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Sector agroalimentario

La macrogranja de gallinas de El Pobo producirá más de 450 millones de huevos al año

Grupo Bailón estima en su proyecto para el municipio de Teruel que su millón y medio de gallinas generen más de 37 millones de docenas

Un trabajador del Grupo Bailón, en una imagen de archivo.

Un trabajador del Grupo Bailón, en una imagen de archivo. / ANGEL DE CASTRO / EPA

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Sergio H. Valgañón

Sergio H. Valgañón

Zaragoza

Grupo Bailón espera producir más de 450 millones de huevos al año en su futura macrogranja situada en la localidad turolense de El Pobo. La empresa aragonesa, una referencia nacional en el sector avícola, plantea que hasta 37,6 millones de docenas salgan desde la nueva planta turolense, en la que vivirán más de un millón y medio de gallinas cuando se encuentre a pleno rendimiento. Una inversión enorme en un sector referencia en la agroalimentación aragonesa, que llegará hasta los 100 millones de euros y que ha sido declarada de interés autonómico por el Gobierno de Aragón.

Según consta en el estudio de impacto ambiental, ahora en fase de exposición pública, Bailón prevé producir cada año 451.464.048 huevos desde la futura industria de El Pobo. Las matemáticas señalan que esa cantidad responde a 37.622.004 docenas. La producción que estian por gallina y año es de 300 huevos por animal, unos 25 al mes. "Representa un 80-82% de media de puesta por gallina/año", concretan en el estudio ambiental.

Aragón registraba el año pasado 50 explotaciones ganaderas dedicadas a la producción de huevos. Entre todas ellas se producían cada año más de 202 millones de euros, según los datos oficiales disponibles en marzo de 2025, en plena crisis del huevo en Estados Unidos. Así, Bailón producirá en El Pobo cuando esté a pleno rendimiento una cantidad de huevos que equivale al 18,62% de la producción del año pasado en toda la comunidad autónoma.

El promotor destaca que los huevos se recogerán "a lo largo del día mediante cintas transportadoras", que se llevarán desde las naves de puesta hasta "el centro de clasificación donde estará la maquinaria clasificadora y los operarios". En esta última fase, los trabajadores se encargarán de "seleccionar, clasificar y envasar" en función del peso del producto y la tipología de producción.

El proyecto de Bailón contará con diez naves de gallinas ponedoras y una nave para la clasificación y envasado de los huevos. Ocho de las diez estructuras serán para gallinas "en suelo" y cada una albergará a 183.924 aves, "con una densidad máxima de nueve gallinas por metro cuadrado" en un edificio que medirá casi 150 metros de largo por 28 de ancho. Las otras dos naves serán el hogar de gallinas "camperas" y contarán con "un parque exterior" de casi trece hectáreas, que tendrá refugios contra la intemperie. En este segundo tipo de explotación cabrán 32.100 aves en régimen de semilibertad.

La nave para clasificación y envasado medirá 100 metros de largo por 60 de ancho y dará cobijo también a "las oficinas del complejo y los vestuarios y aseos del personal trabajador". El complejo lo completan un estercolero "para el almacenamiento de gallinaza", dos fosas de lixiviados y otras dos de cadáveres, dos depósitos circulares para almacenamiento de agua y un vado sanitario con arco de desinfección. La instalación contará con vallado de la explotación y foso de aguas sucias.

El proceso en la granja de El Pobo

La futura granja de Bailón en El Pobo albergará todo el proceso productivo, desde la puesta hasta la clasificación, envasado y expedición. El ciclo productivo, según estima la empresa en el estudio de impacto ambiental, es de entre doce y quince meses y antes de iniciarse, "preferente alrededor de las 17-19 semanas", las aves deben estar ya en la granja para que "tengan tiempo a acostumbrarse al nuevo ambiente".

"Una vez puesto el huevo sobre el piso del nido flexible, este se desplazará despacio hacia una cinta en la canaleta de huevos", detallan desde la promotora, que se compromete a que la cinta "garantice huevos limpios", porque esta capacitada para absorber los líquidos que pueden producirse si se rompe alguno de los huevos. "A la salida de la clasificadora se procederá al envasado del huevo en sus diferentes categorías", concretan.

El promotor prevé iniciar las obras en 2027 y culminarlas en diciembre de 2031, con una inversión total cifrada en 100,12 millones de euros. Durante la fase de construcción se crearán alrededor de 20 empleos ligados a la obra civil y al montaje industrial. Una vez en funcionamiento, el complejo generará entre 60 y 80 puestos de trabajo estables -técnicos, operarios, personal de logística, administración y veterinaria-, además de hasta un centenar de empleos indirectos.

La construcción del proyecto se hará por fases, que marcarán el ritmo en función de la construcción de las naves. Según las primeras estimaciones, el suelo ya en condiciones, levantar una de las naves que acogerá a las gallinas de Bailón costaría unos seis meses. Los plazos estimados siempre dependerán del ritmo de los permisos que administraciones como el Inaga o la Confederación Hidrográfica del Ebro vayan autorizando.

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