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Mario Alonso, presidente de Auren: "Aragón está de moda y va camino de ser un vagón de cabeza de la economía española"

El máximo directivo de la consultora española analiza el auge inversor de la comunidad, la transformación del sector profesionales, la entrada del fondo Waterland en la compañía y la alianza con la firma zaragozana Alia Consultores, que ha celebrado este miércoles su décimo aniversario

Entrevista con el presidente de Auren, Mario Alonso

Miguel Ángel Gracia

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Zaragoza

La celebración del décimo aniversario de Alia Consultores ha reunido este miércoles en Zaragoza a empresarios, directivos y representantes del tejido económico aragonés. Entre los participantes ha destacado Mario Alonso, presidente de Auren, una de las principales firmas españolas de servicios profesionales, que atraviesa uno de los momentos más relevantes de su historia.

Auren ha incorporado al fondo Waterland a su accionariado para acelerar su crecimiento, acaba de celebrar los 25 años de su oficina en Zaragoza y ha sellado una alianza estratégica con Alia Consultores para reforzar su oferta en el ámbito financiero. Aprovechando su visita a la capital aragonesa, Alonso analiza en esta entrevista el momento económico que vive la comunidad, la transformación del sector de los servicios profesionales, la creciente importancia de la financiación empresarial y los planes de crecimiento de la firma que lidera.

Auren ha cumplido 25 años en Aragón. ¿Cómo ha cambiado el perfil de las empresas y sus necesidades de asesoramiento durante este tiempo?

Muchísimo. Las empresas están hoy mucho más preparadas y tienen mayores conocimientos técnicos. Hace 25 años un experto podía prácticamente sentar cátedra y las empresas lo aceptaban. Hoy no. Ahora tienes que saber bastante más que tu cliente para aportarle valor. Además, el talento se ha convertido en un factor absolutamente determinante para competir y, por supuesto, la tecnología está revolucionándolo todo. La inteligencia artificial está transformando profundamente la prestación de los servicios profesionales. Sin embargo, hay algo que no ha cambiado: detrás de una firma de servicios profesionales hay una persona y detrás de una empresa también hay una persona. Yo siempre digo que los servicios deben prestarse con alma. La tecnología es fundamental, pero la relación humana sigue siendo irrenunciable.

Desde su posición privilegiada como asesor de cientos de empresas, ¿qué diagnóstico hace de la economía española?

Los datos macroeconómicos son buenos. España está creciendo y desarrollando nuevos sectores. Pero al mismo tiempo convivimos con problemas muy serios, especialmente para los jóvenes y para las personas con menos capacidad económica. La vivienda, las dificultades de acceso al empleo, la pérdida de capacidad adquisitiva o el incremento del coste de la vida son cuestiones muy relevantes. Vivimos una cierta contradicción: las cifras macroeconómicas funcionan bien mientras parte de la población sigue afrontando dificultades importantes. Aun así, soy optimista. España tiene enormes posibilidades de seguir mejorando.

¿Cuáles son hoy las principales preocupaciones de los empresarios?

Hay dos cuestiones que aparecen constantemente. La primera es la financiación. Muchas empresas no cierran porque tengan problemas económicos, sino porque tienen problemas financieros. Son negocios viables que ven limitada su capacidad de acceso al crédito o a la financiación para crecer. La segunda gran preocupación es la burocracia. Tenemos demasiados requisitos, demasiadas obligaciones normativas y administrativas. Protección de datos, igualdad, compliance, prevención de riesgos laborales, prevención del fraude... Todo es importante, pero llega un momento en el que muchos empresarios sienten que dedican más tiempo a cumplir obligaciones que a desarrollar su negocio.

Aragón vive un momento de gran dinamismo económico. ¿Lo perciben también desde Auren?

Sin ninguna duda. Diría incluso que Aragón está de moda. Estamos viendo cómo grandes multinacionales están apostando por la comunidad y cómo crecen sectores como la industria, la logística o la agroalimentación. Hace años quizá Aragón no aparecía entre los territorios más atractivos para determinadas inversiones. Hoy la situación es muy distinta. Creo que Aragón va a dar un salto importante y va a situarse en el vagón de cabeza de la economía española.

El mercado está registrando un creciente número de compraventas de empresas. Aragón es una muestra de ello. ¿Qué papel puede jugar Auren en este ámbito?

Es una tendencia imparable. El tamaño es esencial para competir. En todos los sectores estamos viendo procesos de concentración porque las economías de escala son cada vez más importantes. Además, en los últimos años ha aparecido un actor decisivo: los fondos de inversión. En nuestro sector han supuesto una auténtica revolución porque permiten invertir en tecnología, en talento, en marketing y en crecimiento. Auren fue la primera firma multidisciplinar española de servicios profesionales participada por un fondo de inversión, Waterland. Hemos abierto camino y detrás vendrán muchas más.

¿Qué aporta Auren al mercado de servicios profesionales que no aporten otras firmas?

Lo que nos diferencia es nuestra cultura. Tenemos una cultura profundamente humanista. En un mundo cada vez más tecnológico, nosotros seguimos poniendo a las personas en el centro. Eso significa dar autonomía, flexibilidad, oportunidades de desarrollo y apostar por proyectos con impacto social. Hemos construido un entorno profesional extraordinariamente atractivo y eso se traduce en una gran capacidad para atraer talento y en niveles de rotación muy inferiores a los de nuestros competidores.

La entrada de Waterland marca un antes y un después para la firma. ¿Qué oportunidades abre?

Fundamentalmente nos aporta capacidad financiera. El modelo tradicional de los servicios profesionales se basa en socios que reparten beneficios cada año. Eso limita enormemente la capacidad de invertir. Con un socio financiero puedes pensar a largo plazo. Puedes invertir en tecnología, en formación, en talento o en adquisiciones. Nosotros estamos estudiando entre 50 y 60 operaciones corporativas y esperamos cerrar entre 20 y 25 durante este año y una cifra similar en 2027. Eso nos permitirá doblar el tamaño de Auren en apenas dos años.

¿También contempla operaciones de compra en Aragón?

Sí. Estamos analizando oportunidades en consultoría, auditoría y despachos jurídicos. Aragón es un mercado estratégico para nosotros.

¿La alianza con Alia forma parte de esta estrategia de crecimiento?

Encaja perfectamente con nuestra estrategia de innovación. Muchas empresas tienen proyectos viables y rentables, pero desconocen cómo acceder a determinadas fuentes de financiación o cómo presentar sus proyectos para maximizar sus posibilidades de éxito. Ahí existe una enorme oportunidad de aportar valor. Precisamente por eso somos muy optimistas con el futuro de Alaria, un proyecto que nació en Aragón, que ya se está desarrollando en Madrid y que tiene vocación de extenderse al conjunto de España e incluso a otros mercados como Portugal.

¿Qué vieron en la firma aragonesa para decidir impulsar una alianza estratégica?

Lo primero fue la afinidad cultural. Cuando conocí a Jorge (Navarro) y Luis (Pérez Herbera) -socios de Alia- comprobé que compartíamos una forma muy parecida de entender la empresa, la innovación y la relación con los clientes. Después descubrimos un proyecto muy sólido, con tecnología propia, un equipo de gran nivel y una propuesta que complementaba perfectamente los servicios que ya ofrecíamos en Auren.

¿Qué aporta la sociedad conjunta Alaria a los clientes?

Aporta una pieza que cada vez es más importante para las empresas: la gestión financiera y el acceso a la financiación. Nosotros ya asesorábamos en ámbitos jurídicos, fiscales, tecnológicos o de recursos humanos. Ahora podemos ayudar también a que las compañías obtengan la financiación que necesitan para crecer, estructurar mejor sus proyectos y relacionarse con entidades financieras e inversores en mejores condiciones.

La oficina de Auren en Zaragoza ha superado ya los 50 profesionales y continúa creciendo. ¿Qué importancia dentro de la organización y qué potencial de desarrollo ve en la comunidad?

Enorme. La oficina de Zaragoza cuenta con profesionales de primer nivel y está creciendo a muy buen ritmo. El desarrollo económico de Aragón y nuestra estrategia de integración de firmas en la comunidad nos hacen pensar que podremos duplicar el tamaño de la oficina en los próximos dos o tres años.

Usted ha desarrollado una trayectoria poco habitual que combina empresa, inversión, literatura y música. ¿Qué le han enseñado esas facetas aparentemente alejadas del mundo de los negocios para liderar una organización como Auren?

Todo está relacionado. La experiencia artística influye en la empresarial y viceversa. Participé en la Movida madrileña, he publicado siete novelas, soy profesor universitario y he desarrollado múltiples actividades a lo largo de mi vida. Creo mucho en los conocimientos transversales. La especialización extrema puede conducir a una visión demasiado limitada de la realidad. Aprender de ámbitos distintos te enriquece y te permite aplicar conocimientos de un campo a otro.

En una época marcada por la inteligencia artificial, ¿qué cualidades deberán tener los líderes del futuro?

Siempre digo que un líder necesita cuatro "haches". La primera es humanidad, es decir, empatía y capacidad para ponerse en el lugar de los demás. La segunda es humildad, tener los pies en la tierra. La tercera es honestidad, porque sin ética no puede construirse ninguna organización sólida. Y la cuarta, aunque suene más ligera, es sentido del humor. El trabajo es algo muy serio, pero conviene afrontarlo con una sonrisa y sabiendo reírse también de uno mismo.

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