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Fernando Sanz, capitán de la UME en el incendio de Loporzano, en Huesca: "El terreno es muy escarpado"

La unidad aporta unos 40 efectivos además de seis autobombas y una cisterna nodriza

El subdelegado del Gobierno en Huesca, José Carlos Campo, junto a personal de la UME y de la Guardia Civil en el Puesto de Mando Avanzado instalado en Barluenga, desde donde se coordinan las tareas de extinción del incendio de Loporzano.

El subdelegado del Gobierno en Huesca, José Carlos Campo, junto a personal de la UME y de la Guardia Civil en el Puesto de Mando Avanzado instalado en Barluenga, desde donde se coordinan las tareas de extinción del incendio de Loporzano. / DELEGACIÓN DE GOBIERNO

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El Periódico de Aragón

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Zaragoza

La Unidad Militar de Emergencias (UME) participa desde esta pasada madrugada en el operativo de extinción del incendio de Loporzano tras solicitar el Gobierno de Aragón su activación ante el empeoramiento de la situación a causa de un cambio en la dirección del viento. La labor de la unidad adscrita al Ministerio de Defensa, que aporta unos 40 efectivos además de seis autobombas y una cisterna nodriza, ha contribuido a lograr que la situación sea más favorable, según ha destacado el capitán de la UME, Fernando Sanz, quien ha descrito las dificultades que entraña el terreno para desarrollar su trabajo. "Es complicado por la orografía del terreno, que es muy escarpado y los vehículos no pueden acceder, por lo que estamos llegando a pie", ha descrito.

Como ejemplo de la complejidad de la superficie sobre la que intervienen, el capitán de la UME ha dado cuenta de que la sección del Cuarto Batallón de Intervención BIEM4 "está trabajando en un risco que desde donde los efectivos han dejado los vehículos hasta donde están trabajando con su herramienta hay una diferencia de cota de 200 metros".

Según ha explicado, los militares han estado subiendo suben y bajan pertrechados con herramientas manuales como azadas, motosierras, rastrillos McLeod, mochilas extintoras y batefuegos.

Un sobreesfuerzo obligado, tal y como ha reconocido para poder atacar de lleno las llamas: "Se pueden imaginar el desgaste que supone para esos intervinientes que están subiendo y bajando material y están trabajando junto a los helicópteros, que les están apoyando con las descargas para bajar esa altura de las llamas y con la herramienta manual podamos hacer ese trabajo efectivo y que sea productivo".

Sanz ha apelado a la prudencia tras mejorar la situación en las últimas horas ante la perspectiva de que el calor y el viento puedan traer problemas: "Hay que ser cautos, que aún nos quedan las horas más calurosas del día y ahí es cuando podemos tener problemas", ha advertido.

Sobre la influencia del viento, el capitán de la UME ha explicado que "nos puede mover el incendio hacia un lado u otro, abrir los flancos", circunstancias que ha asegurado contempla el operativo y ante las que "el director de la extinción -Nacho Garcés- está posicionando los recursos que él tiene para adelantarse a esas variaciones que pueda haber".

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