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Una figura clave en un proyecto estratégico que cumple 25 años

Rompe diez años de silencio Javier Velasco, el 'negociador' de la DGA en la llegada de Inditex a Zaragoza y 'brazo ejecutor' de Plaza en sus orígenes: "Si se hiciera hoy, no sería imposible pero sí muy difícil"

Fue consejero de Obras Públicas con Marcelino Iglesias de presidente entre 1999 y 2003, y ha reaparecido por los 25 años de la plataforma logística, a la que cree que "le hacen falta al menos 500 hectáreas más"

Foto histórica de todos los consejeros entre 2000 y 2026 que han gestionado Plaza en sus 25 años, con Javier Velasco a la izquierda de Jorge Azcón, esta semana.

Foto histórica de todos los consejeros entre 2000 y 2026 que han gestionado Plaza en sus 25 años, con Javier Velasco a la izquierda de Jorge Azcón, esta semana. / Fabián Simón

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David López

David López

Zaragoza

Con la perspectiva que dan 25 años y aprovechando que esta semana se celebraba este hito histórico en la Plataforma Logística de Zaragoza, Plaza, y se ponía la primera piedra del futuro acceso por la calle Turiaso, uno de los artífices del «éxito» que ahora pregona el Gobierno de Aragón fue Javier Velasco, el consejero de Obras Públicas de la DGA entre 1999 y 2003, el «ejecutor» de la hoja de ruta marcada por el presidente Marcelino Iglesias para impulsar este macroproyecto en la capital aragonesa y uno de los principales artífices y negociadores de la llegada de Inditex en 2002.

Reaparecía en un acto público y rompía diez años de silencio en una entrevista concedida en exclsuiva a EL PERIÓDICO DE ARAGÓN. Una conversación en la que analiza las circunstancias políticas y sociales que enmarcaron su desarrollo y su despegue, cuando Plaza era solo una promesa electoral y pasó en solo cinco años de ser un proyecto a redactar a convertirse en una obra ya construida y con una alta ocupación.

La primera pregunta es obligada: ¿sería posible en el clima político actual, con la polarización y la confrontación política, hacer Plaza o firmar la llegada de Inditex? «No sería imposible, pero sí muy difícil. La confrontación hace 25 años también existía pero la política la hacen las personas y entonces las personas eran otras», responde él.

«Aquella fue una apuesta política de altísimo nivel político, trabajaron en ella funcionarios con un compromiso total, también técnicos y responsables políticos, en una hoja de ruta liderada por el presidente y ejecutada por los demás. Las cosas nunca sqalen por casualidad», remarca Velasco.

«La confrontación política en el año 2000 no era menor que ahora. Para que llegara Inditex o impulsáramos Plaza en tiempo récord, le pedíamos informes favorables a un Gobierno de José María Aznar mientras salíamos a la calle para rechazar el trasvase. Cualquier retraso o respuesta desfavorable habría podido frustrar todo, pero no lo hicieron»

Respecto a la confrontación política actual, hace un matiz muy importante: «La que había entonces no era menor. Para que llegara Inditex o impulsáramos Plaza en tiempo récord, le pedíamos informes favorables a un Gobierno central del PP de José María Aznar mientras salíamos a la calle para rechazar el trasvase, con manifestaciones en las que estaba el Gobierno de Aragón, mientras esperábamos su visto bueno a los proyectos de forma urgente. Cualquier retraso o respuesta desfavorable habría podido frustrar todo, pero no lo hicieron», reflexiona el exconsejero Velasco.

Javier Velasco conversando con el presidente Azcón y el exconsejero de Obras Públicas, Alfonso Vicente, el pasado jueves en Plaza.

Javier Velasco conversando con el presidente Azcón y el exconsejero de Obras Públicas, Alfonso Vicente, el pasado jueves en Plaza. / Fabián Simón

Y añade, «y podían haberlo hecho porque además en Aragón le acabábamos de arrebatar el Gobierno al PP en 1999». Tampoco los actores eran más flexibles que los actuales: «A mí me tocó lidiar (entre 2000 y 2004) con Álvarez Cascos como ministro y Benjamín Blanco como secretario de Estado, le aseguro que no era sencillo negociar con ellos cualquier tema».

En Aragón, al mismo tiempo, había una unión insólita en torno a Plaza, tanto del Ayuntamiento de Zaragoza, en manos del PP, o del tejido empresarial y financiero, con las dos cajas aragonesas, Ibercaja y CAI, arropando todos los esfuerzos... Había un compromiso total en torno a un proyecto que se mantenía al margen del ruido. Y lo hacía después de que Iglesias ganara las elecciones en 1999 con dos apuestas clave: la logística y la vivienda. «Plaza suponía habilitar 1.300 hectáreas cuando en Zaragoza la referencia en logística era la Ciudad del Transporte, con solo 35». Y en materia de vivienda, se planteaba «crear 24.000 pisos de protección oficial en pocos años», con la operación valdespartera, el impulso a Parque Goya... «Las circunstancias y las apuestas no son tan diferentes a las que necesita ahora Aragón», recalca.

Respecto a la logística, asegura que «a Plaza le harían falta como mínimo 500 hectáreas más desde hace tiempo para atender toda la demanda que hay de empresas que quieren instalarse». Está prácticamente colmatada, con cuatro parcelas libres, y no termina de arrancar la ampliación que requiere. Quizá el contexto actual, con la logística tirando del 8% del PIB en la comunidad, sea muy similar al escenario que en su día se pretendía conquistar, solo había que habilitar cientos de hectáreas para absorber el potencial que ya tiene como nodo logístico en el sur de Europa.

«Cuando pensábamos en Plaza en el año 2000 creíamos que se llenaría en 20 años y si no llega a ser por la crisis económica de 2008 estoy seguro de que habría estado totalmente ocupado en 2009»

«Cuando pensábamos en Plaza en el año 2000 creíamos que se llenaría en 20 años y si no llega a ser por la crisis económica de 2008 estoy seguro de que habría estado totalmente ocupado en 2009», afirma Velasco. De hecho, pone como ejemplo lo que ha ocurrido en Valencia: «A la vez que Plaza surgió el proyecto de la plataforma del Puerto de Sagunto y ahora, más de 22 años después, está empezando con la construcción definitiva, nosotros la terminamos en solo tres o cuatro años» , subraya. Gracias a las prisas de Inditex, que «provocó ser un problema» para luego ser «decisivos en el éxito». Si se hubiera terminado antes de la crisis de 2008, «Plaza habría colapsado», concluye.

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