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Día Mundial del Refugiado

Braulio Abarca, refugiado de Nicaragua, en Amnistía Internacional Aragón: "Para huir de tu país no hace falta tener ninguna edad"

El miembro de Amnistía Internacional en la comunidad autónoma alerta de que los discursos de odio "están calando entre la población" y critica el uso del término "mena" por parte del vicepresidente de Aragón, Alejandro Nolasco

Braulio Abarca, refugiado de Nicaragua, ayer.

Braulio Abarca, refugiado de Nicaragua, ayer. / Javier Río

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Laura Carnicero

Laura Carnicero

Zaragoza

Cada 20 de junio se conmemora el Día Mundial del Refugiado. En Aragón, en lo que va de año, 1.262 personas han presentado su solicitud de asilo, una cifra que se suma a los registros históricos del pasado año 2025, con 5.694 peticiones. A nivel nacional, 2025 batió el récord de solicitudes desde que se puso en marcha este servicio en 1992, con 160.951 expedientes registrados en el Ministerio del Interior del Gobierno de España.

La confluencia de conflictos armados en distintos territorios -desde Ucrania hasta Gaza, pasando por el Líbano, Irán o Sudán- con la crisis económica que azota a múltiples países de América Latina y África, así como dictaduras de largo recorrido, como la cubana o la nicaragüense, hacen que el flujo migratorio sea una constante y que las necesidades de refugio y asilo político se mantengan en altas cotas.

El activista de Amnistía Internacional en Aragón, Braulio Abarca, es una de las personas que le pone rostro a las cifras. Llegó de su Nicaragua natal hace un año y medio a Zaragoza, después de tramitar su expediente de asilo político y saber que venía al país con una solicitud aprobada. Su situación no es la de la mayoría de migrantes que dejan sus países en busca de un futuro en paz, mejores condiciones económicas o el mero respeto a su orientación sexual.

Y aun con la condición de refugiado político aprobada y en vigor, la incertidumbre y las dudas no dejan de acompañarle "por si cambian las condiciones de atención a los migrantes en Europa y en España". Lo que está claro es que no puede volver a su país. "Lo más cerca que he estado en este tiempo ha sido en Costa Rica. Pero no puedo volver a entrar en Nicaragua: ya no tengo pasaporte", lamenta.

De su experiencia en España constata que "hay discursos de odio, basados en bulos, que están empezando a calar en la población". Y pone ejemplos concretos. "Dicen que venimos a robar el trabajo a los españoles, pero los migrantes trabajamos en el campo, en los cuidados, en la construcción, en el sector de la limpieza... Todos ellos trabajos en los que no están los españoles. También dicen que nada más llegar recibimos una 'paguita', un término más que peyorativo, pero solo el 30% de los perceptores del Ingreso Mínimo Vital son población migrante. Y dicen que la regularización de 500.000 personas sirve para que los inmigrantes puedan votar en las elecciones, pero no es cierto. Yo, por ejemplo, tengo la residencia por asilo, pero no puedo votar para elegir al alcalde de Zaragoza porque no hay ningún acuerdo vigente con mi país", explica.

En la misma ciudad que se volcó con la llegada de los refugiados sirios en 2015 y que recibió con los brazos abiertos a miles de ucranianos en los peores años del conflicto por la invasión rusa, Abarca empieza a detectar "comentarios con sesgo discriminatorio". "Es totalmente discriminatorio relacionar inmigración con delincuencia. Los migrantes venimos a trabajar, no a delinquir. No tienen más que ver quién les atiende en los bares y restaurantes, quién cuida a los mayores... Todos somos migrantes", incide.

"Decir mena es quitar la humanidad de las personas"

Para Abarca, licenciado en Derecho y experto en Derechos Humanos, es especialmente grave la utilización del término "mena", las siglas que hacen referencia a los menores extranjeros no acompañados. "Usar el término mena es quitar la humanidad de las personas", denuncia Abarca, que incide en los problemas específicos que afrontan los menores migrantes, así como su situación de partida.

"Hay personas que no tienen ni idea de su fecha de nacimiento, personas cuyos padres han muerto y que no tienen un certificado de nacimiento", señala Abarca, haciendo referencia también al aumento del presupuesto para realizar las pruebas de edad a los menores migrantes que lleguen a Aragón y que ha impulsado el vicepresidente y líder de Vox en la comunidad, Alejandro Nolasco, sembrando las dudas sobre el supuesto "fraude" que acompaña a la llegada de menores a la comunidad.

El responsable de Amnistía Internacional recuerda que "el instinto de supervivencia te hace huir y para eso no hace falta tener ninguna edad". "Para huir de tu país no necesitas tener ninguna edad", recalca Abarca, que reclama que se sigan respetando los derechos humanos de los mayores y de los menores de edad migrantes.

Según fuentes de Amnistía Internacional, más de 117 millones de personas en el mundo se encuentran desplazadas de sus países. Son hombres, mujeres y niños que han huido de sus hogares a causa de guerras, persecuciones, violencia y, en consecuencia, violaciones de derechos humanos, según los datos que ofrece el Consejo General de Trabajo Social.

En España, la Oficina de Asilo y Refugio (OAR), dependiente de la Dirección General de Protección Internacional del Ministerio del Interior, resolvió en 2025 un total de 160.951 expedientes de protección internacional. Esta cifra supone un incremento del 67% respecto al año anterior y es la más elevada desde la creación de la oficina, en 1992. De ellas, se formalizaron 144.396. Estas personas pasaron a tener derechos mínimos como solicitantes de asilo, pero tan solo se concedieron en nuestro país 7.838 estatutos de refugiados. En Aragón, 2025 se cerró con 5.694 solicitudes de asilo, y en lo que va de año se han sumado 1.262 más.

Humanidad más allá de las fronteras, el acto por el Día del Refugiado en Zaragoza

Amnistía Internacional en Aragón organiza este miércoles un acto en Zaragoza para dar voz a las personas refugiadas en el territorio. Será una conversación abierta en la que participarán responsables de varias oenegés que defienden los derechos humanos y personas obligadas a abandonar sus países, una de ellas Ibrahim Abiat, el presidente de Casa Palestina de Aragón que lleva más de 20 años viviendo en Zaragoza.

En el acto participarán la coordinadora de Asuntos Humanitarios de Intermon-Oxfam en Aragón, Pilar Orduña; la directora autonómica de Aragón Convive- Fundación CEPAIM, Pilar Bernadó; Kari Rojas Lanuza, nicaragüense asilado en España, además del mencionado Ibrahim Abiat. La charla estará moderada por el integrante del grupo local de Zaragoza de Amnistía Internacional, Braulio Abarca.

Amnistía Internacional defiende su labor diaria para visibilizar las desigualdades porque "acoger no es opcional, sino un deber de justicia y humanidad". Por ello la organización denuncia el Reglamento de Retorno que acaba de aprobar el Parlamento Europeo con aplausos al grito 'Send them back!' (¡Devuélvelos!), y que a su juicio "apuesta por un modelo punitivo basado en promover las detenciones y deportaciones de personas".

"En lugar de complacer los sentimientos racistas y xenófobos, la UE debería revertir su política migratoria y destinar recursos a la protección y la inclusión que fortalezcan las comunidades, defiendan la dignidad y garanticen que todas las personas puedan vivir con seguridad independientemente de su situación", reclaman desde Amnistía Internacional Aragón.

El acto concluirá con una protesta contra la Ley Mordaza, todavía en vigor en España, que según lamenta la organización, penaliza, en muchas ocasiones, a personas que defienden los derechos humanos.

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