Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

ESQUELETO URBANÍSTICO

El fin de unas ruinas emblemáticas: Alfajarín despeja el camino para el derribo del casino de Montesblancos

Los restos del complejo abandonado hace treinta años tendrán que desaparecer con el cambio de calificación del terreno en el que se levantó en 1978

El fin de unas ruinas emblemáticas: Alfajarín despeja el camino para el derribo del casino de Montesblancos

Miguel Ángel Gracia

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
David Chic

David Chic

Zaragoza

Las emblemáticas ruinas del casino de Montesblancos, en los montes de Alfajarín, tendrán que ser demolidas. Al menos ese es el camino que deja despejado el ayuntamiento en el que se levanta la mítica infraestructura que se convirtió en una referencia de la noche aragonesa en los años ochenta y noventa del siglo pasado. Con la modificación del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) en la que está trabajando el consistorio los terrenos pasarán a ser considerados como suelo no urbanizable especial, lo que descarta a priori cualquier reutilización de unas infraestructuras que pasaron a manos del Gobierno de Aragón en 1996, hace ahora 30 años.

El alcalde de Alfajarín, Jesús Boned, explica que desde el municipio quieren aprobar este cambio de ordenación antes de fin de año y dar por cerrada una etapa significativa en la historia de la localidad, cuando el cartel que anunciaba el casino brillaba sobre la estepa en un recodo de la N-II. «Existe un sentimiento de pena y nostalgia entre los vecinos al ver el abandono y el deterioro actual de unas instalaciones que formaron parte de sus vidas», considera.

El fin de unas ruinas emblemáticas: Alfajarín despeja el camino para el derribo del casino de Montesblancos

El fin de unas ruinas emblemáticas: Alfajarín despeja el camino para el derribo del casino de Montesblancos / Miguel Ángel Gracia

Desde la consejería de Hacienda confirman que el cambio en la calificación del suelo conllevará retomar un plan de demolición de todos los edificios del viejo casino, actualmente en una zona de especial protección para las aves, aunque por el momento no se ha iniciado ningún expediente al respecto. «En su momento, el casino Montesblancos generó importantes ingresos para Alfajarín, impulsando el desarrollo del pueblo y permitiendo realizar numerosas mejoras e infraestructuras locales», expresa Boned.

El complejo de ocio llegó a manos del Gobierno de Aragón hace 25 años como consecuencia del embargo de los bienes de su anterior propietario. El dueño original del inmueble acumuló una deuda tributaria con la administración autonómica que ascendía a 973 millones de pesetas (el equivalente a unos 5,8 millones de euros) por el impago de impuestos. Al no abonarse dicha cantidad, el Ejecutivo autonómico se vio obligado a quedarse con los edificios y los terrenos aledaños como pago en especie, convirtiéndose en el único inmueble de su historia adquirido por esta vía legal.

Sin alternativas

En su estado actual es difícil calcular el valor que podría tener la construcción . En la última subasta pública realizada en 2014, se tasó en 1,3 millones de euros (apenas el 25% de la deuda original), pero nadie lo compró. Por otro lado, se calcula que el derribo de la estructura de hormigón puede tener un coste de unos 600.000 euros, un precio superior al valor del propio suelo sobre el que se asienta antes de su cambio de calificación urbanística.

Este camino despejado para la demolición deja un regusto agridulce en la localidad. «Se echa en falta que no se buscara un uso alternativo para el edificio, como hubiera sido una residencia, un centro gastronómico o una escuela», considera el alcalde. En opinión de los vecinos estos planes deberían haberse ejecutado con rapidez cuando las instalaciones todavía estaban en buen estado. De hecho, a pesar de los treinta años transcurridos, todavía es fácil adivinar la distribución de las habitaciones en la zona destinada al hotel, las salas de juego o las dependencias destinadas a los servicios del afamado casino que llegó a acoger actuaciones musicales de artistas de fama nacional.

En la actualidad los restos en los montes de Afajarín ya no tienen ninguna restricción de acceso y son muchos los curiosos que pasean por su interior en busca de estampas llamativas. Los grafitis, restos de fiestas y de hogueras se encuentran en todas las estancias en las que todavía se encuentran papeles, documentos folletos de sus años de actividad. Los muebles, enseres, puertas o restos de baños han sido saqueados o completamente destrozados.

El fin de unas ruinas emblemáticas: Alfajarín despeja el camino para el derribo del casino de Montesblancos

El fin de unas ruinas emblemáticas: Alfajarín despeja el camino para el derribo del casino de Montesblancos / Miguel Ángel Gracia

De forma paralela, a la hora de hablar del casino de Montesblancos es obligatorio hacer referencia a la crónica negra. El 21 de noviembre de 1997, el auditor judicial Javier López Aldea fue asesinado a puñaladas en el garaje de su domicilio en Zaragoza. La principal hipótesis de la investigación apuntó a un ajuste de cuentas, ya que la víctima ejercía como interventor del complejo de ocio y había denunciado penalmente que la quiebra de la entidad era fraudulenta. Días antes del crimen, la propia víctima había manifestado el temor de sufrir una agresión violenta debido a las tensiones y presiones derivadas de sus hallazgos en la auditoría del negocio.

Las pesquisas policiales llevaron a la detención del presidente del casino por las fuertes discrepancias económicas que mantenía con el fallecido, y poco tiempo después también se arrestó a un exguardia civil sospechoso de actuar como sicario. Sin embargo, debido a la insuficiencia de pruebas y a la imposibilidad de identificar plenamente al autor material a través de las grabaciones de seguridad, las imputaciones contra ambos fueron sobreseídas. El caso se archivó en 2001.

Por otro lado, desde el Gobierno de Aragón recuerdan que las ruinas tienen un uso residual, pero fundamental. Las últimas autorizaciones de acceso han sido tanto para la Unidad Militar de Emergencias (UME) como para el grupo de rescate vertical de los Bomberos de Zaragoza. Así, entre escombros y restos calcinados por el vandalismo se preparan para futuros rescates.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents