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Una familia cruza los Pirineos para ayudar a reconstruir una escuela en Nepal: "Queremos poner en valor lo privilegiados que somos"

La familia Arraiz-Monfort ha iniciado una travesía de 800 kilómetros para recaudar fondos y concienciar sobre las diferentes realidades que se viven

Noel Arraiz, Águeda Monfort y sus hijas Asia y Vera durante la Transpirenaica

Noel Arraiz, Águeda Monfort y sus hijas Asia y Vera durante la Transpirenaica / Noel Arraiz Garcia

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Zaragoza

Unir el Cantábrico con el Mediterráneo a pie es el reto que se han propuesto la familia Arraiz-Monfort con el fin de recaudar fondos por una causa solidaria. Noel Arraiz, Águeda Monfort y sus hijas, Asia de 13 años y Vera de 9, recorrerán a lo largo de este verano los casi 800 kilómetros, con 40.000 metros de desnivel acumulado en la travesía, con el objetivo de conseguir fondos que irán destinados a reconstruir una escuela en Nepal. Bajo el lema Cada paso cuenta, la familia comenzará su viaje desde Hondarribia hasta Cap de Creus recaudando fondos para la oenegé SOS Himalaya - Fundación Iñaki Ochoa de Olza para la escuela de Seduwa, la cual se encuentra en el valle de Makalu (Nepal) y sufrió daños a causa de un corrimiento de tierras la pasada primavera.

Los valencianos ya planeaban desde hace años realizar la Transpirenaica, pero la dejaron de lado tras tener a sus hijas, aunque se mantuvieron vinculados a la montaña y vieron la oportunidad perfecta de hacerla en familia cuando surgió el plan. "El proyecto de hacer la Transpieranaica viene de lejos, y cuando vimos que a nuestras hijas también les gustaba la montaña, sobre todo los Pirineos, de forma natural la retomamos y ha encajado todo perfectamente", cuenta a este diario Noel. Además, la familia no dudó en elegir el destino, ya que la pareja tiene una conexión más allá del montañismo con la cordillera: "Somos de Valencia pero tenemos un vínculo especial con el Pirineo. Yo desde pequeño pasaba mis veranos en la Val d'Aran, le tengo un cariño especial y siempre que podemos nos escapamos al Pirineo".

Con este proyecto no buscan solamente cruzar las montañas, si no que tratar de unir dos realidades muy distintas y así concienciar a sus hijas del privilegio que viven y a todos aquellos que los siguen en redes comenta Arraiz: "Queremos poner en valor lo privilegiados que somos y darle un valor educativo para nuestras hijas para que vean que su esfuerzo puede contribuir a algo importante". La familia muestra así la diferencia de la dura realidad de los niños y niñas que recorren las montañas en duras condiciones para llegar a la escuela con la de caminar por placer por los Pirineos en tus vacaciones.

Nepal tampoco ha sido elegido al azar, porque ya han viajado dos veces a las montañas nepalís y quieren ir presentándoles el paisaje a sus hijas para poder ir con ellas en el futuro: "Decidimos relacionar el proyecto con la ONG SOS Himalaya por nuestra relación con Nepal y con la de la ONG con la infancia y los niños, para apoyar a esos niños que caminan para ir a la escuela y que nuestras hijas tomen conciencia".

La familia durante su travesía por los Pirineos

La familia durante su travesía por los Pirineos / Noel Arraiz

Planificar un viaje con dos niñas en los meses de julio y agosto no es sencillo, por lo que la organización de este es la clave para su éxito y la familia Arraiz-Monfort lo tiene todo controlado. "Estamos pendientes de la meteorología evidentemente por la ola de calor, y afrontamos cada etapa analizando los tramos para ver la hora a la que tenemos que pasar o si tenemos que madrugar más o incluso acortar la etapa dependiendo de las circunstancias", asegura Noel. Además resalta entre risas que "las niñas tienen un potencial más que suficiente para hacerlo y que el problema lo tienen más los padres que lo sufren más", confirmando que a ellos se les está haciendo más duro por los dolores físicos que supone una prueba de este calibre.

El tema psicológico es la parte más compleja de hacer en un proyecto tan largo y exigente por primera vez con las niñas, para quienes puede resultar más pesado mentalmente: "Tenerlas animadas todo el rato es clave y estamos constantemente con eso ya que es fundamental en esta ruta porque al final es muy larga".

De cara al futuro todavía no tienen claro su siguiente plan, aunque tienen muy claro que van a seguir haciendo todo tipo de viajes y rutas ya sea con fines solidarios o por su pasión con las montañas. Pero, por ahora, van visualizando su camino poco a poco: "Ahora mismo pensamos semana a semana. No estamos pensando en lo que pasará, nuestro día a día es ir avanzando, para llegar nuestro objetivo que es acabar la Transpirenaica y llegar al Mediterráneo", cierra el valenciano.

El proyecto lo comparten día a día a través de sus redes sociales (@wildkis_es), donde comparten el día a día de la travesía en familia y la evolución de la campaña solidaria hasta llegar al final de esta ambiciosa y solidaria inicativa. Con esta iniciativa la familia Arraiz-Monfort ya puede tachar de su lista recorrer los Pirineos y aportar su granito de arena a un proyecto solidario.

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