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Política educativa

La educación amarga el final del curso político en Aragón: de 'planchar' camisetas verdes al parón de una medida estrella

Cuando PP y Vox anunciaron el 22 de abril un acuerdo para gobernar en Aragón, nada querían saber entonces de los meses de movilizaciones, paros y huelgas de la escuela pública contra la concertación del Bachillerato

Masiva manifestación en Zaragoza en defensa de la escuela pública

Masiva manifestación en Zaragoza en defensa de la escuela pública / PABLO IBÁÑEZ

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Ana Lahoz

Ana Lahoz

Zaragoza

Las camisetas verdes en defensa de la escuela pública en Aragón han salido bien paradas esta semana. Al menos por el momento. El frenazo del TSJA a la concertación del Bachillerato ha llevado a la educación al primer plano político esta semana, algo que no querían en el Ejecutivo autonómico y que ahora amarga el tramo final del curso porque una de sus medidas estrella no va a poder ser.

Cuando PP y Vox anunciaron el pasado 22 de abril un acuerdo para gobernar en Aragón, nada querían saber entonces de los meses de movilizaciones, paros y huelgas de la escuela pública contra la concertación del Bachillerato. Como si no existieran porque la concertación figuraba en su pacto y en los programas de ambas formaciones. Es más, la patata caliente en la gestión cuando se formó el nuevo Gobierno de Aragón era la sanidad pública, sumida en una sucesión de huelgas de médicos que habían tensionado el sistema, incrementado las listas de espera y puesto en jaque a un colectivo que, con el Gobierno en funciones, aumentó su presión.

Fue prioritario para Azcón alcanzar un acuerdo sanitario sabiendo que ese avispero no convenía agitarlo más. Dicho y hecho. El 15 de mayo hubo pacto y la huelga médica contra la DGA quedó desconvocada -no así la nacional contra el Ministerio de Sanidad-.

"A los manifestantes contra la concertada les digo que ganamos las elecciones", dijo el presidente Azcón en una entrevista con este diario el pasado 10 de mayo

Mientras todo iba cogiendo forma en el Pignatelli y en el Departamento de Educación tomaba las riendas Carmen Susín, la escuela pública, por medio de 17 entidades y organizaciones, presentaba un recurso ante el TSJA para solicitar la paralización de la concertación del Bachillerato que fue admitido a trámite. Además, ya había sobre la mesa la convocatoria de una huelga de dos días (19 y 20 de mayo). Pese a que el germen educativo expandía su malestar, el Gobierno de Aragón continuó por su camino y, en una entrevista con EL PERIÓDICO el 10 de mayo, el presidente Jorge Azcón afirmó: "A los manifestantes contra la concertada les digo que ganamos las elecciones".

Arrinconada en un segundo plano, la escuela pública parecía no poner contra la cuerdas al Ejecutivo. De hecho, durante los dos días de huelga varios representantes del Gobierno fueron preguntar sobre qué opinaban del paro general y su respuesta reiterada, como si de un mantra se tratara, levantó ampollas.

Primero fue el consejero de Hacienda, Roberto Bermúdez de Castro, quien durante la comisión del ramo, el pasado 20 de mayo, afirmó que "la camiseta verde la planchan cuando gobierna el PP", en referencia a quienes salían a la calle en protestas masivas. Ese mismo día, Azcón tuvo un acto en Huesca y fue recibido entre pitadas, silbidos y gritos.

Y tan solo 24 horas después y tras confirmar Delegación de Gobierno que la manifestación de Zaragoza congregó a 18.000 personas la tarde del 20 de mayo, la vicepresidenta y portavoz del Gobierno, Mar Vaquero, recogió el guante de Bermúdez y, tras el Consejo de Gobierno, lo volvió a decir: que "solo se recuperan las camisetas verdes cuando gobierna el PP".

En imágenes I Masiva manifestación en Zaragoza en defensa de la escuela pública

La manifestación en Zaragoza en defensa de la escuela pública / PABLO IBÁÑEZ

La escuela pública exhibió su fuerza y las aguas se volvieron más revueltas, pero el Gobierno siguió con el tapón puesto en una botella a punto de reventar. Con la decisión del TSJA todavía pendiente, el Ejecutivo mantuvo su convencimiento en la concertación del Bachillerato y este mismo miércoles garantizó la financiación para los conciertos correspondientes al 1º de Bachillerato hasta el curso 2030-2031. Lo hizo por un importe total de 56,7 millones, una cuantía que complementa al compromiso de gasto de 1.013 millones para la educación concertada los próximos seis cursos que se firmó el pasado mes de septiembre y que incluía a todas las etapas.

Un día después, el pasado jueves, el TSJA emitió su auto: la concertación del Bachillerato en Aragón para el próximo curso queda suspendida tras estimarse favorablemente las cautelares solicitadas por las 17 entidades. La escuela pública saltó así a la primera plana para amargar el tramo final del curso de Azcón, cuyo Gobierno ya ha tenido que descartar de forma definitiva la medida estrella para el próximo curso. Y, con plancha o no, las camisetas verdes se han anotado un punto con este varapalo judicial a un gobierno que quiso hacerlas de menos.

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