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'El territorio, motor de Aragón'. Tercera mesa

Comprometidos con la industrialización y el crecimiento

Ejea, Calatayud, Pedrola, Borja y La Almunia apuestan por crear un tejido empresarial fuerte y sostenible desde el medio rural

De izquierda a derecha: la periodista de EL PERIÓDICO DE ARAGÓN, Laura Carnicer; a continuación, los alcaldes y alcaldesas: Teresa Ladrero, José Manuel Aranda, Manuela Berges, Eduardo Arilla y Ángel Noé Latorre.

De izquierda a derecha: la periodista de EL PERIÓDICO DE ARAGÓN, Laura Carnicer; a continuación, los alcaldes y alcaldesas: Teresa Ladrero, José Manuel Aranda, Manuela Berges, Eduardo Arilla y Ángel Noé Latorre. / Miguel Ángel Gracia

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Zaragoza

Los alcaldes y alcaldesas de grandes núcleos poblacionales e industriales de la provincia de Zaragoza, dialogaron sobre su función como motor de empleo e inversión en el foro organizado por EL PERIÓDICO DE ARAGÓN El territorio, motor de Aragón. Teresa Ladrero y Manuela Berges, alcaldesas de Ejea de los Caballeros y Pedrola, respectivamente, y los alcaldes de Borja, Eduardo Arilla; de La Almunia de Doña Godina, Noé Latorre; y de Calatayud, José Manuel Aranda, expusieron a sus principales fortalezas y preocupaciones a la hora de atraer empresas que se implanten en sus localidades.

Desde las cinco alcaldías coincidieron en destacar la necesidad de acompasar las actuaciones de las distintas administraciones, desde el Gobierno de España hasta la diputación, sin dejar de lado al Gobierno de Aragón, que lesgisla sobre competencias fundamentales para los municipios. Solicitaron menos burocratización e incentivos para las empresas que eligen el medio rural para instalarse, especialmente en los núcleos más alejados de Zaragoza.

Para este objetivo, los regidores municipales reivindicaron comunicaciones adecuadas y soluciones para unos servicios sociales, educativos y sanitarios tensionados, así como acabar con la ausencia del parque de vivienda pública.Generar empleo y fijar población en el medio rural son elementos fundamentales para estos municipios que quieren crecer más allá de los beneficios que pueda proporcionar orbitar en el entorno de Zaragoza.

Según Teresa Ladrero, pueblos alejados de la zona periurbana zaragozana, como es el caso de Ejea de los Caballeros, tienen que trabajar por escapar del «efecto dominó de la ciudad de Zaragoza» y evitar ese arrastre de la «macrocefalia» característica de la provincia, para ser ellos quienes generen ese movimiento de arrastre de la inversión y del crecimiento en sus entornos. Ser las cabezas tractoras que muevan los remolques de la industrialización del territorio.

"Los ayuntamientos son la primera puerta de acceso y hay que dimensionar los servicios públicos"

Teresa Ladrero

— Alcaldesa de Ejea de los Caballeros

Sin embargo, otras ciudades como Calatayud, viven la proximidad al área metropolitana a modo de ventaja. En palabras de José Manuel Aranda, el municipoi se enriquece de esa posición de nexo entre el corredor del Henares en Madrid y Zaragoza.

Por su parte, La Almunia de Doña Godina, según explicó Noé Latorre, experimenta una situación compleja en la que «Zaragoza es un agujero negro», lo que les proporciona los beneficios de la proximidad, a los que ha contribuido una mejora de los transportes públicos, pero también sufren los perjuicios de ver absorta su actividad  empresarial e industrial por la fuerza de la capitalidad.

Además de esta lucha continua por salir del arrastre económico y laboral de Zaragoza, estos municipios viven con la necesidad de afrontar las problemáticas derivadas del crecimiento al que se exponen.

El uso del suelo en sus términos municipales, la creación de un parque de vivienda pública suficiente, evitar que los servicios municipales asistenciales colapsen con los flujos de mano de obra que se prevé fijar en sus localidades son algunas de las cuestiones que tienen sobre la mesa y para ello reclaman una mayor fluidez y acompasamiento entre las diversas administraciones.

Territorio de oportunidades

Aunque dentro del ámbito rural el sector primario y agroalimentario son todavía protagonistas en la actividad económica aragonesa, poco a poco se buscan oportunidades en la industria y la logística. En este sentido, la alcaldesa de Pedrola, Manuela Berges, cuya población está inmersa en la implantación de la gigafactoría de baterías CATL y la de filiales de suministros para la misma, quiso dejar claro que «los alcaldes no elegimos a las empresas, son las empresas las que eligen el territorio».

Desde Pedrola, Berges defendió que hay que atraer más allá de la industria del automóvil y se posicionó a favor de una economía circular, que revierta en mejoras para el pueblo y que genere la creación de empresas subsidarias a los grandes proyectos asociados a Stellantis. «Es importante apoyar a otro tipo de industrias que vengan a enriquecer los polígonos y que nos permitan subsistir más allá de lo que es el automóvil», afirmó.

Al albor de esto, manifestó que es importante tener una red de servicios educativos, sociales y sanitarios que ayude a la llegada deestas nuevas industrias. Achacó una «gran desconexión entre el Gobierno de Aragón y los municipios» y persistió en la importante colaboración entre administraciones: «Muchas veces los alcaldes nos encontramos con los proyectos directamente en el boletín sin que nadie nos haya venido a preguntar si está bien para la población o qué piensan nuestros habitantes», dijo.

Por su parte, Ladrero comentó que históricamente Ejea ha vivido del sertor primario y porcino, pero que cuentan con un polígono industrial, el de Valdeferrín, que les permite acoger distintas iniciativas tanto de estos sectores como del industrial y del terciario. «Tenemos que hacer mucho más esfuerzo que otros municipio próximos a Zaragoza», determinó.

Calatayud, por otro lado, está centrado en el desarrollo de sectores como la automoción, el reciclaje o lo relativa al sector de la defensa. Además, su posición de enlace entre las «zonas prósperas» de Zaragoza y Madrid, junto con unas comunicaciones por carretera y ferrocarril privilegiadas, le dan una ventaja estratégica frente a otros términos municipales de la provincia.

Igualmente, su alcalde, José María Aranda, dio respuesta ante uno de los sectores más en auge en Aragón: los centros de datos. El primer edil bilbilitano indicó que «no nos falta de nada en ese sentido» y que están «deseosos de que nuestra ciudad también acoja empresas tecnológicas», a las que ofreció agua y energía suficiente gracias a la subestación fotovoltaica de Terrer, beneficiada en el último concurso del Miteco con 101 megavatios, «que ya han despertado el interés de diversas operadoras para asentarse aquí».

Por su parte, en Borja, Eduardo Arilla destacó la pujanza del sector automovilístico en el municipio. La empresa Duoli ha instalado en las antiguas naves de Fagor de esta localidad su fábrica para producir el chasis de vehículo eléctrico que, porteriormente, se ensamblará en Figueruelas por parte de Leapmotor. Aunque no olvida que «venimos del sector agroalimentario» vinculado al vino y el aceite, la expectativa de crecimiento para Borja es grande en función del desarrollo industrial del automóvil. En esta misma línea, la empresa KDK, multinacional coreana, también trabaja desde la localidad y ha ganado ya cuatro licitaciones para suministrar al Cupra, según detalló Arilla.

Además, la capita de la Comarca del Campo de Borja tiene la presencia de la empresa italiana Mondo, líder mundial en la producción de césped artificial e instalaciones deportivas. Durante la sesión, Arilla anunció «un proyecto de esta empresa que se presentará en septiembre», del que no quiso desvelar más, pero sí señaló que se ha fraguado gracias a la colaboración y fondos del Ministerio de Industria.

Asimismo, el responsable del ayuntamiento borjano hizo hincapié en el papel de aliados que juegan las instituciones como la Diputación de Zaragoza y los entes ministeriales. Abogó por fomentar la comunicación fluida y coordinada entre los órganos de Gobierno, que facilite la labor municipal. «Las convocatorias de la diputación y del ministerio son imprescindibles para que las empresas sepan que se puedan instalar aquí», indicó.

Por su parte, Noé Latorre, alcalde de La Almunia de Doña Godina, señaló que la actividad económica principal del municipio sigue siendo la frutícola y, pese a no contar con ningún proyecto relevante, sostuvo que «gracias a Dios las empresas que están, están creciendo a muy buen ritmo y seguimos manteniendo la industria alimentaria». Latorre indicó que no tiene «la varita mágica» para atraer a las empresas, pero sin duda apuesta por su llegada y «vamos a dar facilidades».Esas facilidades pasan por tener disponibilidad de suelo industrial en sus términos y polígonos. Cuando se lanzó a los representates de los gobiernos locales esta cuestión, Latorre contestó con un rotundo «sí, tenemos suelo».

En Borja cuentan solo con unos 14.000 metros cuadrados para ampliar el polígono de Barbalanca, según palabras de Arilla. En este aspecto también recordó que se han cerrado tres acuerdos de venta de parcelas con Mondo, Lieder Automotive y KDK para su ampliación. «El polígono de Borja es un ejemplo de éxito, no de esta corporación, lo es desde los años 90», afirmación que le llevó a solicitar la ayuda del Gobierno de Aragón para dar viabilidad a la expansión de esta zona.

La situación de Pedrola es compleja en esta cuestión. Manuela Berges aclaró que hay 180.000 metros cuadrados disponibles para la ampliación del polígono Pradrillo 3, los últimos con los que contaría el ayuntamiento, pero que están bloqueados «a la espera de formalizar la llegada de una industria, y hasta aquí puedo decir». La edil reflexionó sobre la figura del PIGA (Plan de Interés General de Aragón) como fórmula para ayudar a tener espacio en caso de contingencia.

Calatayud, en cuanto a la reserva de suelo industrial, tiene un presente más favorable: acumula 600.000 metros cuadrados para la creación de un polígono conjunto con Paracuellos del Jiloca, otros 600.000 metros cuadrados disponibles a urbanizar junto a la autovía y unas tres hectáreas para un micropolígono.

En Ejea de los Caballeros, la cifra de espacio dispuesto es de cerca de 1.200.000 metros cuadrados. Sin embargo, Teresa Ladrero se preguntaba: «¿Qué hacemos si tenemos suelo industrial y no vienen empresas? Ese es el mayor reto que tenemos». Además de ofrecer suelo para uso industrial, Ladrero señaló la necesidad de «un plan autonómico de solidaridad territorial desde el punto de vista económico» para evitar que las empresas siempre se asienten en los mismos sitios y se genere «cada vez más desequilibrio».

Recordó la alcaldesa que actualmente «hay una ley de dinamización del medio rural, que se aprobó por unanimidad, que está sin desarrollar y que permite bajar los impuestos a aquellas empresas que se ubiquen en el medio rural», así como beneficios en la transmisión de bienes inmuebles y bonificaciones para quienes se asienten en la población.«Si no hay un plan ordenado de solidaridad territorial el futuro del medio rural está en riesgo y esto hay que tenerlo en cuenta y elevarlo a administraciones superiores», afirmó Ladrero.

Teresa Ladrero, alcaldesa de Ejea de los Caballeros

Teresa Ladrero, alcaldesa de Ejea de los Caballeros / Miguel Ángel Gracia

"¿Qué hacemos si tenemos suelo y no vienen empresas? Ese es el mayor reto que tenemos. Necesitamos un plan autonómico de solidaridad territorial"

Teresa Ladrero

— Alcaldesa de Ejea de los Caballeros

El problema de la vivienda

Otra de las cuestiones controvertidas corresponde a las soluciones habitacionales que cada municipio puede ofrecer. La vivienda asequible para quienes llegan a trabajar es un reto para la gestión de los ayuntamientos.

El medio rural aragones no es ajeno a los problemas de la vivienda, con una baja oferta y un incremento de los precios inalcanzable para muchas familias. Esta situación subyace también a la hora de ofrecerse como opción para las empresas y los profesionales que trabajan en ellas.

En Ejea de los Caballeros «el precio de la vivienda sube y la oferta no cubre en absoluto la mínima parte de la demanda», determinó Ladrero quien es partidaria de la intervención del mercado mediante la declaración de zonas tensionadas y el tope de precios, porque «los ayuntamientos hacemos lo que podemos, pero es imposible que esto funcione del todo porque no tenemos competencias y tampoco financiaciación para desarrollarlo». Desde su punto de vista: «Si somos capaces de entendernos en este asunto troncal, daremos un ejemplo inmenso a la sociedad».

La burbuja de la construcción de comienzos del siglo XXI arrastró durante mucho tiempo al mercado inmobiliario con «venta a precios de saldo», pero «ahora hemos pasado al extremo contrario», analizó Aranda para el caso de Calatayud.

"Calatayud ofrece prestaciones sanitarias y escolares adecuadas, además de una oferta cultural"

José Manuel Aranda

— Alcalde de Calatayud

Según, José Manuel Aranda, «los planes de vivienda son tremendamente lentos, aun no hemos terminado el plan 2018-21»; estos procesos tan parsimoniosos abocan a dificultades para que las promotoras quieran levantar vivienda nueva en estos núcleos. El ayuntamiento bilbilitano apuesta por la rehabilitación de edificios, lo que entronca con el hecho de preservar el casco histórico de la ciudad, ya que «posiblemente tenemos el casco más amplio de todo Aragón». Con la inversión de fondos europeos, están habilitando viviendas rehabilitadas, se han ofrecido viviendas al Gobierno de Aragón y como ayuntamiento «hemos adquirido 105 inmuebles para promoverlos en el momento que salga un nuevo plan de vivienda».

Igualmente, Aranda destacó que «hay problemas de adquisición de vivienda, pero la ciudad en estos momentos tiene unas 400 transacciones inmobiliarias anuales, lo cual nos sitúa en el segundo o tercer municipio de Aragón con más operaciones de este tipo fuera de las capitales de provincia».

La casuística de Pedrola tiene la peculiaridad del asentamiento de los trabajadores de CATL, en colaboración con la planta de Stellantis y el municipio de Figueruelas. Aunque Manuela Berges subrayó que la llegada de los trabajadores de origen chino no le preocupa tanto como el hecho de carecer de viviendas para quienes trabajan en otras empresas.

«No hay vivienda», aseveró Berges. Pedrola no cuenta con promociones de vivienda nueva para la venta y la situación de los alquileres está desregularizada, al igual que ocurre en otras zonas.

De nuevo, dejó patente la mala coordinación con el Ejecutivo autonómico y comentó que Pedrola quedó fuera del Plan de Vivienda +3000: «El suelo que les estábamos poniendo encima de la mesa no estaba acorde con las necesidades del Gobierno de Aragón». Berges detalló que la superficie ofertada era ya de titularidad del Gobierno de Aragón, lo que facilitaba el proceso, pero el plan propuesto para localidades de más de 3.000 habitantes no se ha llevado a fin en ninguno de los pueblos que concursaban.

La corporación actual está, en este momento, trabajando en «la creación y la construcción de 21 viviendas unifamiliares, porque creemos en la forma de vivir de los municipios, del mundo rural», dijo Berges.

Respecto a la cuestión de la población flotante compuesta por los trabajadores de CATL, Berges recordó que han trabajado para ofrecer al Gobierno de Aragón distintas soluciones y «estoy muy expectante de cuál es la solución que se les va a dar a la llegada de esos 1.000 trabajadores». Comentó que es posible que se quiera alojar a la mano de obra en la propia planta, pero «habría mucho que decir por parte de los ayuntamientos y de los sindicatos».

Eduardo Arilla, reseñó que la competencia en vivienda es autonómica y que desde el Gobierno de Aragón deben transmitir la inyección de fondos estatales a todo el territorio. «Echo en falta eso en nuestra localidad», afinó.

También destacó que Borja ha tenido un aumento de población de más de 1.500 personas en los últimos 35 años y que cuentan con un parque de viviendas adecuado que se va agotando. Es complicado sacar adelante nuevas construcciones desde las posibilidades de acción municipales. «Hay que incentivar que las promotoras vengan al medio rural», destacó Arilla quien aseguró que el aumento de construcción de viviendas en Zaragoza perjudica a la creación de casas en los pueblos, porque las constructoras tienen más facilidades y rentabilidad en la capital y se abstienen de trabajar fuera de ese epicentro. «Algún incentivo tiene que haber», objetó.

Como ayuntamiento, lo que pueden gestionar es «abrir suelo y abrir posibilidades de desarrollar la urbanización de suelo, pero la competencia es autonómica». Además, Arilla dejó constancia de que «Borja no aparece en los planes de vivienda autonómicos» y todos los expertos, según su opinión, coinciden que todo pasa por ese plan autonómico.

Eduardo Arilla, alcalde de Borja.

Eduardo Arilla, alcalde de Borja. / Miguel Ángel Gracia

"El empleo es la mejor manera de integrar a todo el mundo. Estamos orgullosos de ser receptores y estamos creciendo relativamente bien"

Eduardo Arilla

— Alcalde de Borja

En la misma línea, Latorre indicó que la vivienda «se necesita ahora» y en La Almunia «no tenemos prácticamente nada de vivienda ni de alquiler ni en venta». «Prácticamente el 100% del suelo urbanizable que hay alrededor de La Almunia ya está en manos privadas y no quieren urbanizar, pues entonces no hay suelo», afirmó.

Por ello, puso sobre la mesa que el de la vivienda es un «problema muy serio» y, desde su punto de vista, «moriremos de éxito si seguimos siendo tan anquilosados y con tanta burocracia», que impide a los ayuntamientos sacar adelante proyectos habitacionales, ya que modificar los planes urbanísticos o PGOU es un procedimiento lento; a su vez, esta lentitud se acrecenta según se escalan niveles en la administración, argumentó Latorre quien exhortó al entendimiento entre instituciones: «Si todos se ponen de acuerdo a lo mejor tendremos suelo», expresó.

Además, ahondó en la cuestión del precio del suelo urbano: «Estamos hablando de que un metro cuadrado de suelo está valiendo 800 euros. Si el suelo sigue siendo carísimo no te lo va a construir nadie». Puso el ejemplo de las promociones públicas que llevan varias convocatorias quedando su licitación desierta, dado que «no son rentables y eso no podemos modificarlo desde el municipio; eso se cambia a nivel estatal».

Ángel Noé Latorre, alcalde de La Almunia de Doña Godina.

Ángel Noé Latorre, alcalde de La Almunia de Doña Godina. / Miguel Ángel Gracia

"El de la vivienda es un problema muy serio y moriremos de éxito si seguimos siendo tan anquilosados y con tanta burocracia. Se necesita ahora"

Ángel Noé Latorre

— Alcalde de La Almunia de Doña Godina

Objetivo: fijar población y servicios

Por último, el coloquio se encaminó a abarcar la cuestión de la migración, nacional y extranjera, la mano de obra cualificada y su formación, así como la fijación de la población en el censo de estos municipios. ¿Cómo se gestiona desde los municipios el asentamiento de los nuevos vecinos?¿qué tipo de flujos migratorios están dándose en la provincia? ¿hay mano de obra con la formación que exigen las empresas?

La alcaldesa de Ejea de los Caballeros recalcó que «todo tiene que ir muy acompasado», puesto que los ayuntamientos son la primera puerta de acceso de los flujos migratorios a los servicios públicos y «por tanto, tenemos que dimensionar lo público». En la localidad cincovillesa cuentan con una planificación para facilitar la integración, que va desde cursos de castellano hasta facilitar el acceso a la vivienda, y eso hace que «la gente que viene se suele quedar». Pero también cuentan, según relató Ladrero, con una gran cantidad de personas que se desplaza a diario desde Zaragoza y a las que hay que dar servicios.

En cuanto a la formación, desde el municipio de Ejea se trabaja con el objetivo sempiterno de acomodar los ciclos formativos de su oferta educativa a la demanda de mano de obra: «Nos coordinamos con los centros educativos y la asociación de empresarios para conocer los perfiles profesionales más necesarios del sector empresarial».

Desde Calatayud, celebró Aranda que la localidad haya recuperado población en los últimos años y vuelva a situarse por encima de los 20.000 habitantes, según el último censo del Instituto Nacional de Estadística.

Además, las buenas comunicaciones desde la Comunidad de Calatayud facilitan los desplazamientos diarios desde Zaragoza o Madrid, en ambos sentidos, aunque la situación actual del ferrocarril de alta velocidad ha afectado al número de desplazamientos que tenía una gran demanda.

Calatayud cuenta con un decalage de 1.100 habitantes entre padrón y censo y esto es algo en lo que está trabajando el consistorio para aplicar «factores correctores».De igual forma, destacó Aranda, «la ciudad ofrece prestaciones sanitarias      adecuadas, prestaciones escolares adecuadas y cuestiones absolutamente diferenciales en el ámbito de la cultura», lo que ayuda a fijar a la población.

Sin embargo, José Manuel Aranda mostró su preocupación por el aumento de peticiones de prestaciones similares al Ingreso Mínimo Vital, que tal y cómo está planteado por parte del Gobierno central, en su opinión, entorpecen la incorporación al mercado laboral: «El desempleo es algo estructural porque hay personas en el ámbito de ayuda a domicilio, dependencia y determinadas circunstancias que en estos momentos renuncian a un puesto de trabajo por esa seguridad que les da ese Ingreso Mínimo VItal», afirmó. Estimó que el subsidio, si bien tiene que ser «ágil y eficaz», pero «encorseta a las personas» y les impide incorporarse al mercado.

De cara al futuro, subrayó que Calatayud está recibiendo las inversiones del Gobierno de Aragón para aumentar su oferta educativa. Sigue postulándose como un centro de estudios universitarios, con una propuesta vigente de universidad privada, para dar formación a personas cualificadas en el entorno empresarial que se espera desarrollar.

José Manuel Aranda, alcalde de Calatayud.

José Manuel Aranda, alcalde de Calatayud. / Miguel Ángel Gracia

"Estamos deseosos de que nuestra ciudad también acoja empresas tecnológicas, no nos falta de nada en ese sentido, ni agua, ni energía"

José Manuel Aranda

— Alcalde de Calatayud

En la localidad de Pedrola la cuestión pasa por la tensión de los servicios públicos: «En el padrón de habitantes estamos 3.800 personas, pero si se tienen en cuenta las tarjetas sanitarias, que te dan un dato más certero de cómo fluctúa, hay una población de 4.300», concretó Berges. También ejemplificó esta sobrecarga con el caso de la llegada de 30 nuevos alumnos en un mismo mes al colegio del municipio.

"En el padrón estamos 3.800 personas, pero hay 4.300 tarjetas sanitarias. Está todo tensionado"

Manuela Berges

— Alcaldesa de Pedrola

Cada vez ven cómo «a llegada de trabajadores de fuera con sus familias es muy numerosa», dijo Berges, situación difícil de asimilar por un pueblo de sus dimensiones. Mientras,   el desembarco del grueso de personas vinculadas a CATL todavía no se ha producido y cifró en unas 3.000 personas las que redundarán en población estable derivadas de esta implatación, a las que se sumarán las que se empleen en las empresas proveedoras de la gigafatoría. «Va a ser un verdadero porblema para el que tenemos que sentarnos ya porque llegamos tarde», precisó.

Respecto a la formación, Berges comentó quepese a estar en diálogo contínuo con el instituto de la localidad, «falta mano de obra» para las nuevas empresas que se van a instalar.

Manuela Berges, alcaldesa de Pedrola.

Manuela Berges, alcaldesa de Pedrola. / Miguel Ángel Gracia

"Los alcaldes no somos los que elegimos a las empresas, son las empresas las que eligen el territorio; podemos facilitarles, o no, el trabajo de instalarse"

Manuela Berges

— Alcaldesa de Pedrola

En el Ayuntamiento de Borja consideran, según Eduardo Arilla, que los flujos migratorios «están llegando por ahora a encontrar un mejor trabajo, dejando atrás un paso por la agricultura, siendo peones de la fruta, y llegan matrimonios que tienen empleo en la automoción y se integran muy rápidamente». No en vano, Arilla señaló el empleo como «la mejor manera de integrar a todo el mundo».

La mano de obra que requiere Borja es cualificada y desde su instituto se ofrecen ciclos formativos acorde a esto, como el módulo de energías renovables, único en la provincia y que «hoy por hoy, son chicos que terminan e inmediatamente entran en el mercado laboral», apostilló Arilla. Este «buen momento» de la Formación Profesional en Borja deriva, según argumentó su alcalde, de la gestión que hizo el Ministerio de Educación de Pilar Alegría para mejorar este tipo de estudios.

Señaló que faltan puestos de ingeniería, pero que no supone un problema en tanto que se pueden exportar de otras localidades. Lo que también implica la conversión de la localidad endinamizadora de la zona; «Borja es un pulmón que ayuda a todos los municipios, pero ninguno es más que otro y todos hemostrabajado para que esto se lograra».

«Somos receptores», afirmó Arilla, y destacó la llegada de empleados de la zona de Navarra y la Ribera Alta del Ebro a las nuevas industrias. «Hemos crecido considerablemente bien en estos último años», aseveró antes de plantear la disyuntiva en la que se encuentra ahora: «Hay personas que consideran que ser menos garantiza una tranquilidad; nosotros somos de los que decimos que el que no coge el tren, se queda atrás mientras otros van para adelante».

"Borja es un pulmón que ayuda a todos los municipios, pero ninguno es más que otro en la comarca"

Eduardo Arilla

— Alcalde de Borja

Para Noé Latorre, La Almunia de Doña Godina adolece de la temporalidad: «Desde final de mayo y hasta que acabe este mes tenemos unas 2.000 personas trabajando en la zona, con lo que eso supone, especialmente se pone tensión en el centro de salud».

Latorre expuso que «el resto del año tenemos una buena convivencia», pese a los problemas asistenciales que conlleva la estacionalidad y que también arrastra a los centros educativos, en los que el pasado año llegaron a contar con escolares de 54 nacionalidades diferentes a los que integrar.

«Seguimos creciendo en población, porque se sigue quedando gente», y al establecimiento de nuevos habitantes ayuda el nuevo sistema de transporte público, más allá de la Comarca Central, así como el desarrollo de la Escuela de Ingeniería que ofrece una mano de obra cualificada y una alta empleabilidad.

"Desde finales de mayo hasta julio tenemos más de 2.000 personas trabajando a las que hay que dar atención"

Ángel Noé Latorre

— Alcalde de La Almunia de Doña Godina

Así, estos municipios se postulan para liderar la industrialización y modernización económica del medio rural, pero constataron que precisan de una comunicación constante con el resto de administraciones para hacer efectivo, sostenible y eficiente este crecimiento empresarial.

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