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David Ferrer, alcalde del pueblo turolense desalojado por el incendio de Ejulve: "El problema es el aire, esperemos que se comporte"

El regidor de Molinos reconoce que probablemente tengan que pasar una noche más en Alcorisa, donde más de un centenar de personas han pernoctado entre el polideportivo y el albergue municipal

Vista del incendio declarado en Ejulve (Teruel), este martes.

Vista del incendio declarado en Ejulve (Teruel), este martes. / INFOAR

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Alberto Arilla

Alberto Arilla

Zaragoza

Las llamas siguen asolando Aragón. Una vez estabilizado el incendio de Orés, uno de los más importantes de los registrados en todo el país en este verano y con más de 15.000 hectáreas calcinadas, y con el de Plan todavía activo en Huesca, en la tarde de este pasado lunes se declaró un nuevo foco, esta vez en el término de Ejulve (Teruel). Primero, fueron algunas masías las desalojadas. Después, todo un municipio, Molinos.

"El problema es el aire, que cambia mucho, pero esperemos que se comporte", afirma a este diario David Ferrer, regidor del municipio del Maestrazgo turolense, que cifra en unas 250 personas las desplazadas ayer por la noche, contando ahí tanto a los habituales como a la población flotante que veranea en el pueblo. Vecinos que han sido realojados en su mayoría en Alcorisa, aunque algunos han optado por irse a domicilios en otras localidades cercanas de familiares y amigos.

El primer aviso, cuenta Ferrer, llegó sobre las 19.00 horas. "A las 22.00 ya nos dijeron que nos preparásemos para irnos y pusimos un bando. Dentro de lo que cabe, la gente se lo ha tomado bien, porque asume la situación en la que estamos. Además, nos desalojaron cuando el fuego todavía estaba lejos, por lo que pudo hacerse de forma ordenada y tranquila, sin correr", recuerda el alcalde, que explica que ahora las llamas están en la frontera de su término municipal.

El operativo en Alcorisa

En Alcorisa, a poco más de 10 kilómetros, los vecinos de Molinos se han alojado en medio centenar de camillas que preparó Cruz Roja en el polideportivo municipal y en las más de 60 camas que tienen disponibles en el albergue. Además, unos 100 efectivos de la UME están hospedados, de forma improvisada, en el frontón. "A la 1.00 nos informaron del desalojo, pero por la tarde ya nos habían preguntado por si teníamos espacio y contestamos que sí, que tenemos infraestructura para Molinos y para lo que haga falta", cuenta su alcalde, Miguel Iranzo.

En ese sentido, las labores del consistorio están consistiendo en centralizar el acopio de agua y comida para que la estancia forzosa y provisional de sus vecinos de Molinos sea lo más cómoda posible. "De madrugada hablé con el proveedor de bebidas del ayuntamiento y nos trajo muchísima agua, leche, refrescos y zumos. Esta mañana, las trabajadoras municipales han preparado los desayunos y ahora estamos hablando con algunos restaurantes de aquí de Alcorisa para que den de comer, en dos turnos, a los desalojados", añade Iranzo, que reconoce que algunos han preferido "no dormir y estar en la plaza, por si acaso".

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