Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Las hipotecas sobre vivienda firman en Aragón su mejor cuatrimestre en 15 años pero el euríbor amenaza con enfriar el mercado

La comunidad registra el mejor inicio de año desde 2011 en la contratación de préstamos inmobiliarios y resiste la caída nacional de las compraventas, aunque el repunte de los intereses variables y los elevados precios amenazan con deteriorar el acceso a la vivienda

Obras de construcción de un edificio de viviendas en el barrio de Arcosur de Zaragoza.

Obras de construcción de un edificio de viviendas en el barrio de Arcosur de Zaragoza. / Miguel Ángel Gracia

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Zaragoza

La vivienda mantiene el pulso en Aragón, pero el contexto ha cambiado. Cuando parecía que las familias empezaban a dejar atrás el duro ciclo de subidas de tipos de interés vivido entre 2022 y 2024, la escalada de tensión en Oriente Medio y el consiguiente repunte de la inflación han devuelto el euríbor a una senda alcista que amenaza con encarecer nuevamente las hipotecas. A pesar de este difícil contexto, que podría apaciguar si se despejan las amenazas que penden sobre la economía mundial tras el aparente fin de la guerra en Irán, la actividad inmobiliaria de la comunidad sigue en sus niveles máximos de los últimos 15 años.

A la espera del desenlace, el euríbor, el principal indicador de referencia para los préstamos variables cerró mayo en el 2,8% y este mes de junio se mueve ya en el entorno del 2,81%, muy cerca de los máximos alcanzados desde finales de 2024. El mercado da por descontado que el Banco Central Europeo tendrá menos margen para rebajar los tipos de interés e incluso podría verse obligado a endurecer nuevamente su política monetaria si persisten las tensiones sobre los precios de la energía.

Las hipotecas siguen a alza

Pese a este escenario, el mercado hipotecario aragonés sigue mostrando una notable fortaleza. Así lo reflejan los últimos datos de hipotecas sobre vivienda publicados este lunes por el Instituto Nacional de Estadística (INE). En abril se constituyeron 933 prestamos de este tipo en la comunidad, un 4,2% más que un año antes y el segundo mejor dato para este mes desde que existen registros comparables, solo por detrás del alcanzado en 2023. En el acumulado de los cuatro primeros meses del año, el número de préstamos para comprar vivienda crece un 8%, situándose en niveles que no se veían desde 2011.

Detrás de este dinamismo aparece una realidad cada vez más evidente: las familias necesitan endeudarse más para acceder a una vivienda. El capital prestado para la constitución de hipotecas sobre viviendas alcanzó en abril los 130,5 millones de euros en Aragón, casi un 25% más que un año antes y la cifra más elevada de la serie histórica para este mes de los últimos 16 años, desde 2010. La evolución refleja el encarecimiento generalizado del mercado residencial, que obliga a solicitar préstamos cada vez mayores para cerrar las operaciones.

La fortaleza de la financiación contrasta con una ligera desaceleración de las compraventas. Durante el primer trimestre del año se realizaron 4.730 operaciones en Aragón, un 2,3% menos que en el mismo periodo de 2025. Sin embargo, la comunidad ha logrado desmarcarse de la tendencia nacional durante abril. Mientras España encadenó su cuarto mes consecutivo de descensos, con una caída del 3,2%, la comunidad registró un espectacular incremento interanual del 14,2% en las transacciones de vivienda.

Subren las cuotas hipotecarias

La paradoja del mercado inmobiliario es que la demanda sigue resistiendo a pesar de que las condiciones de acceso vuelven a endurecerse. El euríbor inició el año en el 2,245%, pero ha ido escalando mes a mes hasta situarse por encima del 2,8%. En una hipoteca media de 150.000 euros a 25 años, esta evolución puede traducirse ya en revisiones que encarecen la cuota mensual entre 10 y 30 euros, dependiendo del momento y la periodicidad de actualización del préstamo.

El efecto se suma a otro problema estructural que preocupa cada vez más a promotores, entidades financieras y compradores como es la escasez de vivienda disponible. Con una oferta incapaz de responder al crecimiento de la demanda, los precios continúan avanzando y absorben buena parte del alivio que había supuesto la estabilización de los tipos de interés durante 2025.

Fijas o variables

Este contexto también está modificando las preferencias de los compradores. Tras la fuerte volatilidad de los últimos años, las hipotecas a tipo fijo continúan ganando protagonismo por la seguridad que ofrecen frente a futuras subidas del euríbor. Las variables mantienen atractivo para determinados perfiles, pero el regreso de la incertidumbre está reforzando la búsqueda de estabilidad en las cuotas.

La gran incógnita es qué ocurrirá durante la segunda mitad del año. Si las tensiones geopolíticas remiten y los precios energéticos se estabilizan, el euríbor podría moderar su escalada. Pero si el conflicto se prolonga y continúa alimentando la inflación, el mercado hipotecario podría enfrentarse a una nueva fase de encarecimiento. El desafío no será únicamente el precio del dinero, sino la capacidad de las familias para acceder a una vivienda cada vez más cara.

Tracking Pixel Contents