INCENDIOS FORESTALES
La impotencia de luchar contra el fuego descontrolado en las Cinco Villas: “Esto es desolador, está todo quemado”
El fuego, que se originó en Orés, avanza descontrolado por barrancos de alto valor turístico y paisajístico, superando las 14.000 hectáreas afectadas

Pablo Ibáñez

Un pueblo “negro” rodeado de llamas. Un panorama “desolador”. Esa es la dura imagen de Uncastillo en la segunda jornada de intensa lucha contra las llamas. Sin casi cobertura y lejos del centro de mando del incendio, situado en Farasdués, los vecinos que de forma voluntaria permanecen en el pueblo desalojado para colaborar con el avituallamiento de los equipos de extinción. Una sensación que comparten con el resto de los municipos amenazado en la zona, con especial incidencia en Luesia, localidad que pasará la noche completamente cercada.
El incendio de las Cinco Villas lleva camino de convertirse en una de las grandes tragedias forestales de la comunidad. Con más de 14.000 hectáreas avanza el fuego avanza descontrolado por los barrancos de una zona natural de alto valor turístico y paisajístico en la que solo se salvan algunos chopos en los rebrigos que guardan más humedad. El consejero de Interior del Gobierno de Aragón, Roberto Bermúdez de Castro, ha admitido que la comunidad se enfrenta al “incendio más complejo que ha tenido en los últimos años”, por una combinación de factores como “cambios en el tiempo, el entorno del incendio y las tierras de cultivo”. El director técnico de extinción, Alfonso González, ha informado que los medios desplegados en Luesia, ya desalojada, trabajarán sin descanso las próximas horas para proteger el casco urbano del municipio y evitar afecciones en los domicilios, porque "prácticamente", ha observado, "está llegando el fuego allí".
“Dad la vuelta, esta zona no es segura”, ordenan los responsables de Protección Civil en la carretera que une Uncastillo con el núcleo amenazado a cinco tractoristas que buscan reforzar los cortafuegos. El fuego avanza con fuerza tras superar la cresta que les separa del río Arba a la zona en la que se encuentra el pozo de Pígalo. Las llamas han saltado en varias ocasiones la vía haciendo todavía más compleja la extinción. “Esto es una puta mierda, pero es lo que hay”, dice uno de ellos. “Nosotros no podemos hacer nada, no se puede hacer nada”, explica con impotencia el agricultor Javier Garín, tratando de coordinar los trabajos.
En imágenes | El incendio de las Cinco Villas asciende ya a 12.600 hectáreas y seis pueblos continúan evacuados / Pablo Ibáñez
La falta de cobertura complica las idas y venidas en una zona negra y arrasada que abarca más de 60 kilómetros de perímetro. Los agentes de Protección de la Naturaleza asumen el desgaste al que se enfrentan, sabiendo que sobre el terreno está desplegada la máxima potencia de ataque que permite el tener que hacer frente a este y el resto de los incendios que se han desatado en Aragón en una de las jornadas más trágicas que se recuerdan. “Los equipos llevan más de tres días trabajando sin descanso”, explica en medio de un crepitar de llamas que impresiona.
El director de extinción ha precisado que los mayores problemas y el grueso de los trabajos se concentran en la parte norte del incendio, pues en la zona sur y el flanco izquierdo la situación está más controlada, "sin llegar a estar del todo todavía apagado, desde luego, ni mucho menos". Ha reincidido así en que el mayor riesgo está actualmente en la parte norte y que todavía existe el peligro de que el incendio se extienda "mucho más" y convertirse así "en uno de los más grandes de Aragón de los últimos años".
Los voluntarios han llegado de toda la comarca, atendiendo a los focos que se avivan en todo el perímetro de Uncastillo. El viento y el calor sofocante no dan tregua. “Los medios aéreos son fundamentales, esto va a estar toda la tarde así”, indica uno de los coordinadores de voluntarios, Jesús Aznárez.
Los hidroaviones cargan en los embalses de de Yesa y San Bartolomé, los helicópteros pueden hacerlo en balsas más modestas como la de Anás. El incendio que se originó en Orés está provocando grandes daños en toda la comarca y todavía mantiene desalojados los núcleos de Orés, Asín, Luesia, Malpica de Arba, Uncastillo y Petilla de Aragón. Cinco carreteras impiden el acceso a la zona afectada.
Sobre las previsiones para las próximas horas, Bermúdez de Castro ha alertado de “un viento absolutamente loco en las próximas 24 horas” y que puede llegar a “provocar que en sectores donde el fuego está aparentemente más tranquilo, se puda activar”. El consejero de Interior ha recordado que están “preavisados” los municipios de Longás, Isuerre, Biel y Lobera de Onsella: “Deben estar alerta por si se decretase su confinamiento o desalojo”.
Jesús Vajillero, otro de los agricultores, destaca la gran preocupación que se vive en todos los caminos. “Ahora lo fundamental es el reparto de agua y que todo el mundo sea prudente”, dicen. Los avisos por los walkis advierten de las zonas en las que se avivan las llamas. Nadie está seguro todavía en el área que controlan los equipos del Infoar.
En total el operativo formado por unos 450 efectivos, más de 30 medios aéreos y más de 300 militares de la Unidad Militar de Emergencias (UME) se centran en consolidar el perímetro del incendio forestal y vigilar especialmente el flanco derecho. El Gobierno de Aragón ha pedido evitar este fin de semana los desplazamientos a las zonas próximas, salvo por causas estrictamente necesarias. "Menos tráfico y movimiento en la zona facilita el trabajo de los servicios de emergencia y mejora la seguridad", han dicho.
El incendio encara una nueva jornada muy complicada fuera de la capacidad de extinción centrando los trabajos en mantener las llamas fuera de los pueblos, algo que se ha logrado parcialmente. De hecho, el recorrido entre municipios permite observar un amplio reguero de construcciones, granjas y pajares destruidos por el efecto del fuego. “Esto o lo para Yesa o el mar”, lamentan con humor agridulce en la terraza del bar El Tarro, punto neurálgico de la coordinación de voluntarios, en la desierta plaza de Uncastillo.
La Diputación de Zaragoza (DPZ) ha anunciado a su que pedirá la declaración de zona catastrófica y que asumirá el 100 % de los daños en bienes e infraestructuras municipales como ya hizo, ha recordado, tras los grandes incendios de 2022 en Ateca y en el Moncayo. Así, han trasladado que se hará cargo así de los daños en calles, parques, piscinas, máquinas, vehículos o cualquier bien o infraestructura propiedad de los ayuntamientos afectados.
La virulencia de las llamas ha provocado una gran preocupación en todas las instituciones. Así, el rey Felipe VI ha llamado este viernes al presidente de Aragón, Jorge Azcón, para interesarse por la evolución del incendio y mandar ánimos a todo el operativo de extinción. Los trabajos serán largos.
Suscríbete para seguir leyendo
- El refugio de Salva Reina y Kira Miró en Aragón: un precioso municipio con una fiesta popular única en toda España
- Una de las carreteras más utilizadas de Zaragoza capital se cortará al tráfico durante 11 horas cada día a partir de este domingo
- Las familias de un colegio de Zaragoza se ponen manos a la obra para arreglar los desperfectos del centro: 'Lo hacemos por nuestros hijos
- La Aemet activa la alerta naranja por tormentas en Aragón: cuándo lloverá con más fuerza y qué pasará el fin de semana
- Zaragoza no se libra del ERE del 'Primark holandés': Zeeman cerrará su tienda en un popular barrio
- La gasolinera más barata de Zaragoza: llenar el depósito puede costar hasta 20 euros menos
- Amazon se lanza a contratar 150 trabajadores para su nuevo macrocentro logístico en Zaragoza: estos son los salarios y los turnos previstos
- Los mejores lugares de Aragón para ver el eclipse solar el 12 de agosto: encuentra la mejor localidad en este buscador
