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VERANO NEGRO EN ARAGÓN

Los evacuados de Molinos por el incendio de Ejulve: “Estábamos en la cama y tuvimos que desalojar"

El pabellón de Alcorisa acoge a los vecinos del municipio vecino ante el avance del incendio forestal que ya ha superado las 1.000 hectáreas

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Alcorisa (Teruel)

Sergio Soler es natural de Molinos (Teruel) y ha pasado la noche fuera de casa. Como el resto de vecinos del pueblo, fue evacuado a media noche y reubicado en el pabellón o en el albergue de Alcorisa, dos espacios que el ayuntamiento y el Gobierno de Aragón han habilitado para alojar a los evacuados por el incendio de Ejulve. También sus padres han dormido allí, en una medida preventiva tomada para proteger a la población de un fuego que desde que se declaró este lunes ya ha arrasado más de 1.000 hectáreas.

“La mayoría de gente no ha dormido, estaba ahí con la incertidumbre, con que de repente estás en la cama y te hacen desalojar”, comparte a la salida del pabellón municipal de la localidad vecina. Más allá de esa “intranquilidad” de no estar en casa, Sergio asegura que los está atendiendo “muy bien”.

Han desayunado y comido en el pabellón, y allí se quedarán hasta nuevo aviso. “Esta mañana nos han dicho que probablemente nos vamos a tener que quedar otro día más. Eso se hace pesado, pero por lo demás, bien”, expresa. La evolución del fuego también ha obligado a evacuar las pedanías de La Cañadilla y Cirujeda, cuyas poblaciones se han realojado en el municipio de Aliaga. En total hay en torno a 275 personas desalojadas por prevención, de las que 48 han permanecido en el pabellón de Alcorisa, 20 en el albergue municipal de este mismo pueblo y otras 25 en Aliaga. El resto están junto a sus familiares o amigos.

Los vecinos de Molinos recibieron el aviso del desalojo este lunes por la noche. Primero, por un bando municipal, luego por la Guardia Civil y finalmente también con un aviso Es-Alert. “La mayoría evacuó”, cuenta Soler, señalando que la mayoría se han desplazado en coche.

Aunque se ha tomado esta medida preventiva, Sergio no cree que el núcleo urbano vaya a arder por un incendio. "Se podría quemar lo de alrededor, pero no hay nervios, realmente el pueblo se desalojó por el humo”, apunta.

Él también vivió el incendio de Aliaga-Ejulve en el año 2009. Por aquel entonces apenas llevaba unos meses en su pueblo natal, al que regresó después de pasar un tiempo fuera. “Lo recuerdo porque ayudamos a extinguir el incendio cuando se metía hacia el pueblo”, comparte. Cuenta que entonces no fueron evacuados, que no se tomaban esas medidas preventivas que agradece con profundidad.

Sergio explica que la mayoría de la población de Molinos está alojada en el pabellón de Alcorisa o en el albergue, salvo algunos pocos que “se han quedado en el pueblo cuidando de sus explotaciones ganaderas”. “Han dicho que había algo de cenizas”, cuenta.

Una noche "pesada"

En la puerta del pabellón esperan sentados Iker y Denisa, a los que también han evacuado de Molinos. Ellos han pasado la noche en casa de un familiar, y se han acercado a visitar al resto de desalojados para ver cómo estaban. “Nos han dicho que no han dormido”, cuenta ella. Él, natural de Andorra, explica que tampoco ellos han estado tranquilos. “Descansar, no hemos descansado”, expresa.

También así lo relata un grupo que ha pasado la noche en el pabellón de Alcorisa. Algunos viven en Molinos y otros no, pero todos estaban en alerta este lunes por la noche por una posible evacuación que finalmente se hizo realidad. Los evacuados se sienten tranquilos porque tienen seguridad de que el fuego no va a entrar en el pueblo, “que es todo de piedra”. Con todo, comparten que “lo más probable” es que también este martes duerman fuera de sus casas por precaución. “No se hace duro, pero sí pesado”, comparte.

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