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El refugio de los famosos está en un pequeño pueblo de Huesca: su arquitectura y paisaje enamoró a los reyes Felipe VI y Letizia

Esta localidad de 600 habitantes reúne un monumento arquitectónico único y un hotel con instalaciones lujosas al alcance de muy pocos lugares en Aragón

El pueblo de Aragón que enamoró a los Reyes

El pueblo de Aragón que enamoró a los Reyes / FERRÁN MALLOL / TURISMO DE ARAGÓN

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La localidad de Canfranc, una población de apenas 600 habitantes, se ha convertido en uno de los destinos más solicitados del Pirineo aragonés tanto en invierno como en verano. Su mezcla de historia, naturaleza y arquitectura ha atraído durante años a visitantes anónimos y también a celebridades que buscan paisaje y tranquilidad. Entre ellas, figuras como Norma Duval o incluso los Reyes de España, han elegido este enclave para alojarse en alguna ocasión.

Uno de los establecimientos más destacados es el Hotel Villa de Anayet, un cuatro estrellas construido de madera y piedra siguiendo la estética pirenaica. Con balneario, restaurante, terraza y piscina exterior, se sitúa a 1190 metros de altitud rodeado de montañas que forman parte de la experiencia. Su ubicación estratégica, a solo nueve minutos de la estación de Candanchú, lo convierte en un destino ideal para los amantes de la nieve.

Candanchú

Candanchú / Prensa Candanchú

"Felices días con la familia en Candanchú. Muchas gracias por el trato recibido. Un hotel entrañable", agradecdióNorma Duval en su última visita a Canfranc el pasado invierno en el que se alojó en el Villa de Anayet. Un hotel que en 2017 recibió la visita de los Reyes de España junto a la princesa Leonor y la infanta Sofía según recogió por aquel entonces el Hola.

Candanchú, con más de 90 años de historia, es la estación más veterana de España y ha sido reconocida en cuatro ocasiones consecutivas como la mejor del país en los World Ski Awards. Sus pìstas, situadas en el valle de Aragón, combinan zonas de iniciación con tramos mucho más exigentes, lo que la mantiene como un referente en el Pirineo aragonés.

La estación, identidad de Canfranc

Pero si hay un lugar que define la identidad de Canfranc es su Estación Internacional, un edificio monumental inaugurado en 1928 y catalogado como Bien de Interés Cultural. Su historia está marcada por su papel como frontera ferroviaria con Francia y por su arquitectura modernista de 41 metros de longitud, 150 puertas de acceso y cerca de 350 ventanas diseñadas. Una auténtica obra arquitectónica que recibe miles de visitas durante el año.

Estación de Canfranc.

Estación de Canfranc. / LAURA TRIVES

Ubicación estratégica durante la II Guerra Mundial

Este escenario recibía a los viajeros con hotel, casino y aduana, que fue una ubicación realmente trascendental durante la II Guerra Mundial. Entre sus muros se vivieron momentos decisivos, paso de oro y obras de arte robadas, rutas de escape para judíos huidos y operaciones discretas que marcaron la época.

A día de hoy, la estación mantiene servicios logísticos y ofrece visitas guiadas para todo aquel que quiera adentrarse en la historia la Estación Internacional de Canfranc. También es un hotel de cinco estrellas, el Canfranc Estación a Royal Hideaway Hotel que cuenta con un restaurante con estrella Michelin desde 2014. Los comensales degustan platos exquisitos en un antiguo vagón rehabilitado al estilo Orient Express.

La presencia de este edificio, junto con el entorno natural y la cercanía a las pistas, ha convertido a Canfranc en un refugio para quienes buscan tranquilidad sin renunciar a la comodidad. Un pequeño pueblo que combina patrimonio, montaña y memoria, que sigue atrayendo a visitantes de todo tipo, desde montañeros hasta figuras conocidas que encuentran un lugar para pasar desapercibidos.

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