximo otoño". Así, señalan, el Instituto para la Transición Justa (ITJ) podrá "ofrecer individualmente la capacidad liberada a los demás concurrentes", de acuerdo con el orden de prelación resultante del concurso. Es decir, siguiendo este orden: EDP y Térvalis, Ardemer ITG SL (Acciona), Aragón Transición Justa SL (Ignis y Arcoiris), CIP,  Naturgy Renovables, Haddura Magna (Forestalia) y Grupotec, entre otros.

Eso sí, desde el ministerio que dirige Sara Aagesen recuerdan que tanto ENEL como el resto de los adjudicatarios tendrán que "cumplir con los compromisos socioeconómicos asociados al volumen de capacidad de acceso que obtengan, en beneficio de la zona de transición justa".

Compromiso de empleo

Por otra parte, desde el Instituto para la Transición Justa han incorporado el reajuste proporcional a los compromisos de Endesa con el empleo, ante la drástica reducción de la potencia del proyecto. Así, deberán mantener los 13 empleos directos equivalentes a tiempo completo (ETC) en construcción y puesta en marcha, otros 71 empleos a tiempo completo directos en operación y mantenimiento y 1.310 empleos a tiempo completo indirectos, todos ellos respaldados por la garantía asociada al concurso.

Sin embargo, el proyecto inicial de Endesa para Andorra contemplaba más de 370 empleos directos en operación y mantenimiento y 6.300 indirectos.

Fuentes del Miteco han recodado su "apoyo al territorio", donde ya ha concedido 520 millones de euros para 180 proyectos empresariales, municipales y de restauración ambiental, de los cuales hay el compromiso de creación de más de 500 empleos con las ayudas vigentes.

Reacción desde Aragón

Desde el Gobierno de Aragón, la consejera de Economía, Eva Valle, ha explicado que se trata "de una autorización que supone una reducción drástica de la inversión en casi un 80% del proyecto que el mismo Ministerio de Transición Ecológica había adjudicado hace casi 4 años", por lo que considera que perjudicará a la comunidad. "Significa menos inversión, menos empleo y menos oportunidades para la zona", ha apuntado la consejera, que acusa al Gobierno de Sánchez de "falta de planificación y la falta de visión integral que se inició cuando hace casi 6 años tomó una decisión puramente ideológica de cierre de la central de Andorra".

Según Valle, desde el Gobierno aragonés ya trabajan para paliar esta situación. "Estamos en contacto con ayuntamientos y con agentes sociales de la zona para ir de la mano en la búsqueda de una solución alternativa que palíe de alguna manera la situación económica que viven las cuentas mineras turolenses debido a esta consecución de decisiones erróneas y de falta de inversión integral de visión integral por parte del Gobierno central", ha declarado.

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