Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

BIODIVERSIDAD

La lince Waka muere atropellada por un tren: el programa de reintroducción en Aragón sufre su primer revés

El Gobierno de Aragón investiga las causas de la muerte del felino, hallado en el entorno de Puerto Venecia tras recibir el posible golpe de un tren tras su reciente liberación

Waka es uno ejemplar liberado durante la segunda suelta en Torrecilla de Valmadrid.

PABLO IBÁÑEZ

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
David Chic

David Chic

Zaragoza

El programa de reintroducción en Aragón sufre su primer revés. La lince Waka ha sido encontrada muerta este fin de semana tras ser arrollada por un tren. El servicio de Biodiversidad del Gobierno de Aragón ya está analizando las causas de este suceso. Por el momento, la necropsia practicada en el centro de recuperación de La Alfranca confirma que la muerte se produjo por un fuerte golpe en la cabeza.

El cadáver del animal fue localizado en las inmediaciones de las vías del tren a su paso por el entorno de Puerto Venecia, en Zaragoza. La localización fue posible gracias a la señal del emisor GPS que el ejemplar llevaba incorporado en el collar de seguimiento y que indicó la muerte del animal.

Los dos primeros ejemplares reintroducidos, Windtail y Winx, llegaron a Aragón el 17 de marzo procedentes de los centros de cría de Silves (Portugal) y El Acebuche (Doñana), y desde su liberación han explorado una zona de hasta 15 kilómetros de radio alrededor del cercado, llegando a los términos municipales de Cuarte, Cadrete, María de Huerva, Valmadrid, Jaulín, Mediana y Zaragoza. En todo caso, siguen mostrando preferencia por las áreas cercanas al punto de suelta.

La segunda pareja, Worbi y Waka, llegó el 29 de abril y el pasado 27 de mayo se abrieron las puertas del cercado para que comenzaran su vida en libertad, que también ha sido muy intensa. Ese último felino es el que ha aparecido muerto por el atropello con un fuerte golpe en la cabeza que provocó la rotura del cuello del animal, compatible con la acción de un tren, ya sea por impacto directo o como consecuencia de la onda de presión del aire desplazada por el convoy.

La atropellada Waka, era hembra nacida en el centro de cría en cautividad de El Acebuche, en Doñana, llegó junto al macho Worbi, procedente de Zarza de Granadilla (Cáceres).

El Gobierno de Aragón ha explicado que los atropellos en infraestructuras lineales de transporte constituyen una de las principales causas de mortalidad no natural del lince ibérico, especialmente durante sus desplazamientos de dispersión. En el caso de las líneas ferroviarias, la elevada velocidad de los convoyes y la configuración de algunos vallados perimetrales pueden convertir estas infraestructuras en barreras de especial riesgo para la especie. En todo caso, para evitar este tipo de accidentes se han puesto señales en las carreteras y se habían adaptado balsas de riego.

La noticia de la desaparición de este ejemplar llega en un momento en el departamento de Medio Ambiente y Turismo tiene prevista la llegada este mismo jueves de otros dos ejemplares a la finca de Torrecilla de Valmadrid. Con estos se completa el cupo inicial del programa de reintroducción, apostando la reproducción propia de las parejas.

Según los últimos datos del censo publicado por el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico en mayo de 2025, el lince ibérico ha pasado de estar al borde de la extinción —con menos de 100 ejemplares a principios de los años 2000— a superar los 2.400 individuos distribuidos en 17 núcleos con hembras asentadas en España y Portugal. Este avance ha permitido mejorar su situación, escalando en las categorías de amenaza desde “en peligro crítico de extinción” hasta "vulnerable", según la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN). 

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents